Física cuántica
Mientras un grupo de jubilados era sancionado con 3000 euros de multa por apostar 20 céntimos de euro en su partida diaria de bingo, un señor comunista barbudo y con camisa a cuadros asaltaba con el Sindicato Andaluz de Trabajadores una finca de Patrimonio (y por tanto pública) con el lema “La tierra para quien la trabaja” (en La Herradura, por cierto, también fue presuntamente ocupada tierra municipal)
Dicho político, Sánchez Gordillo, cobra según contaban los que saben de esto unos 53.000 euros anuales como diputado (este año presentó como tal una sola moción), más otros 3.000 al mes como alcalde de Marinaleda (sin convocar plenos en 14 meses). Él se defendía argumentando que tan sólo se quedaba con 1.200, mientras donaba el resto a su grupo político y a “Médicos sin fronteras”.
Recuerdo un capítulo del “Cuéntame” donde Miguel Alcántara, magistralmente interpretado por Juan Echanove, alardeaba de su ideología comunista. No obstante cuando los jornaleros de las tierras que poseía en Sagrillas querían quedarse con la propiedad con el mismo lema de “La tierra para quien la trabaja”, el personaje de Miguel se enfurecía sobremanera, arguyendo que las tierras eran suyas y de su hermano, siendo calificado por aquéllos como “capitalista burgués” y “explotador”.
De igual manera es llamativo ver a Javier Bardem y a su familia defendiendo la causa del pueblo palestino o los valores de la Izquierda, cuando sin embargo no han tenido el más mínimo reparo en tener a su hijo en el “Monte Sinaí”, que como todos sabemos es un hospital financiado por capital judío, y en aplicar un ERE a los trabajadores de su negocio “La Bardemcilla”, aprovechando la Reforma Laboral de un Gobierno del PP que critican cada dos por tres.
Me pregunto si será que mi mente no comprende o es que el comportamiento de ciertas personas es cuántico y todas las posibilidades confluyen al mismo tiempo sin excluir a sus contrarios. Tal vez sea infinito como el firmamento y nuestra historia no sea más que, como decía mi paisano Alejandro, “una noche estrellada y un perro mirando al cielo”.
Escrache escarchado
“Escrache” es una palabra recogida en el diccionario panamericano que se comenzó a utilizar de un modo mediático en torno a 2001 en Argentina, con motivo de la debacle económica que llevó al “Corralito” y a las consiguientes caceroladas y revueltas callejeras de descontento.
En la práctica implica acoso a domicilio a un político, realizado por un grupo de ciudadanos, generalmente motivado por la mala gestión del partido de turno. Ahora, en la más pura tradición hispánica, el modelo se ha importado a España, y los “escraches” se realizan en todo momento y en todo lugar, hasta el punto de que la noticia será la ausencia de “escrache” diario.
Objetivamente la mala gestión no es cosa de un partido concreto, sino de todos ellos. Si la culpa es suya o de los agentes externos que dirigen sus políticas es otra cuestión. Tal vez sea más lo segundo, y lo primero sea la añadidura, no lo sé, pero resultan obvias dos cuestiones capitales. Una, que acosando a una persona en su domicilio particular no se soluciona la crisis, aparte de “beatificar” al político, pues deviene en víctima. Y dos, que a mi modo de ver, los “escraches” vienen diseñados desde un sector político hacia otro, ahora y no durante la otra legislatura, cuando hubo una gestión sumamente pésima que sin duda también los habría merecido, pero no los padeció.
Los unos bailaron y derrocharon, y a los otros les tocó bailar con la más fea. Aún así, todos danzaron con los poderes fácticos superiores, exógenos, con pocas posibilidades de imponer su criterio de programa y los ideales por los que fueron elegidos.
Bastaría con eliminar indultos, con hacer que se cumplan sentencias íntegramente, para todos igual; con obligar a devolver el dinero a los altos delincuentes, que las leyes fueran igual para todos, y que se aplicase un poco de sentido común, empezando por renovar a los representantes públicos que no cumplan expectativas y ante todo, a renovar las ideas en todos los ámbitos. Desde mi candidez e inocencia propongo este argumento que hoy se antoja pura ciencia- ficción.
Otra vuelta de tuerca
Esta semana se ha conmemorado un año más el vencimiento del dragón, el triunfo del bien sobre el mal con un ramo de flores, y flores se han repartido, junto a libros, que falta nos hacen y son bien loables.
Pensaba variar el tema de estas líneas, lo reconozco, pero la vida es como una caja de fruta, nunca sabes lo que va a salir, y así ocurre con una zona con cerezos, melocotoneros y demás frutos de hueso. La consabida Herradura.
Al respecto salía una noticia de bastante alcance y es que el eurodiputado de IU Willy Meyer ha denunciado ante la UE la roturación ilegal de tierras en el “Paraje de la Herradura”, una zona aragonesa especialmente protegida, calificada como ZEPA, por el Ministerio de Medio Ambiente y que forma parte de la red Europa Natura 2000.
Por esta última razón el lugar se encuentra protegido por la Directiva 2009/147/CE, conocida también como “directiva de aves”, y al parecer la roturación presuntamente ilegal de más de 140 hectáreas de matorral y monte bajo, la irrigación sin permisos, la construcción de edificaciones, así como la extracción de áridos habrían aniquilado ese paraje de singular interés, y como sabemos protegido también por el PGOU del municipio de Caspe.
Decía Meyer que “una sociedad que no aprende a respetar el derecho medioambiental y los diferentes niveles de protección del territorio está condenada a perder las riquezas de su territorio”.
En este caso la Naturaleza y Caspe han perdido mucho mientras que otros parecen haber ganado beneficios económicos personales basados, en parte, en una serie de presuntas ilegalidades.
Es de destacar que hayan denunciado el caso representantes de distintos colores políticos, con lo cual la irregularidad trasciende la política para convertirse en un caso mucho más grave si cabe, con alcances que aún están por ver.
Pero destacando algo positivo, que también lo hay, es de reseñar el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento caspolino y la “Asociación de Amigos del Castillo del Compromiso” para abrirlo al público todos los fines de semana. Un ejemplo a seguir. Enhorabuena.
Soberbia + Ignorancia = Ruina
Ni izquierdas ni derechas, ni frases como “hasta que me muera”. A mí me valen los hechos y los puntos de encuentro. La construcción sobre la destrucción y la gestión en beneficio de un pueblo, no de unos pocos compadres de siglas.
Considero abominables ciertos comportamientos que en nombre de conceptos tan irrenunciables como la libertad, lo social y los derechos de los obreros han demostrado ciertos individuos cuya “calaña” los ha convertido precisamente en modelos de lo que no hay que ser.
Cargos públicos que deberían dar (y no dan) ejemplo impecable de honradez de gestión son los que más deben purgar. Como en el “Caso Blanqueo” o el “Caso La Herradura”. Esta semana se ha publicado la lista de socios y personajes envueltos en ese turbio asunto. Viejos conocidos: Mariano, Florencio, Vicente, Luis Ros, familiares de unos y otros, Teresa Francín Piquer, exalcaldesa… e Isabel, la Secretaria Municipal… Casi parece el reparto de una telenovela tragicómica…
Es grave la corrupción, aunque sea presunta. Como también el que nos gobernasen desde la soberbia unida a la falta de preparación. Valga el ejemplo de la exalcaldesa Teresa Francín en tiempos no lejanos: nombrada por Decreto de Marcelino Consejera General de la CAI, (suponemos que bien remunerada); Presidenta de CEDEMAR; Diputada Provincial Delegada del Servicio Provincial de Extinción de Incendios; Representante de la Comisión Provincial en la Comisión Permanente de Protección Civil de Aragón, por la gracia de Lambán; vocal del Comité para el Desarrollo Rural de la Comarca del Bajo/ Baix Cinca y miembro de la Comisión Permanente como representante titular de la DPZ; Consejera de la Residencia Estudiantil y Centro de Estudios Ramón Pignatelli S. A….
Todo ello resulta chocante si somos conocedores de su “reconocido prestigio y competencia” al respecto; como extraño se nos antoja que pese a tanto puesto influyente tan poco le luciera el pelo a Caspe durante “sus” “mandatos”. Y es que como dice un excelente escritor en un medio digital, con tamañas tareas poco tiempo podía dedicar a la Alcaldía de la Ciudad del Compromiso y a los asuntos locales…
Vida, Templo, Luz. Agua es peligro.
El agua benefactora a veces es cruel. Ahora mismo con la Colegiata de Santa María la Mayor y su entorno. Los edificios son como los seres vivos; tienen su ciclo vital. A veces es muy dilatado. Otras, no. Y como alguien saludable, las obras que componen nuestro patrimonio pueden tener una salud variable, según los cuidados que se les dispensen y los daños coyunturales que les evitemos.
La principal iglesia de la Ciudad del Compromiso tiene una vida dilatadísima. Al menos desde el S. XIII, y posiblemente incluso antes. Como la estructura corporal de un niño ha crecido con el tiempo y se ha ido haciendo cada vez más grande. Ampliaciones, de Juan Fernández de Heredia; obras de Martín de Ampuero. Capillas yuxtapuestas al edificio principal, reformadas incansablemente hasta el S. XVIII como la de la Veracruz. Un campanario reedificado en el XIX. Sucesivos arreglos y cambios. Evolución. Las mutilaciones realizadas por exaltados de la piqueta, el fuego y la intolerancia (tantas que arramblaron con los apóstoles de la portada, con retablos, imágenes, sepulcros y cualquier símbolo; que convirtieron un espacio sagrado en almacén de pólvora, munición y garaje de camiones; en improvisada hoguera). Las nuevas cubiertas. La última de la Capilla de la Veracruz…
Desde hace aproximadamente un año son las humedades, silenciosas pero eficientes que empezaron, coincidiendo con las obras en el Castillo del Compromiso. ¿Necesidad de desagüe entre castillo e iglesia, …? ¿Causa-efecto…? Coincidencia llamativa seguro. Pueden ser humedades del entorno. Una prospección y un posible sondeo resolverían dudas.
El problema es la piedra, arenisca, frágil, con demasiados cambios químicos tras el incendio de la última contienda civil; la sal que de ella emana con la humedad la desmenuza como azúcar en agua y amenaza la estructura de la capilla mencionada y la del Sagrado Corazón y sus retablos; y también los jardines adyacentes.
Se precisa una intervención urgente para atajar el problema, para que las restauraciones no caigan en saco roto, para que el símbolo siga vivo y nuestra memoria pueda trascendernos a nosotros mismos, haciéndonos un poco más inmortales.
Los olvidados
A veces lo más valorado en la semana que empieza es que acaba. Es lo que ocurre cuando estamos en esta suerte de resaca postvacacional en un país excesivamente acostumbrado a “Sálvame” y al jolgorio; tanto que guiris y similares que visitan suelo patrio y acostumbrados únicamente a la lengua de Shakespeare, saben pronunciar, en perfecto español, aunque sean sus únicas palabras: “Viva la fiesta”.
La “Salou Fest” y otros eventos similares han generado debate al respecto: para unos dejan dinero. Para otros dan una imagen pobre, más bien lamentable, si se pretende un turismo de calidad. Entre tanto muchos vecinos que no ganan más que molestias, ruido, gamberradas y porquería en sus calles. Lógico es pues entender su malestar. Entre tanto la imputación de la infanta Cristina, ya un hecho, nos muestra que en las instituciones, como se diría castizamente “hasta el capitán lleva sarna”.
Otras mentes, probablemente con total lucidez, ven en todo esto una maniobra de distracción, como aquéllas que nos hacen los magos y mentalistas para desviar nuestro interés hacia otras cuestiones sobre las que debatimos incesantemente mientras olvidamos aquello sobre lo que de verdad deberíamos reflexionar.
Lo más triste es que casi nadie sabe que Leonardo Torres Quevedo fue uno de los precursores de los hoy imprescindibles mandos a distancia y las telecomunicaciones tal y como las conocemos; que Emilio Pérez Piñero fue un genio de la arquitectura avanzando en las décadas de los 60 y los 70 muchas estructuras plegables y portátiles que todavía hoy se consideran de vanguardia y que el físico catalán Juan Ignacio Cirac, con ancestros caspolinos, es uno de los padres del ordenador cuántico, Premio Príncipe de Asturias en 2006 y posiblemente dentro de unos años, futuro Premio Nóbel por sus aportaciones capitales en el campo de la Física Cuántica.
Es más, estoy seguro de que más de un 90% de los españoles jamás ha oído hablar de estos personajes y ni siquiera sabe de su paso por este valle de lágrimas. Pero sí conocen a Jorge Javier, Belén Esteban, Kiko Hernández , Mouriño o Cristiano Ronaldo. Lamentable.
La senda de la dignidad
Esta semana, con la luna llena del mes de Nisán, pasado ya el equinoccio y con la conmemoración de la Semana Santa, viene el tiempo de la reflexión. Algunos hacen penitencia y purgan sus pecados, muy a su pesar, iniciando su “via crucis” particular, consecuencia de sus acciones.
Las penúltimas referencias al “Caso La Herradura”, demoledoras, muestran lo aparecido hasta ahora como la punta del iceberg: Mariano Gómez, exalcalde; la excalcaldesa Teresa Francín; tres exconcejales; la secretaria y un exarquitecto municipal… todos vinculados al PSOE, imputados…
Indicios de presuntos/as prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, delitos contra medio ambiente y la ordenación del territorio… Según informe del Seprona, los hechos también podrían afectar al Gobierno de Aragón (Departamentos de Agricultura y Medio Ambiente) y a la CHE.
La empresa frutícola administrada por el exalcalde socialista de Caspe, Mariano Gómez Callao, transformó en regadío 285 hectáreas, cuando sólo tenía permisos para habilitar 146. Alteró la vegetación natural, sin evaluación de impacto ambiental y ocupó una zona de especial protección para las aves (ZEPA) y un suelo definido por el PGOU como “de especial protección”... Todo presuntamente, aunque los documentos aportados por Seprona no dejan lugar a dudas, ni tampoco los personajes implicados que figuran en los informes.
Supuestas extracciones de áridos no autorizadas por el Departamento de Industria… Años funcionando sin licencia de actividad… Siete edificios sin licencia de obras, y dos con licencia obtenida de modo irregular…Una concesión de agua sólo para 146 hectáreas y la consiguiente captación por la empresa La Herradura S.L de más caudal del permitido por la Confederación…
Apropiación de parcelas de titularidad municipal (de todos); de siete caminos de dominio público y parte de un barranco propiedad de la CHE… Beneficio económico merced a la plantación y transformación de parcelas, antes de autorización alguna y posteriormente a 1999… También presuntamente.
Indicios de presunto delito, que llevan a la Juez titular de Caspe a ordenar seguir con las investigaciones…
Ante estas actuaciones de miembros del Partido Socialista me pregunto: ¿Es ésta la senda de la dignidad que preconizaba circunspecto el señor Lambán?
Los intereses creados
Tengo la sensación, y es una sensación particular y personal, de que el nuevo Santo Padre "quien se impuso el nombre de Francisco" está insuflando aire nuevo a una iglesia de dos mil años.
Habrá cosas que gusten o no, con las que podremos estar de acuerdo o no coincidir, pero la declaración de intenciones me impresionó gratamente: "respetar a cada cual con su forma de pensar y con sus creencias". Valorar la ternura sin miedos. Predicar con la sencillez y la humildad. Acordarse de los pobres.
Ya lo hablamos: los ideales son una cosa y otra lo que algunos hacen supuestamente en su nombre. El Papa Francisco I, sin ser progresista ni conservador (según expertos) coincide en una cuestión con el Dalai Lama: no hay que imponer los modos de pensar a los otros. Basta con que cada cual se esfuerce en ser mejor persona, más generoso, más abierto, más bueno…dentro de sus líneas de pensamiento. A mí, personalmente, me parece admirable y creo que ésa es la actitud.
Si nosotros nos pusiéramos ese reto; si ciertos políticos se propusieran dicha meta, otro gallo nos cantaría. Porque las ideas políticas (y perdonen mi aparente obsesión), no son malas en sí, como tampoco lo son ciertas acciones. Otra cosa es lo que hacen algunos de los que se erigen en sus popes. Pero los "lobbies" son los "lobbies" y tornamos a la actualidad más candente: como viene siendo costumbre, de nuevo el eco en medios regionales del omnipresente "Caso La Herradura".
Recordemos: una explotación agrícola edificada en un suelo protegido por el PGOU municipal. Una empresa sin licencia de obras ni de actividad que sin embargo recibió subvenciones de la DGA de Marcelino. Vistos buenos del equipo de gobierno socialista de Teresa Francín; Mariano Gómez y Luis Ros (socios de esa mercantil); Félix Cortés, Isabel García…; informes de la arquitecta municipal avisando de la protección del suelo, ignorados por la secretaria municipal; intereses creados… y en fin, dos varas de medir de ciertos socialistas caspolinos: "todo para mí, nada para mi vecino", como dice un amigo francés.
La oveja negra
Hace una semana conmemorábamos el Día de la Mujer Trabajadora. Precisamente hablando de las infinitas mujeres brillantes profesionales, salió a colación el caso de Clara Campoamor.
De origen madrileño, y conocida por su papel como diputada por el Partido Radical, al proclamarse en 1931 la Segunda República (las mujeres podían ser elegidas pero no electoras) , sus ideales, sobre todo su lucha por la igualdad de la mujer, estuvieron del lado progresista, y teóricamente se habría aproximado al PSOE pero no lo hizo, pues nunca se incorporó a ese partido, ni aceptó la colaboración de éste con la dictadura de Primo de Rivera.
Elaboró junto a otros diputados el proyecto de Constitución republicana y litigó sin cesar para que al fin se impusieran la no discriminación por razón de sexo; la igualdad jurídica de hijos e hijas, dentro o fuera del matrimonio; el divorcio y el sufragio universal. Tanto para hombres como para mujeres. En igualdad de condiciones… Nada más legítimo.
Sorprendentemente la mayoría de la izquierda, entre ellos un sector del PSOE, encabezado por Indalecio Prieto, se opuso ferozmente al voto femenino, pues lo consideraba “contaminado” por la Iglesia y por ende, por la derecha. Pese a ello se aprobó el sufragio femenino, apoyado por “conservadores” y algunos republicanos, entre otros.
Pasado el tiempo, reconocida ya la magnitud de su figura décadas después, la Secretaría de Igualdad del Partido Socialista instauró los “Premios Clara Campoamor”, en reconocimiento de personas o entidades significadas en su defensa de la igualdad de la mujer.
Dicho esto les rescataré un cuento del centroamericano Augusto Monterroso, máximo exponente de la brevedad a la hora de contar historias universales. Tras ello, propongo una profunda reflexión. Ahí va su relato: “En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada. Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura”
El año de las luces
Lluvias recientes. Sol, días de primavera cuando acaba el invierno. Cambios de estación. Son tiempos de ecuadores y fronteras cambiantes. Llegan momentos de inflexión: en Italia no hay gobierno, en el Vaticano no hay aún Papa, en Holanda la reina ha abdicado en su hijo Guillermo, en Venezuela ha muerto Chávez, en España la monarquía pasa por momentos difíciles y en Caspe ha cambiado el gobierno municipal, cuestión que, según las encuestas objetivas realizadas por sendos medios de comunicación comarcales ha contado con similares índices de apoyo: entre un 78 y un 80,8 % de los encuestados estaban a favor del cambio. Abrumador.
La lluvia limpia. Irriga. Hace crecer. Los alérgicos lo valoramos sobremanera y tras la desaparición de las partículas nocivas que poblaban el aire respiramos mucho mejor y el aire parece mucho más transparente. Sin duda está menos viciado, y eso se agradece, como los rayos solares que iluminan cada día un poco más.
Hace tiempo afirmé que subiendo y bajando montañas se veía el mundo de distinta manera, pero nuestra esencia era siempre la misma. Lo sigo creyendo y me reafirmo: tanto en los momentos duros como en los buenos las cosas no cambian, si acaso sólo se potencian.
Entre tanto quedan retos importantes: sacar adelante los presupuestos. Estimular en lo posible la instalación de un tejido empresarial significativo para alzar una economía local más que deprimida. Poner orden en el funcionamiento y la organización municipales. Oxigenar. Gestionar. Prácticamente está todo por hacer, aunque haya quienes digan que se ha hecho donde nada hay.
Se precisan ilusión y cambio, la revitalización de una estructura anquilosada y constreñida. Ilusión y esperanza son una misma cosa: motivación. No hay que regodearse: sí ser autocríticos para mejorar. El nuevo gobierno de Caspe tiene ése y muchos más retos, y teniendo en cuenta su punto de partida el camino será costoso, complejo; habrá quienes pongan palos en las ruedas y venderán imágenes maniqueas de mártires para arañar votos. Pero sin esfuerzo lo conseguido vale menos. Caspe y los caspolinos lo merecen. Fuerza y valor… Y ánimo.
La mala educación
Cada cual puede expresar sus ideas. Eso es libertad de expresión. Podemos manifestar nuestro acuerdo o desacuerdo, pero siempre dentro de la educación y el respeto a las normas democráticas y a los demás.
Se puede aplaudir a un líder y acompañarle en romería por las calles del pueblo; se puede incluso contar con plañideras, pero no es admisible el comportamiento incívico y maleducado de una pequeña banda de exaltados (que no idealistas) que con sus gritos, abucheos, y pataletas impidieron el normal desarrollo del Pleno de Moción de Censura cuando quienes intervenían en el discurso eran los de otra ideología.
Decía la publicación “LA VERDAD”, editada por el PSOE caspolino “Lo que resulta evidente es que, para quienes sobreviven mejor en el ruido, la polémica, el conflicto y la agitación, llevábamos demasiado tiempo de paz social en Caspe...y eso no podía ser".
Damos fe. Los fanáticos de aquéllos salientes que pedían discursos breves y educación armaron el alboroto si alguno de los concejales democráticamente elegidos por el pueblo, y fuera de las filas socialistas, decía algo que en lo más mínimo pudiese contrariarles.
Por más que los argumentos de los portavoces de PP, PAR o CPC estuviesen más que demostrados, contrastados y probados, cada palabra suya generaba una tormenta de gritos e insultos. Muchos sentimos vergüenza ajena.
Es llamativo que se abuchee y acuse al centro derecha caspolino (limpio de corrupción) de “infames”, “indignos”, “de la peor calaña”, “demonios”… cuando por el contrario entre las filas de los que abucheaban hay varios imputados por presuntos casos de corrupción. El mundo al revés.
Todo apuntaba a que éste será el lema a partir de ahora: apelar demagógicamente al sentimentalismo con una enfermedad a la que, repetimos, nadie es inmune, para sacar réditos políticos y desviar la atención de su mala gestión, sectarismo y doble vara de medir.
La gestión de un pueblo no puede retrasarse por una sola persona, sea quien sea. Nadie es insustituible, menos en política. Pero parece que algunos piensan que asientos y ayuntamientos son suyos de por vida, “por justicia” divina. Sencillamente bochornoso.
Días convulsos
Son días movidos, de cambios, de evolución. En este mismo espacio uno ha sido crítico con las actuaciones del PAR, pero del mismo modo no nos duelen prendas en reconocer cuándo las cosas se hacen bien, y este momento es uno de ellos.
Como los Compromisarios, PP, PAR y CPC han primado el entendimiento, olvidar las diferencias y centrarse en los elementos de unión con la férrea voluntad de sacar adelante aquello que otros no han sido capaces de hacer.
Venciendo críticas, amenazas e insultos. Aportando su trabajo, inteligencia y experiencia en beneficio del bien común. Legal, democrática y moralmente, pues suman el 54% de los votos de las pasadas municipales. Con voluntad de pacto y entendimiento. Valientemente. En equipo y desterrando desgobierno, despilfarro y sectarismo precedentes. Eso es diálogo y democracia. Lo contrario es totalitarismo, dictadura o absolutismo.
Ante eso el PSOE caspolino, arropado por su jefe supremo, el ejeano Lambán, llama a la manifestación y movilización. Sin argumentos sobre gestión de recursos municipales. Sin planteamientos, aparte de insulto y autoalabanza. Con táctica simple: dando la vuelta a la realidad, con maniqueísmo y simplificación. Apelando a la compasión; escudados en la enfermedad del Alcalde Repollés.
Es retorcido pensar que los firmantes de la moción aprovechan la enfermedad ajena: todos podemos enfermar. La moción no es contra una persona, sino contra la ineficacia de un equipo de gobierno incapaz de sacar adelante la gestión municipal, perdiendo subvenciones y ayudas para perjuicio de sus conciudadanos.
Como en los equipos de fútbol donde siempre juegan once y hay suplentes en el banquillo por si hay lesionados, en política, si alguien enferma, se retira para recuperarse, que es primordial, y deja paso a otros para no obstaculizar al equipo. Está previsto por la Legislación.
Pero utilizar la enfermedad de alguien como argumento denota un uso perverso y demagógico por parte de su partido, que ha primado su continuidad en la vida pública antes que su recuperación, con fines electoralistas, apelando a la pena y al victimismo, escudados ante cualquier crítica de su gestión, inexistente, y desviando la atención del tema principal.
Dimisión honesta
Esta semana tenía la firme intención de hablar de cosas sanas y agradables. Sinceramente: había preparado un inspirador artículo sobre la estética zen y su aplicación práctica en varios campos vitales, pero a la vista está que este extremo no será posible por ahora. Poderosa dama es la señora Actualidad y Actualidad manda.
Hay muchas cuestiones que tratar esta semana y sin duda la más llamativa desde el punto de vista histórico es la renuncia de Benedicto XVI a su cargo, algo sin precedentes desde 1415, con Gregorio XII, coetáneo del Papa de Avignon, el aragonés Benedicto XIII, sobradamente conocido por los estudiosos del Compromiso de Caspe. Su Santidad renuncia a ser Papa por no verse con fuerzas para continuar su labor. Obviamente sus casi 86 años suponen una importante limitación y ha optado por una dura pero valiente decisión: dejar paso a los que vienen detrás. Honrada y humilde resulta la resolución del Sucesor de San Pedro, tachado de excesivamente conservador pero al mismo tiempo tenido por muchos como una de las mentes más brillantes de la Curia Romana.
Para mí, su decisión es un ejemplo a seguir por muchos que sin embargo no la siguen, demostrando un apego más material a sus cargos o poltronas. ¿Por qué digo esto? Porque ello es más honesto que jugar a medias tintas y creerse el río Guadiana, como hacen algunos políticos caspolinos que deberían aprender de esta actitud.
Y en cuanto a Caspe, ¿qué les vamos a decir…? Que el que esto escribe, al menos, se quedó sorprendido, boquiabierto, patidifuso y obnubilado (como mínimo…) con las palabras en este mismo medio de Don Mariano Gómez, a la sazón ex alcalde de Caspe, ex concejal de Urbanismo y propietario de la Finca de la Herradura. Ésa que según él “es un negocio agrícola que no necesita otro tipo de licencia ni permiso especial para alojamientos”, pese a que para el resto de los mortales sea ilegal obrar sin licencia de obras, actuar sin licencia de actividad, edificar en suelo protegido y además ser subvencionados por ello. Bien va la cura…
Encrucijada
Dicen que a veces se reconocen los momentos de encrucijada cuando los tenemos delante. Cuentan que son momentos que se diferencian del resto a veces por pequeños detalles, a veces por notables diferencias.
Los últimos tiempos parecen ser una de esas épocas donde se concentran novedades que llevan a un gran cambio y todo induce a pensar que cuando el Sistema hace aguas por todas partes no queda más que terminarlo de romper y hacer uno nuevo y más fuerte y sano.
Pero lo realmente inquietante es el cariz que puedan tomar los acontecimientos. Con la desconfianza ciudadana puesta en la clase política, con pocas alternativas a las que echar mano, con casi todas las instituciones del Estado sometidas a descrédito por la actuación de algunas de sus partes el panorama se nos antoja poco halagüeño. Y digo esto porque es el caldo de cultivo perfecto para el descontrol y para la inserción de alternativas todavía peores y aún más restrictivas y limitantes.
No hay más que ver la Historia para darse cuenta de que todos los escenarios de conflicto han tenido antesalas similares a ésta en la que nos vemos insertos. Provocadas o no para desembocar en él, pero precedentes siempre. Me inquieta y mucho la salud de nuestra democracia. Una democracia por la que tantos lucharon en su día. Aún más escalofriante es que desconocemos el auténtico rostro tras todas estas maniobras para volver a una situación feudal.
No creo que sea tanto el momento de hacer una competición para ver en qué partido o en qué institución hay más o menos corruptos. El verdadero camino debería pasar por volver la vista hacia dentro y hacer una limpieza profunda entendida desde la pura identidad de todos y cada uno de los que tienen que estar al servicio de la cosa pública, pues evidentemente, ni todo es malo, ni todo es bueno.
Mientras los diferentes grupos y sectores, tengan la ideología que tengan, no comiencen por ahí, no habrá regeneración posible. Pero en cambio la alternativa de su autodepuración supondría un auténtico Estado de Derecho. Nos lo merecemos.
El mundo a través de una gota de lluvia
Lo esencial son los tiempos. El espacio que hay entre un diálogo y otro. El ruido de fondo, el silencio. Todo hace pensar en el aquí y el ahora. Un goteo. Caso tras caso de corrupción. Filtraciones y goteras. Prensa. Algunos millones en Suiza. No hay dinero, dicen. Sí lo hay, decimos.
En cierto modo es como la definición hecha de la energía: ni se crea ni se destruye: sólo se transforma. O viaja. O se invierte en hoteles iberoamericanos. O se dilapida en caros, carísimos inmuebles en Marbella. Y entretanto en el invierno, duermen los lirones caretos.
Así están las cosas cuando Enero se revuelve y Febrero llega desmadejado. Cuando empezó todo, España era la séptima economía mundial. Ahora cuentan que se prevé ronde el puesto decimoséptimo. El concierto sigue. Nota tras nota. Tecla tras tecla. Las pausas escoltan al movimiento. También lo preceden. Existen quienes quieren estirar el tiempo. Un poco más… parecen decir.
Perdonen mi digresión. Espero que esas frases, después de todo sean cortas y efímeras como una gota de tormenta en el verano. En cualquier caso convendrán conmigo, estimados lectores, que en los medios oficiales no se habla de otra cosa y que, muy a nuestro pesar esto es algo que ocurre en lo micro y en lo macro, desde el más diminuto de los pueblos hasta las más altas instancias del Estado.
Pero así son las cosas. Así es nuestro mundo y uno se intenta mostrar objetivo y hablar de temas que son del interés de la mayoría porque lo que a veces interesa a uno es cuestión tal vez minoritaria.
Y es que son esas pequeñas notas marginales las que a veces captan la atención: las historias de tres líneas, completas y encantadoras que nos emocionan o nos sobrecogen. Las diminutas noticias que no persiguen manipular ni convencer, sino mostrar la vida en su versión más sincera. Tal vez esta semana no haya sabido prender esos pequeños detalles que nos reconcilian con la Vida, pero en las próximas semanas lo intentaremos. Palabra de honor.
Volver a la tierra
Leía hace poco un ensayo que había inspirado un corto de cine y que trataba de la vuelta al campo, a la aldea, a los valores esenciales. Lo hacía desde el conocimiento pragmático de un ingeniero que hablaba de una reflexión profunda tras la muerte de su padre que le había orientado nuevamente desde Burdeos hasta la aldea asturiana, origen arcaico de su familia.
En su tratado, decía, la aldea campesina es como una célula; con su núcleo, su corteza, sus fluidos vitales, y en suma, el resto de sus componentes. A cada parte, su función, y a todas una relación insustituible e irreemplazable que les permite subsistir como conjunto.
Cuando las circunstancias se presentan como en este quinquenio; cuando ahora se degusta el desenlace al que nos han llevado todos sus preliminares, se hace costoso confiar en las ayudas externas. Por ello se vuelve la vista hacia dentro. Es lo que cuenta. Es lo esencial. Como la frase “la caridad bien entendida empieza por uno mismo”.
¿Cómo confiar en un sistema que nos ha llevado a esta situación cuasi feudal? ¿Cómo creerse toda la parafernalia político-informativa? Sociedad de consumo somos y en consumo nos convertiremos, pero siempre quedarán el trueque y la vuelta a la Tierra Madre. Sin el agricultor no hay alimentos. Ni supervivencia. Somos conscientes de la importancia de la exportación, pero también de la autosuficiencia.
El señor Juan Pedrola, avezado agricultor, artesano de la caña y los cañizos cree fervientemente en el futuro del campo volviendo a su buena gestión; en la sabiduría que dan el contacto diario con el terruño y los ciclos de la Naturaleza. Miles de años de evolución han de valer de algo. El maestro John Seymour se sentiría orgulloso…
La Evolución puede ser más sabia que nosotros mismos, pues después de todo, es Ella quien nos ha creado. Del mismo modo que casi siempre me inspira más confianza la medicina de los chamanes que la de las compañías farmacéuticas, puede ser que después de todo el buen amigo Juan esté en lo cierto y volvamos al campo.
Las creaciones creadoras
En la vida hay misterios insondables que nos rodean y percibimos diariamente. A veces nos preguntamos el por qué de las cosas, y las respuestas son inescrutables: ¿quién es ese señor orondo, moreno, calvo y con barba y gafas que sale silenciosamente y a todas horas detrás de todos los famosos de la tele? ¿Por qué en todas las secciones del tiempo de los informativos aparece a diario la playa de la Concha de San Sebastián?
Ya ven, son detalles curiosos que no llaman demasiado la atención y a veces siento un poco la curiosidad de Amélie Poulain que decía eso de que le gustaba ver detalles que nadie más notaba, pero que en las películas viejas odiaba cuando los conductores no miraban el camino o se entretenía «con preguntas tontas sobre el mundo tales como, ¿Cuántas parejas tienen un orgasmo ahora?» y otras por el estilo.
En esta ocasión uno se pregunta sobre temas un poco diferentes y es que viendo algunos clásicos del cine como la saga ‘Terminator’, ‘2001, Odisea en el Espacio’, ‘Inteligencia Artificial’, ‘Blade Runner’ o ‘Frankenstein de Mary Shelley’ siempre nos asalta el miedo de que aquello que nosotros creamos termine rebelándose contra nosotros, sea ‘Skynet’, ‘HAL9000’, un «meca» o un «replicante». De que éstos equivalgan al Ángel Caído que se rebeló contra el Supremo Hacedor. Qué paradojas, las creaciones de las creaciones creando un fractal maestro, una estructura autosimilar, un autoplagio, y todo ello barnizado en ocasiones con temor y afán de supervivencia.
A veces, y el estado español es un ejemplo, la administración ha adolecido de esa estructura autorepetitiva que se ha convertido en uno de los pilares de la situación presente. Los secretarios de los jefes han sido a su vez jefes de secretarios y así nos vemos. Las cadenas de favores, en su vertiente negativa, se han expandido hasta el infinito en diferentes sectores del poder (ejecutivo, administrativo, judicial…) y la madeja se ha liado hasta el punto de que la solución pasa por cortar por lo sano y volver a trenzar una nueva. Pero, ¿cómo desconectamos «Skynet»…?
Cadena de favores
En 2000 Mimi Leder dirigía la película homónima: “Cadena de favores”, que protagonizaba el entonces joven actor Haley Joel Osment, muy conocido por su papel en “Inteligencia Artificial” y sobre todo en “El Sexto Sentido”. Sí, aquel niño rubito igualito al Fary que decía eso de “En ocasiones…veo muertos…”
Pues bien, en la película que nos atañe el profesor Simonet propone a sus estudiantes de 7º grado el ejercicio de buscar modos de mejorar el mundo que les rodea. Uno de sus estudiantes, Trevor McKinney (H.J. Osment), impresionado por el reto inventa algo muy simple, pero tremendamente efectivo: cada uno ayudará a tres personas que lo necesiten. En lugar de devolverle el favor, esas tres personas, a su vez, harán el favor a otras tres que precisen de su ayuda, y así sucesivamente, “ad infinitum”. Al final, trascendiendo ampliamente el aula de Las Vegas donde se origina todo, esa extraña cadena llega hasta Los Ángeles y de ahí termina saltando a los medios de comunicación.
Recuerdo haber hablado de fractales en este espacio y no hace mucho tiempo. Los fractales son estructuras que repiten el mismo esquema en el todo y en sus partes y son frecuentes en la Naturaleza: las ramas de los árboles, los ríos y sus afluentes, las venas y los vasos capilares…
En cierto modo no dejan de conformar una estructura piramidal, y eso tiene también otras connotaciones más peliagudas: así es también como funcionan no pocas empresas, instituciones, sectas... Pero como ocurre con las armas, esto no es peligroso en sí mismo: lo es en función del uso que se hace de ello.
En estos momentos especialmente delicados podríamos hablar de muchas “cadenas de favores”, algunas de ellas especialmente inquietantes, como las que nos ilustran los noticiarios al hablar de corrupciones variopintas y favores diversos quién sabe a cambio de qué. Pero siendo positivos también es ahora cuando mucha gente saca lo mejor de sí y son vecinos, amigos, paisanos y familia, quienes ayudan cuando en verdad hace falta. Ellos se merecen el auténtico homenaje y de ellos hay que tomar ejemplo.
El punto de inflexión
Siempre que un acontecimiento, sea cual fuere, marca el fin y el comienzo de algo, recapitulamos cuanto hemos sido, hacemos propósito de enmienda y nos trazamos unos objetivos que por sencillos que sean se supone tenemos que cumplir. Para ello se necesita autodisciplina y constancia. Aquí falla la mayoría de la gente, sobre todo porque olvida el objetivo, o en el mejor de los casos lo relativiza. En otras ocasiones, como la Maratón, ocurre que viendo los atletas la meta se desmoronan justo antes de cruzarla, sin llegar a completar los 42 kilómetros 150 metros que componen su recorrido.
El componente psicológico lo puede todo, para mal y para bien. Es un "no sé qué" incognoscible que determina que nuestra decisión se convierta en bajada o en subida (de ahí la importancia de subir un volcán o bajar un campanario). Es encontrarse en una fractal que nos lleva a otra en esa suerte de combinatoria que nos hace elegir caminos que derivan en otros. Es lamentar unas decisiones y celebrar otras, que de todo hay. Es saber que podemos y lo hacemos. Es ver el tramo recorrido antes de empezar. Es sentirse fuerte cuando hay que hacerlo, pese a convivir con la debilidad. Y todo empieza indefectiblemente con un punto de inflexión.
Ese punto de llegada y de salida; punto de no retorno, mana de dentro, sube y se revuelve para focalizarse en la mente cuando el vaso rebosa y decimos ¡Hasta aquí!. Cuando tenemos clara la conciencia de lo que es frontera. Mi joven amigo Dalí lo sabe de maravilla: si bien es de natural bastante afable, conoce como nadie las lindes y en cuanto las traspasa quien considera un extraño ladra y gruñe, se eriza su pelo y hay que sujetarlo pues no es consciente de su pequeño tamaño. Eso me da qué pensar: nosotros, la plebe, sabemos de nuestras dimensiones, pero en cambio parecemos profundamente ignorantes sobre las auténticas fronteras de nuestra exigua libertad. Acabó el 12 y comienza el 13, y como decía mi abuelo, el 13 nos da suerte. Así sea.
Operación OVNI
Bueno, bueno, bueno: hemos sobrevivido a un fin del mundo más. Ahora somos un poco más fuertes y en éste, el último artículo del año cabría hacer balances, pero lo cierto es que con las resacas (menos "resaqueras" que otros años) y con las ganas en entrar en lo nuevo sólo diré una cosa: que ningún año sea 2012, ni tan duro como lo ha sido éste tanto para mí como para muchos familiares, amigos, conocidos y desconocidos en esta España de nuestras desventuras.
Al menos estamos de enhorabuena porque Caspe aparecerá en el programa "Cuarto Milenio", y estos días contaremos con la presencia de Iker Jiménez y Carmen Porter en nuestras calles para investigar y rodar un monográfico dedicado a las psicofonías y luces del centro de la población. Algún vecino del citado espacio urbano ha escuchado (y grabado) sonidos y gritos estremecedores que al parecer proceden de edificios sitos ahí. Paralelamente se han descubierto extrañas luminarias sobre una orilla del embalse en el término municipal.
A partir de aquí y según fuentes consultadas, las especulaciones se amplían y van desde las apariciones OVNI a todo aquello que tiene que ver con la vida después de la vida. Dicen algunos que el asunto va a traer cola mediática. Para otros en cambio se trata de una operación de despiste para encubrir la creación de una importante base de investigación esotérica internacional, al tratarse Caspe de un territorio estratégico en este sentido. Para ello se habría contado con los servicios de algunos vecinos de la población, reclutados hace al menos 20 años, para pasar inadvertidos.
Sea lo que fuere lo positivo del caso es que Caspe va a sonar en los medios más que nunca por un asunto alejado de los temas que habitualmente tratan los informativos en esta coyuntura actual, e independientemente de las especulaciones anteriores lo mismo hasta nos convertimos en foco de peregrinación de los que buscan el consuelo en lo esotérico o las teorías de la conspiración. En cualquier caso que en 2013 no perdamos la inocencia y la capacidad de asombro. Feliz año.
Feliz fin y próspero año nuevo
Reconozco que tiene su puntillo escribir un artículo que va a aparecer el día del supuesto fin del mundo. Si por algún capricho de la física se conservase este periódico tal vez equivaldría a la Piedra Rosetta para civilizaciones futuras o quizá fuese lo único que se conociera de nuestra cultura. ¡Ay, esta mente calenturienta y fabuladora…! Pero vaya, esperemos que no se llegue a tanto y que el hecho de seguir con nuestros quehaceres cotidianos sea motivo de celebración…
Entre tanto no hay cuidado, existen muchos "bunkers" construidos a lo largo y ancho del mundo, así que al menos el "establishment" de nuestra especie se salvaría y los peores vicios del género humano perdurarían con ellos. El irónico consuelo es que al desaparecer nosotros, la plebe (de algo hay que morir), serían los privilegiados quienes tuvieran que asumir nuestro papel y por una vez ponerse a trabajar sin que valieran esos privilegios o prebendas de los que tanto se habla.
Privilegios como aquéllos que en estas Españas nuestras, reconvirtieron eriales rústicos en terrenos urbanos, con el consiguiente pelotazo inmobiliario para propietarios y políticos cómplices, y que son los que entre otros factores nos han llevado hasta donde estamos.
Pero volviendo a lo nuestro: catástrofes y cataclismos; apocalíptica, lapidaria y epitáfica se antoja la frase de la felicitación navideña del Ayuntamiento caspolino: "Ahora, más que nunca, los últimos deberían ser los primeros". ¿A quiénes se referirán…? (Perplejidad absoluta). Todo ello complementando una fotografía en la que se ve parcialmente Caspe a través de las barras verticales del ventanal del Castillo del Compromiso y sus lámparas semejan una oleada de OVNIS, en plan película de invasión extraterrestre.
Visto así, subliminalmente, el primer pensamiento es la imagen de medio Caspe entre rejas. Literalmente. Cierto es que hay por medio cuestiones de juzgado, presuntas ilegalidades urbanísticas respecto a un paraje natural y un hotel protegidos en el PGOU, pero vamos, tenerlo tan asumido…
En fin, les espero la próxima semana si esto sigue en pie. Por si acaso, suerte con la lotería y Feliz Navidad.
Vía ancha, vía estrecha
Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas."
Así, con estas palabras comenzaba C.J. Cela "La familia de Pascual Duarte" y en vista de lo visto queda claro, con el reciente caso del Hotel Latorre y con el caso La Herradura. También con los "masicos". En territorio caspolino algunos siguieron el camino de la rosa: tuvieron vía libre para edificar donde no debían y para derribar donde tampoco debían. Los demás, por exclusión, acabaron transitando por caminos de polvo como San Vicente Ferrer, resistiendo, emigrando o escribiendo, que no es poco. Vara estrecha a las notas discordantes y vara ancha para los dóciles y retornados al redil.
España castellana, como la de la Generación del 27, dura y agreste. Sólo que con algunos cambios. Siglas que defendían a los trabajadores se convierten en sus nuevos caciques. ¿El resto…? ¡Ay, el resto…!
Entre tanto, Díaz Ferrán, erre que erre, haz lo que digo pero no lo que hago: trabaja más por menos, que la buchaca de uno es grande para cobrar por menos, más. Y a todos los niveles, desde las Comarcas hasta las más altas instancias del Estado. País de pícaros y maleantes…
Empobrecida por el sinnúmero de corruptos, España, que descuida sistemáticamente la educación de sus jóvenes. España que no investiga, que no inventa, que pone trabas. "Cuando inventen algo no miren a quién beneficia: fíjense a quién perjudica", Vázquez-Figueroa dixit. La España que es madrastra cruel para sus hijos y madre amantísima para sus hijastros. Penica, pena. Disfruten entre tanto de los nueve relatos sobre el Compromiso que por fin han visto la luz. Buena lectura en días de niebla vale doble. Más si en una semana exacta termina el mundo. Hasta entonces.
Polvo y cenizas
Nuestra especie siempre ha intentado trascender de los límites impuestos por un cuerpo biológico. Por encima de la enfermedad y de la muerte, más allá de los límites de nuestro tiempo siempre, absolutamente siempre, hemos intentando dejar algo grande, algo único, algo que nos permitiera acercarnos, siquiera, a un atisbo de inmortalidad. Me imagino a un hotelero y a un arquitecto a principios de la década de 1920 rebosantes de entusiasmo, posibles y creatividad para levantar el hotel Latorre y perpetuar su genio.
En 1922 había tocado la lotería en Caspe y los propietarios del hotel decidieron emprender una importante obra. Un notable arquitecto se hizo cargo del proyecto, el Sr. Lapuerta, y junto a un promotor con medios pudo erigir un edificio ecléctico, próximo al Modernismo que hacía furor en la Europa de entonces. Eran las vanguardias, que llegaban a Caspe.
Poco hacía presagiar que esas aspiraciones de trascender en la Historia iban a convertirse en polvo y cenizas apenas 90 años después, con el visto bueno del equipo de gobierno del Ayuntamiento caspolino (PSOE), que no ha visto inconveniente en saltarse la protección de un edificio catalogado dentro del Patrimonio Histórico Artístico Aragonés, para favorecer intereses concretos. Mucho podríamos narrar, pero los detalles han sido dados en éste y otros medios, digitales e impresos.
Curiosa forma de unirse a las exposiciones sobre el Modernismo y Gaudí en Zaragoza, y a los coloquios sobre este estilo celebrados en Huesca y Teruel. Allí lo valoran. Aquí lo destruyen. Han salido voces en defensa (muy pocas) y otras que tratan de encubrir lo indefendible, mientras la mayoría calla, temerosamente, como en aquellos pueblos de antaño, de "Tierra de Lobos" o "La Señora", donde el cacique local o el marqués controlaban todo y a todos como si de un cortijo se tratara. Donde quien osaba discrepar o se salía del guión sufría represalias.
APUDEPA y la profesora Belén Boloqui de la Universidad de Zaragoza, han denunciado el derribo presuntamente ilegal del Hotel Latorre. También la arquitecta Trinidad Lapuerta. Sus argumentos son de una lógica aplastante y contundencia técnica indiscutible. Pero…¿Dónde están las asociaciones culturales que deberían alzar su voz…?
Caspe y sus calles vacías destilan tristeza. El vacío, la nada, hacen que también se sienta vacío por lo que el pueblo pudo ser y no fue. Muchos lo piensan, me consta; pocos nos atrevemos a decirlo y dar la cara.
La otra sombra del viento
EEl profesor Gonzalo Borrás se refería a menudo a Zaragoza como la "ciudad turricida" en alusión al derribo de la Torre Nueva en 1892 que, si bien inclinada, no parecía tan a punto de caer como señalaban los interesados comerciantes de la zona y quizá habría llegado más o menos intacta hasta nuestros días.
Ante las noticias de la semana pasada en Caspe con el derribo parcial del hotel Latorre, amenazando la estabilidad de su fachada modernista, estableceremos la siguiente relación: Zaragoza es a "turridida" lo que Caspe es a … Mejor, imagínenlo ustedes… Más positiva fue la visita a Caspe de Javier Sierra. Periodista de formación y escritor en los últimos tiempos, tanto sus investigaciones como sus novelas tienen su piedra angular en el misterio que se esconde tras nuestro mundo cotidiano: ángeles, adamantas, el Arca de Noé, las bilocaciones y los misterios de los santos. Llegó, compareció y partió, dejándome la sensación de ser alguien que vale más por lo que calla que por lo que dice. Tal vez habríamos necesitado de su pericia investigadora para saber qué ha pasado, esta vez, con las colecciones volatilizadas , que debía mostrar al público el Ayuntamiento de Caspe. ¿Un ejemplo? los cuadros que donó Lizano a su pueblo y que yacían, si no han sido exhumados, en un cuarto polvoriento junto a la escuela de música. Habría que investigar también dónde quedaron los proyectos para los espacios museísticos caspolinos y comarcales. El Plan de Dinamización propuso un Plan de Explotación del Museo de la Pesca de Caspe y se elaboró un Plan Director de Centros Expositivos de la Comarca Bajo Aragón - Caspe. Esos estudios pretendían poner en valor tanto espacios como colecciones, dotarlas de una finalidad más allá de la mera presentación de objetos, y conseguir con su exhibición un objetivo didáctico, conservacionista y turístico. Tal vez ese Plan Director se centrase más en lo turístico que en los demás aspectos, pero es lógico porque tal era su fin. Ahora miro en torno mío y no veo nada: el Museo de la Pesca duerme el sueño de los justos, y el resto de espacios museísticos que se iban a acondicionar, al menos en Caspe, no así en otros sitios, se diluyen entre la humedad, el polvo y los insectos. "Bien va la cura, pero el ojo se perderá…"
De las piedras voladoras
A veces es como si la casualidad o el destino quisieran que nos encontrásemos sistemáticamente con el mismo "leiv motiv", con un tema o un elemento que pusiera una banda sonora para un determinado y sutil momento de nuestras vidas. Ese "leiv motiv" nos sale al encuentro en cada esquina, en cada libro que abrimos, a cualquier hora. La semana pasada me acompañaron las piedras: las literarias de la última novela de Javier Sierra; las de los maceteros, blancas y marmóreas; y también las de nuestro patrimonio, quizá con propiedades mágicas.
Esas piedras voladoras demostraron su asombrosa capacidad cuando hace algunas décadas viajaron de su emplazamiento del Castillo del Bailío a otras parcelas. También cuando pasado algún tiempo decidieron volar también de la Fireta para no tornar -hallándose ahora en paradero desconocido- a su previsto emplazamiento en una de las fachadas del actual Museo de los Íberos.
El conjunto arrancó como un proyecto del grupo socialista. Entonces se iba a denominar "Espacios Museísticos" y el coste previsto de la obra, se cifraba en 1.600.000 euros. Faltaba concretar de dónde se iba a sacar la financiación, cosa difícil, y cómo continuar una obra que no habría podido avanzar más allá de su cimentación. Más adelante, gobernando el PSOE en el Ayuntamiento y siendo Concejal de Cultura Félix Cortés, se derrumbaron las casas sitas en el actual solar del edificio que ahora alberga el Museo de los Íberos, entre ellas ésa cuya fachada de singular valor histórico-artístico estaba recogida en el "Catálogo Monumental de Caspe", de Marco y Bressel. Se prometió volver a reconstruirla en el emplazamiento original, integrándola en el espacio museístico y ahí quedó la cosa.
Ante el estancamiento de la obra, y con las casas originales ya derribadas no se veía futuro, ni para lo deshecho ni para lo que quedaba por hacer, hasta que, cambiadas algunas cosas y con CPC en el gobierno de la Comarca se decidió avanzar hacia delante y se consiguió el edificio que alberga la actual Oficina Comarcal de Turismo y el Museo de los Íberos, con uso práctico y con un presupuesto de 200.000 euros (ocho veces menor). Quedaba pendiente la incorporación de la fachada histórica. Ahora, con el remate del actual equipo de gobierno socialista para cerrar el edificio por el lado de la Fireta y su misteriosa desaparición parece difícil su vuelta y lejano se antoja el interés por estas cuestiones.
Resaca
Esta semana, ¡ay, esta semana! aún se viven los coletazos de la visita real, redes sociales, fotos, comentarios, y etiquetas. La visita de los Príncipes de Gerona ha sido como un tornado en la vida social caspolina, y alcañizana.
Leía que el alcalde de Alcañiz aprovechó la visita para plantearles las necesidades de la localidad. Al margen de su viabilidad lo veo legítimo y encomiable. Ésa es su función; pedir por su pueblo. El alcalde consistitucional de Caspe, según se leía en el bando (¿Acaso no son ahora todos los alcaldes constitucionales?), por el contrario, no pidió nada: en Caspe vamos tan sobrados que nos bastamos con nosotros mismos y el espíritu romántico de los nueve compromisarios de 1412 para salir de las crisis. Huelgan comentarios.
También quiero puntualizar que en Caspe, lamentablemente, no estuvieron representadas todas las asociaciones: al menos una asociación deportiva, la de Hermanamientos, la Asociación Hispano-Rumana y ésta en nombre de la cual escribo, no recibieron invitación alguna, quedando excluidos algunos colectivos. Ignoro de dónde vino la decisión o si fue un fallo de protocolo. Lo que sí me consta es que todas estas asociaciones, constaban en el registro del Ayuntamiento.
En otro orden de cosas, y en contra de la imagen que nos trata de vender, el PSOE caspolino vio cómo se echaba atrás su propuesta de subir las tasas de guardería, bares y construcciones. Resulta cuando menos llamativo que aquéllos que se las dan de ejercer políticas sociales no tienen pudor alguno en castigar a los ciudadanos y los sectores que generan trabajo con sustanciosas subidas de tasas mientras la oposición, con gran sentido común propugna congelarlas para dar un balón de oxígeno. Por suerte la oposición en bloque logró que se impusiera la cordura en el último pleno, rechazando una subida que habría contribuido a asfixiar un poco más a buena parte de la ciudadanía caspolina.
Y en fin, mucho más podríamos comentar al respecto de esto y lo anterior, y también del caso ‘La Herradura’ con las declaraciones de algunos de los implicados, pero ésa es otra historia que contaremos a su debido tiempo…
“Yes, we can”
Estos días se acumulan los temas dignos de ser considerados noticia: la resaca de Expocaspe y los caballitos, la visita principesca, el movimiento cotidiano en la Ciudad del Compromiso, incluso las lluvias relativamente recientes que me hacen pensar en los caracoles, que no se suelen ver en tiempos de sequía, pero aparecen puntualmente cuando las aguas irrigan los campos.
¿Recuerdan la canción infantil dedicada al “Helix aspersa”, que es precisamente ese molusco de secano?
Por otro lado la Superpotencia del mundo mundial ha reelegido por segunda vez como Presidente a Barack Hussein Obama. Decían en los noticieros que a priori nada habría hecho presagiar su fulgurante carrera en el momento que nació. Desde su “explosivo” segundo nombre –y digo explosivo teniendo en cuenta la visión de los gringos sobre el mundo musulmán- a la tez de su piel.
Sin embargo su capacidad intelectual, su don de palabra y su carisma, arropados por unos oportunos apoyos y una buena estrategia, han conseguido lo que habría parecido imposible no hace muchos años: un presidente negro (o mulato), hijo de un emigrante keniata que arrasó en su primera campaña con el “Yes, we can”, “Sí, podemos”. Y tanto que sí.
El caso es que hasta lo que parece inamovible puede cambiar. Vista con perspectiva la historia es un “continuum” de cambios, como un péndulo y el que se apoltrona, por entrelazada que sea la estructura de su sillón, termina cayendo del mismo o cediendo su sitio a otro. Que se lo digan a las empresas tecnológicas, a los investigadores, a los empresarios en general… Sin la mentalidad de cambio, de evolución, de revisión continua de todo y de todos incluido uno mismo no es posible avanzar ni estar en la vanguardia.
Precisamente me recuerda esto a las asociaciones de ideas, motores de la evolución. Dos ideas aparentemente inverosímiles unidas pueden alumbrar otra idea mejor. O peor, pero éste es un riesgo a asumir que me temo resulta imprescindible si se quiere un futuro. Dicen también que en ese principio se basan algunos juegos surrealistas, que lejos del divertimento buscan conocer el yo, el tú y el nosotros. En fin, puro instinto de superación. En cualquier caso me gustaría despedirles con una frase: “El riesgo no está en volar y caerse. El riesgo reside en que por miedo a la caída renunciemos a volar”. Hasta la próxima…
"La Vida es Sueño"
"Cuentan de un sabio que un día / tan pobre y mísero estaba, / que sólo se sustentaba /de unas yerbas que cogía. /¿Habrá otro, entre sí decía, / más pobre y triste que yo?; /y cuando el rostro volvió / halló la respuesta, viendo / que otro sabio iba cogiendo / las hierbas que él arrojó. / Quejoso de mi fortuna / yo en este mundo vivía, / y cuando entre mí decía: /¿habrá otra persona alguna / de suerte más importuna? / Piadoso me has respondido. / Pues, volviendo en mi sentido, / hallo que las penas mías, / para hacerlas tú alegrías, / las hubieras recogido."
Ya ven, en este puente de Todos los Santos prefiero dejarme de costumbres anglosajonas como "Halloween", brujas y zombies; incluso eludo voluntariamente a Zorrilla y Don Juan, que sería lo típico, para centrarme en esta composición de mi antepasado Pedro Calderón de la Barca. Aunque ciertamente desconozco si fue antepasado mío, sí es cierto que en mi familia una cuarta parte son conocidos como Calderones y yo soy nieto de "Calderón" y de María Cubeles Perfages. Vaya por delante, pues, este homenaje a nuestros ancestros. ¿Qué mejor manera que imitando sus gestos y sus palabras? ¿Acaso así no los prolongamos en el tiempo, siendo ellos, siendo nosotros?
No me ha sorprendido, por otra parte, ver algunos viejos conocidos en el artículo de un periódico regional sobre veintiún políticos y altos cargos aragoneses oficialmente imputados por presuntas irregularidades. Entre ellos había tres socialistas caspolinos: la ex-concejal Isabel García, el ex-alcalde Mariano Gómez y la ex-alcaldesa y actual funcionaria del Ayuntamiento, Teresa Francín Piquer.
También aparecía un tal Alfredo Romero, ex-director del Área de Cultura de la DPZ, investigado por presuntas irregularidades en la venta de catálogos. A este personaje también lo conocí en cierta ocasión. Mi recuerdo es el de alguien bastante prepotente con ciertos jóvenes artistas, pero ésa es harina de otro costal.
Noviembre, desahucios, corruptelas y cementerios. En ese contexto se mueven estos días desapacibles, fríos e incómodos para algunos. Por el contrario también está el espíritu de un paréntesis más, el olor a manzanas con caramelo, a bolas de hilo de azúcar, a tómbolas y churros. A juventud y cotilleo. Son las ferias. Así que, disfrútenlas, y también el puente; y concentren energías, que falta nos van a hacer para un profundo invierno.
Picaresca ibérica
El ser humano es capaz de hacer cosas extraordinarias, como diría el anuncio de una bebida refrescante: podemos levantar ciudades y rascacielos, proteger el medio ambiente, ayudar a los necesitados, curar y consolar… pero también es capaz como pocas especies de perpetrar los más horrendos crímenes contra todo lo que le rodea, incluyendo a sus propios semejantes y de “trincar” y estafar de lo público para su privado beneficio.
Evidentemente hay escalas, como en todo, y es evidente que la inmensa mayoría nos movemos en el término medio: ni ángeles ni demonios. No obstante proliferan como una epidemia los casos de corrupción. Aparecen en los telediarios, florecen en los periódicos, se manifiestan en los programas del corazón, y todo lo salpican, incluso el castizo mundo de la copla.
Ciudad Juárez, en la frontera de México con Texas, es una ciudad asolada por el crimen y la violencia en todas sus vertientes. Un día, hace algún tiempo, la noticia en los informativos de la ciudad fue que aquella jornada no se había asesinado a nadie. Ignoro si aquí llegará el momento en el que la noticia en los informativos sea: “Señoras y señores, hoy no ha habido ningún caso de corrupción”. Por el momento la tónica es que, lamentablemente la corrupción, por su abundancia, no es noticia y las barbaridades manifiestas que perpetran algunos jueces, me temo que tampoco.
La imagen de María Isabel Pantoja Martín está, inevitablemente, de rabiosa actualidad. Verla declarar en los juzgados malagueños junto a la mirada atenta de Julián Felipe Muñoz Palomo y otros personajes de guardar confirma que España es un país lleno de pícaros y maleantes. En eso no han cambiado demasiado las cosas desde los tiempos del Lazarillo de Tormes o don Francisco de Quevedo.
Una característica común a todos los personajes imputados en éste y en otros casos menos mediáticos es la afirmación de su inocencia, su candidez y su creencia firme en la justicia, con el firme propósito de salir indemnes. Lo más llamativo del caso es que así ocurre en no pocas ocasiones, y lo peor es que personajillos como “la Panto” tienen una legión de admiradores que los jalean a la salida del juzgado y en otros casos rentabilizan su actitud corrupta haciendo caja por los platós televisivos. Vamos, el rizar el rizo de la picaresca ibérica. Por fortuna también hay gente honrada. Aunque parezca un milagro.
Caída libre
Hablábamos la semana pasada de estructuras que se elevaban y esta semana nos sorprendía el salto estratosférico de Félix Baumgartner desde casi 39 kilómetros de altura. Así de contradictorios somos los humanos. Intentamos subir lo más arriba posible para tirarnos en caída libre más alto que nadie. Una metáfora, la de España cayendo desde hace cuatro largos años con algunos gobernantes caracterizados por su alto grado de evasión de la realidad negando evidencias.O no, porque las consecuencias de la situación parecen obra de un retorcido plan del sistema, muy eficaz, para conseguir gente más pobre con menor capacidad de reacción a todos los niveles.
Volviendo a Baumgartner no quiero ni pensar en lo que el que esto escribe sentiría viéndose sentado a esas cotas. He subido en avión, en ascensor panorámico, en teleférico, en funicular, y en todos los casos he tenido un profundo respeto por las alturas, pero nada comparable a mi reciente ascenso a una de las torres del Pilar, que por una u otra causa siempre se había venido retrasando ineludiblemente. Contento y feliz quería dirigirme a lo alto para disfrutar de la panorámica cuando de repente sentí frío y sudor, la palidez inundó mi rostro, las piernas no me respondían, y no querían caminar por la plataforma. Las manos me temblaban y cobardemente tuve que batirme en retirada y retornar raudo al nivel del suelo.
Ese miedo ancestral, como es lógico no era a subir, sino a caer, pese a no existir riesgo alguno. Pero ¿por qué ahora y no antes? Pues la verdad es que no lo sé a ciencia cierta. Fue visceral, como la sensación descrita por Munch, que le llevó a pintar “El Grito” al verse solo en un puente. Aunque si nos paramos a pensar, con casi el 25,3% de la población en paro, el mayor índice de fracaso escolar de la UE, los presupuestos para investigación perpetuamente entre los más exiguos de Europa; la enseñanza de ciertas materias absurdas sin aplicaciones vitales o laborales, o los presupuestos derrochados año tras año, tontamente, en obras inservibles y económicamente inasumibles mientras había otras necesidades estructurales, empiezo a vislumbrar los motivos de mi angustia existencial. Por suerte volví sano y salvo. Por eso prometo intentar superar el vértigo y subir en globo.
“De la relación entre los “Xiquets de Hangzhou”, la ceiba y el Burj Khalifa”
Estos días una noticia simpática circulaba por algunos telediarios, mostrándonos cómo “els xiquets de Hangzhou”, China, visitaban a sus homólogos y maestros de Valls para demostrarles lo aprendido. Al parecer un empresario oriental había puesto sus ojos en los “castellers” de Valls, pensando que la coordinación y espíritu de colaboración que se ponían en práctica para elevar esas estructuras orgánicas construidas a base de gente podían ser un buen ejercicio para sus trabajadores y que tras ello serían más productivos.
En vista de la noticia no pude menos que pensar en dos temas aparentemente inconexos: el rascacielos más alto del mundo y la “Ceiba pentandra”, que es un árbol propio de las zonas intertropicales sudamericanas, entre ellas la selva amazónica.Y es que, señoras y señores, tanto el “Burj Khalifa” de Dubai con sus 828 metros, como las ceibas (o árboles Kapok) con más de 40 metros son estructuras verticales que apuntan al cielo. Precisamente como los “castellers”.
Lo sorprendente del caso es que a pesar de las notables alturas que todos alcanzan apenas profundizan en el suelo, pues prácticamente carecen de raíces o sustentaciones profundas.
En el primer caso porque las dimensiones proyectadas para el rascacielos inicialmente eran más modestas, algo más de 500 metros, y hubo que recurrir a una solución tomada de la ingeniería suprema de la Naturaleza. En el segundo porque el subsuelo del bosque tropical es sumamente pobre y poco profundo, contra lo que cabría suponer al comprobar la exuberancia de vida que alberga.
Pero si observamos con mayor detenimiento hay algo que siempre salva este obstáculo de modo sobresaliente: existe poco fundamento, poca profundidad, pero a cambio encontramos una base ancha, muy amplia: mucha gente haciendo de contrafuerte a nivel del suelo, fuertes raíces superficiales extendidas en horizontal y un núcleo de edificio reforzado por alas de menor altura que lo rodean descargando su peso.
Esas conexiones me impresionan profundamente, y si tuviera que sacar alguna conclusión de esa “bioarquitectura” recalcaría la importancia de contar con una base extensa, fuerte y unida, capaz de vencer las dificultades de un sustrato pobre carente de profundidad y crecer hasta las alturas.
Nosotros, el pueblo, somos las raíces, los contrafuertes del rascacielos y los que forman la torre humana. El suelo empobrecido es España y su maraña de políticos e instituciones inútiles. Podemos elevarnos sobre ellos.
Por cierto, felicidades a las Pilares.
Del lenguaje de los animales
No soy filólogo pero como persona razonablemente curiosa reconozco sentir un notable interés por las lenguas y dialectos. Las lenguas son vehículo de comunicación que une a la gente y les hace compartir pensamientos, emociones, historia y en resumen su cultura como especie. Los idiomas son en cierto modo como los seres vivos: evolucionan, se expanden, en algunos casos sobreviven y en otros se extinguen.Si tienen éxito se imponen sobre otras lenguas, y cuando han conquistado amplios territorios (como una especie con su genotipo, en términos biológicos) adquieren diversas variantes que con el tiempo se transforman en dialectos (cual fenotipos y subespecies). A su vez éstos pueden evolucionar a partir de la rama madre (familia lingüística) para formar un nuevo idioma.
La facultad del idioma, contra creencias generalizadas, no es exclusiva de los humanos. Se ha comprobado científicamente que ciertos animales: monos, roedores, aves y cetáceos, entre otros, usan sonidos diferentes siempre asociados a las mismas situaciones, generalmente de peligro, para comunicarse entre sí. El caso de los perrillos de las praderas, unos pequeños roedores que viven en madrigueras en las llanuras de Norteamérica, es uno de los más complejos, llegando a describir multitud de matices articulados, verbales, que informan sobre conceptos concretos. Con aves y ballenas se ha constatado incluso, que una misma especie puede hablar diferentes “idiomas”, según su ubicación geográfica, pudiendo aprender la lengua “extranjera”. No es broma ni metáfora, se lo aseguro. Es totalmente literal.
¿Pruebas? Al poner discos con la voz de alarma de cierta ave granívora que arruinaba las cosechas en Estados Unidos, con el claro propósito de alejar a sus congéneres como si hubiese un depredador, la treta fracasó, pues se trataba de una grabación realizada en Japón a pájaros de la misma especie. No hubo comunicación “intercultural”.
Hoy no pensaba hablar de nuestros políticos de andar por casa: ni del PSOE caspolino votando a favor del catalán como lengua autóctona aragonesa, ni de la CHA, ni de las abstenciones del PAR, etc, etc… Supondría estropear un tema tan fascinante como es la capacidad lingüística de los animales, pero no puedo evitar pensar en los diferentes nombres de lo mismo: catalán occidental, aragonés oriental, nonaspino, maellano, fabarol... A este paso en Caspe ni siquiera hablaremos caspolino; parlarem “valdestrechero”, “pescadoriano” o “vadero”…
Insisto: las lenguas hay que conservarlas y respetarlas pero ante todo deben servir para entenderse. Con la de problemas que hay…
Viollet y los castillos
Empezó el curso en el cole, en los institutos, en la Universidad… Caspe sigue con el Ayuntamiento metido en unas obras que, legislatura tras legislatura, parecen no terminar nunca, y el Castillo del Compromiso, pasados los fastos y el verano, ahí sigue, con la restauración a vueltas.Cuando estudiaba nos explicaban que, en el Siglo XIX, Viollet-Le-Duc, formado en el campo de la arquitectura se convertiría en uno de los mayores defensores del arte gótico, pues lo consideraba tanto en lo estético como en lo estructural el culmen de la belleza, el vértice de lo sublime.
Así se propuso estudiar este arte, particularmente sus iglesias y catedrales, y en muchos casos se ocupó de su restauración.
Para él la restauración era devolver el edificio a su estado prístino, eliminando añadidos de épocas posteriores, reconstruyendo amputaciones, utilizando los mismos materiales hasta el punto que llegaban a confundirse original y partes restauradas. Fue lo que se ha venido a denominar “restauración en estilo”.
Posteriormente, tras la caducidad de estas ideas románticas las corrientes de restauración pasaron a respetar ciertos añadidos posteriores, siempre y cuando tuvieran valor histórico-artístico, y a diferenciar lo restaurado de las partes auténticas, de tal manera que las partes restauradas fueran siempre reversibles. Pero aun con todo, esta corriente de restauración siempre ha abogado por mantener las estructuras y la unidad de conjunto, de tal manera que vista globalmente la obra diera sensación de unidad.
Personalmente contemplo el castillo del Compromiso y veo una pieza, ortopédica en su contexto, (sobresaliente como nueva construcción), que recuerda a cualquier cosa menos lo que fue. No veo “reconstrucción en estilo”, de la que uno, románticamente siempre ha sido partidario, y es lógico, pero tampoco una restauración ortodoxa, ni en el uso de algunos materiales, ni en la recuperación de los volúmenes esenciales.
La fachada sobre la colegiata no ha rescatado las torres, ni contrafuertes, ni almenas ni merlones. Podía haberse intervenido distinguiendo añadidos de lo auténtico, acorde con los criterios actuales, pero la estética del conjunto debiera haber sido otra muy diferente. ¿Que había pocos restos? ¿Que no se podían tirar los edificios anejos? De acuerdo. Pero con lo que hay se podrían haber recuperado aspecto y volumetría esenciales del castillo y no ese engendro de nueva planta, muy correcto, muy diáfano, muy puro de líneas y muy válido, pero no para ahí. En cualquier caso peor habría sido la ruina.
La aventura equinoccial de dos hemisferios
Si tuviera que escoger la frase de la semana, igual que hace este medio de comunicación, optaría sin lugar a dudas por la sentencia que me contó un simpático taxista de la capital aragonesa, tras narrar sus experiencias de trabajo como soldador en Libia o Venezuela. Concretamente relataba cómo antes de volver a su tierra para ejercer su profesión actual, hará cosa de cuarenta años un venezolano de edad avanzada le citó: “Españolito, la izquierda arruina un país y la derecha lo explota”.
No pude menos que darle la razón en vista de cómo está el patio y del conocimiento más o menos directo que puedo tener desde mi posición de sufrido observador. También pude constatar ese mismo día cómo una pareja de jóvenes zaragozanos pedía en la calle con una profunda vergüenza, un euro. ¡Un euro!, porque se habían quedado literalmente con lo puesto, sin prestaciones, sin casa, sin comida, sin esperanzas.
Pero la vergüenza no la deberían sentir ellos, sino los que cobran dos o más generosos sueldos por hacer nada. Y los jueces que no encarcelan a maridos que han apuñalado a sus esposas con premeditación, alevosía y testigos de por medio, como esta misma semana. Y no quiero seguir por tales derroteros, pues me caliento y tal cosa no es buena para la salud. El otoño y el declive de la luz son inevitables, pero mientras aquí la noche va ganando terreno día a día en el Hemisferio Sur es la primavera la que se anuncia inminente, lo cual nos habla de la relatividad de las cosas.
Hemos sabido de fraudes, chanchullos y caciquismos; mentiras y traiciones, pero por fortuna también se ha podido constatar que nunca hay que generalizar; que hay buena gente en todos los ámbitos y que cuando de verdad se necesita también sabemos apoyarnos los unos a los otros. Por cada mangante hay más personas honradas; a la vista está cómo la buena gente somos mayoría. Sólo hay que concienciarse. Y tornar al equilibrio con lo que nos rodea. Y volver a usar el sentido común. Y replantar los montes tras los incendios. Y aplicarnos esta metáfora…
+Mediterráneo
Frente a una buganvilla razonablemente frondosa y en la tranquilidad de un patio mediterráneo a un tiro de piedra del mar del mismo nombre todo cuanto me rodea a esta hora de la tarde es sinónimo de placidez, desde el gato orondo blanco y negro a la perra de color canela. Sin embargo cuentan que el Paraíso o el Infierno siempre acompañan a uno allá donde vaya. No seré yo quien se atreva a refutar esta sentencia, está claro; de hecho doy fe de que es así. No obstante es muy cierto que era necesario desintoxicarse simbólicamente y mi organismo físico y el mental me lo pedían a gritos.
Esta semana se cumplen años de ciertos acontecimientos que fueron importantes para distintas memorias colectivas. Concretamente el once de septiembre de 1714 las tropas borbónicas consumaron la caída de Barcelona, lo que llevaría a los Decretos de Nueva Planta en 1716 y a la desaparición consiguiente de las instituciones catalanas.
Bastantes años después los catalanes comenzarían a celebrar ese hecho para reafirmarse precisamente no en su desaparición sino en todo lo contrario: su identidad como pueblo, y así hasta hoy.
Hace once años, otra vez el once, cayeron las dos torres de N. Y. City y para muchos comenzaba oficialmente el S. XXI. A mí aquel día me pilló en Zaragoza. Los días siguientes al desastre que justificaría muy oportunamente las restricciones en los derechos de los viajeros, miles de banderas con las trece barras y las 50 estrellas ondeaban en las casas, bajo sospecha no escrita de antiamericano para quien no la pusiera.
Y por fin, otro once de septiembre bien distinto, hace un año, el que esto escribe andaba trepando hasta el cráter del Vesubio para tener visión de conjunto, como ya se relató en su momento.
Viajando se descubre que cuestiones como la nacionalidad o la procedencia pueden dejar de ser importantes a la vez que para otros muchos su importancia aumenta de forma exponencial. Para mí el origen puede llegar a ser lo de menos. Lo esencialmente valioso es cómo somos y lo que queremos ser, cómo nos comportamos, cuán respetuosos podamos tornarnos con lo que nos rodea y lo capaces que estemos de asombrarnos con lo que hay más allá de nosotros. Créanme, todo lo demás es un invento.
Presencia de la Ausencia
Esta semana nos salió el niño CR con que estaba triste (seguramente por una rabieta infantil y celos profesionales) y la prensa deportiva se hizo eco de la tontería haciendo de algo banal una noticia. Años ha, nos cruzamos con los jugadores del Real Zaragoza en la estación de Delicias, y en medio de la maraña de cámaras, fotos y peticiones de autógrafos recuerdo que uno de ellos nos miró con extrañeza porque pasamos justo al lado ignorándolo por completo, con la atención puesta en los horarios de los trenes.
Decididamente esta gente a menudo vive en un mundo de fantasía. También los hay más sensatos y realistas, pero qué le vamos a hacer, la prensa es así y es más valiosa la enésima tontería de Ronaldo que el más importante logro de la medicina, por poner sólo un ejemplo.
Leía en este mismo medio la noticia de las críticas ante la dejadez ante la suciedad del azud del Guadalope en Caspe, y, cosa curiosa, me encontré con lo que es la tónica en estos últimos 14 meses: el "desconocimiento que tenemos todavía del asunto" que declaró el primer edil caspolino.
Dicho esto, y comentada la no presencia del casco urbano caspolino en la retransmisión de la Vuelta a España, empiezan a inundar mis recuerdos las imágenes de las esculturas de Gargallo o Chillida o las arquitecturas de Joaquín Torres. En ellos el vacío es la esencia de la forma. La ausencia define la obra. Apenas unos muros vacíos de todo contenido. Tan solo un poco de materia que hace adivinar que ahí hay un hueco. Y otro. Y otro…
Lástima que el maestro Eduardo Chillida no esté vivo. Una montaña mágica y sagrada de Fuerteventura, Tindaya, fue su proyecto frustrado. Quería vaciarla, inspirado por un verso de Jorge Guillén que decía "lo profundo es el aire", para que el espacio entrase en ella con la oposición de quienes, con cierto criterio geológico afirmaban que quizá se caería si se llevaba a cabo su idea. Espero algo inquieto que no ocurra tal cosa entre el Guadalope y el Ebro, más que nada por eso del vacío.
En fin, felices fiestas a las alcañizanas y alcañizanos y si hay alguien de Alcañiz que no gana los 50 euros como retador/a en cierto concurso televisivo aragonés, que no me lo tenga muy en cuenta, que fue sin mala intención.
No queremos pagar
Está claro, en España ha fallado el sistema y eso lo demuestra la ineptitud de los sucesivos gobiernos. Primero crearon las condiciones para la especulación y desperdiciaron las oportunidades de diversificación y desarrollo tecnológico y educacional. Al llegar el cambio, los otros se unieron a la fiesta manteniendo e incrementando en esencia las mismas políticas despreocupadas y dilapidadoras hasta que el asunto, por insostenible se torció y era inevitable poner orden. Así que con el cambio del cambio y con el imperante del orden están tomando unas medidas que lejos de atajar el paro sólo consiguen asfixiar a la clase media aún más (en vez de cortar con la raíz de los males que de sobras conocen pero no destapan para que no les destapen) y volver a un nuevo feudalismo, de acuerdo con el Nuevo Orden Mundial cuidadosamente calculado de antemano por Rotchild, Rockefeller y demás banqueros judíos de origen alemán a cuya sombra medran.
Cuando unos y otros hicieron ver que tomaron medidas para atajar el problema imaginario se convirtieron en el problema Skynet, y lejos de solucionarlo, lo acrecentaron aún más, ahogando el crecimiento y el consumo, imposibilitando el despegue y tornándose en dementores, esos seres literarios creados por J. K. Rowling para la saga de Harry Potter que absorbían la esperanza y los sentimientos positivos de la gente hasta matarlos.
Contra el efecto de los dementores sólo cabía un hechizo, el Expecto Patronum (del latín expecto, esperar, y patronum, protector), si bien saber realizarlo no era tarea fácil. Para conjurar esa fuerza protectora uno se tenía que concentrar en el acontecimiento más feliz que le hubiese ocurrido y sólo así podría alejar ese influjo de desesperanza y falta de perspectivas.
En los peajes catalanes ya hay muchos ciudadanos que han conjurado su particular Expecto Patronum: “No vull pagar” (“No quiero pagar”). Los islandeses también lo hicieron democrática y pacíficamente, y tampoco pagaron una deuda que ellos, como ciudadanos, no habían contraído.
¿Por qué no hacemos esto los españoles en masa ante la próxima subida de los impuestos? ¿Por qué no exigimos una verdadera democracia de los ciudadanos y nos negamos a pagar? Que paguen los que trincaron, trincan y quieren seguir trincando; no los que no tienen pan. Ya ven, tan escéptico que he sido siempre, tan descreído de la fuerza del grupo y heme aquí y ahora convertido en un neoidealista.
Si tenéis la suerte de tener abuelos
Si tenéis la suerte de tener abuelos, o padres, o familia, o amigos que de verdad sean como familia, llamadlos inmediatamente y decidles cuánto los queréis y lo importantes que son para vosotros. No os preocupéis por las tonterías de la vida ni por las diferencias o las pequeñas rencillas. Pensad que el amor de la gente que nos quiere es lo único que sirve como auténtica medida de las cosas. Aprovechad cada momento como si fuera el último y que no os importe nada más.
En mi caso he tenido la suerte de hacerlo y de gozar de unos abuelos maravillosos. De la mejor abuela que se pudiera soñar y de un abuelo exactamente igual. Esta semana ha partido definitivamente mi abuelo Manuel. Mi abuela María lo hizo hace doce años y aquel momento cortó mi vida en un antes y un después, igual que lo puede ser para una persona el instante en el que le amputan un miembro. Ahora se ha cerrado el ciclo que se abrió entonces y durante todo ese tiempo he reflexionado mucho. Quiero pensar que el espíritu es inmortal, y a veces he tenido pruebas bien fundadas para llegar a esa conclusión. Quiero pensar que sus espíritus están juntos y libres de las limitaciones de la enfermedad y del cuerpo. Quiero pensar que de alguna forma nos van a guiar, a mis padres, a mí, a quienes nos quieren… y eso, que es una intuición, y todos los recuerdos y sentimientos que me bullen en estos momentos no caben en cuatrocientas palabras, pero por algo tenemos que empezar.
Yaya, Yayo, sólo quiero daros las gracias por todo lo que nos habéis dado, por todo lo aprendido con vosotros, por todo vuestro amor incondicional, por la suerte de teneros como abuelos-padres, por todos esos conceptos infinitos que son lo que son por vosotros. Este texto no es mucho y todo homenaje que os quiera hacer nunca será suficiente pero es lo único de lo que soy capaz ahora mismo.
Me da igual lo que puedan pensar los lectores, es lo que siento y esto es algo íntimo entre nosotros. No me sentía fuerte para escribir, pero debía hacerlo en la escala de mis posibilidades. Gracias por ser mis abuelos-padres. Gracias por ser tan buenos padres con los míos, gracias por ser tan buenas personas. Gracias por haberos tenido, antes, ahora y siempre. Os quiero.
Simplemente Agosto
No sé si es cosa del calor o de las músicas que sempiternamente se prolongan hasta más allá de las 4 de la madrugada. Los fastos sanroqueños, venidos muy a menos, dejan resacas activas a quienes participan en ellos, y también resacas pasivas, a quienes no toman parte pero de alguna forma sufren los daños colaterales. Hiciéronse carrozas, con los medios que hay, con lo que tenía cada peña, y bastante es que llegaron hasta donde buenamente pudieron. Hubo música y las peñas estuvieron por las calles, cada una con sus sones, como islas de sonido, pero en general ha sido casi todo muy descafeinado, muy apagado, muy crudo en definitiva.
Entretanto nos hemos enterado de que “Curro Jiménez”, el bandolero que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, ya no volverá a cabalgar más. La vida nos está regalando infinidad de metáforas en medio de esta situación: en un programa de debate aludían a la imagen del rey dándose el enésimo trompazo y la imagen de Sánchez Gordillo entrando en el supermercado para “requisar” alimentos de primera necesidad daba la vuelta por los medios, asustando a propios y extraños ante la que tenemos delante, y el gobierno dice que mantendrá la ayuda de los 400 euros para los parados de larga duración, pan para hoy y hambre para mañana. Los servidores de correos electrónicos se inundan de mensajes hablando de los chanchullos pasados, presentes y futuros y hay soluciones efectivas para la crisis que ya veremos si se dignan a tomar en cuenta. Ésa es la situación de estos días soporíferos de agosto.
No sé que más decir en el momento de escribir estas letras. Pesan las pocas horas de sueño y el sopor de las horas más calurosas. La mente se derrite y los pensamientos se desacoplan, lentos, ralentizados. Hace mucho calor y fuera hace sol. La creatividad está en estivación, que viene a ser lo mismo que la hibernación, pero en pleno verano. Cantan las cigarras y hace casi un mes que no se escucha el canto de los vencejos. Pronto amarillearán algunas hojas solitarias en las higueras y las moreras, como blanquean las primeras canas en las barbas treintañeras. Seguirá la calma veraniega en espera de un mes de septiembre muy caliente, la vuelta al cole y la subida del IVA. Que nos coja confesados.
Luciérnagas de Agosto
El solo nombre de las luciérnagas es de por sí evocador, llamativo, sugerente y envolvente. ¿Cómo un pequeño insecto es capaz de iluminar por sí solo su noche? Milagros de la bioquímica, pura ciencia, que no deja de tener algo de magia.
Aquellos privilegiados que vivan en el campo o cerca y tengan la suerte de poder pernoctar podrán ver, si prestan atención, una pequeña luminaria entre la hierba, que se enciende y se apaga a voluntad, como si de un ovni en miniatura se tratase. También podrá ver a pocos metros de altura, por los aires, si tiene la fortuna, esa luminaria en vuelo, entre los olores de la hierba, y la polifonía de los grillos.
Para mí esas sensaciones son recuerdos de años ha, del paraíso, si no perdido, al menos pospuesto, de la infancia. Hace muchos años que no veo una luciérnaga, aunque tal vez se deba más bien a los azares de la casualidad que a otras cuestiones ajenas. ¡Quién lo sabe…!
El caso es que hay muchos pequeños habitantes que comparten espacio con nosotros, de toda la vida, y nos pasan inadvertidos, precisamente como esas luciérnagas, o como los eslizones, o los erizos, o los lirones caretos.
Hace falta respirar en espacios no contaminados por la luminaria urbana o viaria para poder percibir estos pequeños seres, para no perder en contacto con la tierra y los demás elementos, para dejarse inundar por la vida en todas sus manifestaciones. Y es bueno dejarse llevar por los momentos de desconexión con todo para poder encontrarse uno mismo.
No sé para ustedes, pero para mí ése es uno de los mayores deleites de la vida: hacer lo que uno quiere, sin tiempo y vivir en una suerte de verano eterno, como ése que decía un anuncio de loterías: “quién pillara los veinte” mientras nos muestra un grupo de jovenzanos pegando saltos a todas horas mientras exprimen litros de felicidad.
Ciertamente lo mejor es vivir sin excesivas expectativas y en el presente, disfrutando de cada detalle, de cada pequeña cosa, de los momentos de luna y los de lluvia; de poder ser uno mismo; de tener la suerte de ser consciente, de alegrarse con lo improvisado y valorando lo que hay. Eso es la positividad y eso es lo que cuenta.
A tener muy en cuenta
Ni Olimpiadas ni fiestas. Ninguna es motivo de tantas líneas como la palabra de la que casi todos hemos hablado insistentemente. Ésa cuyo ideograma oriental suma “peligro” y “oportunidad”. Sí, ya ven que me resisto a pronunciarla, como el nombre de Voldemort en la saga de Harry Potter, pero como para vencer las cosas hay que llamarlas por su nombre, así lo haremos y pronunciaremos la palabra: crisis.
El pasado martes tuvimos Pleno Comarcal en Chiprana, y entre los distintos puntos del día y un repaso por la actualidad nacional, me llamó la atención una propuesta en firme del grupo independiente CPC. Todo empezó cuando CHA criticó las medidas tomadas por el gobierno nacional, pero no pareció aportar ninguna solución.
Entonces ocurrió algo que, de materializarse sería noticia a nivel europeo, y por descontado a nivel nacional. Javier Sagarra, portavoz del grupo CPC habló en nombre suyo y de sus compañeros Ana Cabrero y Ramón Repollés, con una propuesta clara y efectiva. Partiendo del análisis de la realidad comarcal, con cada vez más familias que no llegan a fin de mes, planteó la disponibilidad total de su grupo para trabajar 20 horas semanales, en un gobierno de concentración, fuera de colores políticos y centrado en lo práctico.
Tanto él como Ana y Ramón estarían dispuestos a trabajar GRATIS, aportando obviamente toda su experiencia anterior al frente de la Comarca, sin necesidad de ostentar Vicepresidencias o Presidencia, que podrían mantener quienes ahora las ostentan, a condición de que lo hicieran también totalmente gratis, pues hay que predicar con el ejemplo. A cambio, esa asignación en torno a los 100.000 euros anuales que cobran el Presidente y dos de las Vicepresidencias, debería ser destinada, ÍNTEGRAMENTE, a ayudas sociales para todos los comarcanos que realmente lo necesitan.
¿Qué respondieron los destinatarios de los sueldos presidencial y vicepresidenciales? Pues básicamente que no pueden vivir del aire (Sra. Vicente, PAR), y que dedicarse gratis a la política era propio de los tiempos del caciquismo (Sr. Doménech, PSOE). Así está la cosa, pero la propuesta de CPC para con la Comarca sigue en pie. No sé ustedes, pero yo ahí no veo demagogia, pues no hubo críticas a nadie, sólo una propuesta. Lo que me parece es, simple y llanamente un ejemplo para toda la nación, como lo podría ser el silenciado caso de Islandia del cual ya hablamos aquí. Ojalá cuaje.
Aire de ventilador
Una semana más, señoras y señores. Otro espacio de tiempo que me temo sólo está siendo bien aprovechado por los chavales que están de vacaciones, que se supone que están sumidos en la inactividad canicular, pero que al menos disfrutan de su ocio con sinceridad y sin fingir que trabajan. Sin anuncios de pleno municipal a la vista, pues se supone no habrá puntos que tratar y aunque a nivel administrativo julio no se considera inhábil, dejaremos en blanco la hoja municipal, sin que esto suponga que uno es “cronista interesado de la realidad”, espero…, pues seguro que no faltan voces críticas contra quien se atreve a ser crítico con ciertos “usos y costumbres”.
Y dado que la vida local es tan etérea, tan como el aire que cantaba Mecano, “oxígeno, nitrógeno y argón, sin forma definida, ni color (…. )Aaaaireee voladooor….”, así pasaremos del aire los caspolinos, pero sin aerogeneradores…
No obstante les rescato al vuelo una frasecita atribuida al que fuera tercer Presidente de los Estados Unidos de América, Thomas Jefferson. Al parecer la sentencia data nada menos que de 1802, esto es, de hace 210 años de nada. Lean, lean, y juzguen ustedes mismos si no funciona la lógica, porque aquí ni premoniciones ni limones en almíbar: es puro conocimiento de la psique humana:
“Si el pueblo permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, seguida por la recesión, hasta el día que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”.
Vamos, una joya, canelita en rama de la psicología. Nuevamente, huelga todo comentario. Podemos apuntar que eliminando duplicidades y cargos absurdos; subiendo razonablemente los sueldos bajos y bajando infinitamente más los altos, rebajando los impuestos y simplificando los trámites para formar una empresa, con las ganancias la gente consumiría más, crearía más negocios que pagarían más impuestos, al ser mayor su número, y la economía por fin crecería y terminaría sanando.
Pero me reitero: a los bancos, que controlan los gobiernos incoloros, les interesan los enfermos crónicos y no la gente curada. En fin… en capítulos sucesivos espero hablarles de la vida y costumbres del lirón careto, que seguro que es algo mucho más reconfortante y positivo.
Un ejemplo a seguir
Después de estas jornadas festivas, con la conmemoración del Compromiso y tras las fiestas de San Cristóbal, anticipo de las de San Roque, es hora de evadirse hacia cuestiones que, sin perjuicio de lo didáctico de la fiesta, resultan sumamente esclarecedoras en muchos sentidos para los europeos.
Me cuenta el amigo Rogelio que en Islandia el país llegó a 2008 en una pésima situación, próxima a la bancarrota. No obstante el pueblo ha tomado sus propias riendas, y ha conseguido el milagro: dejar la crisis atrás. ¿Cómo ha sido posible esto?
Hagamos un breve repaso de los hechos: En 2008 se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma y la bolsa suspende su actividad. Tal es la situación que el país está en bancarrota. En 2009 las protestas ciudadanas frente al Parlamento consiguen elecciones anticipadas y la dimisión del Primer Ministro y todo su gobierno en bloque. La situación económica nefasta no ha abandonado todavía la pequeña nación.
Mediante una ley se propone devolver la deuda contraída con Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros que pagarán mensualmente todas las familias islandesas los próximos 15 años al 5, 5 % de interés. Llega 2010 y la gente se vuelve a echar a la calle, solicitando someter la Ley a referéndum.
El mes de enero de ese mismo año el Presidente se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular. En marzo, dos meses después, se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con el 93 % de los votos. Paralelamente el Gobierno investiga jurídicamente a los responsables de la crisis. Banqueros y altos ejecutivos son detenidos y se elige una Asamblea de 25 ciudadanos sin afiliación política alguna para redactar una nueva Constitución que refleje las lecciones aprendidas de la crisis. ¿Consecuencias? En 2012 en Islandia no hay ni rastro de crisis, el Pueblo Soberano ha decidido su destino y la Democracia con mayúsculas ha triunfado. Y todo pacíficamente.
Sin embargo este detalle apenas se conoce en el resto de Europa, y no digamos en esta España de nuestros pecados. ¿Por qué? Parece que está claro, que al igual que a las compañías farmacéuticas les interesan enfermos crónicos en vez de gente sana, otro tanto ocurre con el conjunto de los poderes fácticos europeos. Reflexionemos…
Post Scriptum
Terminada la celebración, cuando todos los restos de la fiesta han sido recogidos y sólo queda esperar que el tiempo depure los recuerdos es hora de los balances. Las cosas son lo que son, y el promedio de lo que interpretamos que han sido. Por supuesto hay coincidencias y desacuerdos como en 1412: es sano crear debate. Vecinos y asociaciones han hecho un esfuerzo ingente. Algunos me contaban que incluso han tenido que costear ellos mismos la iluminación de ciertas calles protagonistas en el casco antiguo. ¿Ayuda del Ayuntamiento? Cero.
Algunos actos protocolarios han sido brillantes, especialmente los celebrados en la Colegiata. Han acudido medios de comunicación, básicamente regionales. Se ha conseguido abrir parcialmente el Castillo donde se reunieron los compromisarios, por la presión de Oposición y Asociaciones locales, cuando el Equipo de Gobierno, socialista, se resignaba a que estuviera cerrado y daba este extremo por perdido.
Ahora me entero de que según el Sr. Alcalde en Funciones las fiestas de conmemoración del Compromiso de Caspe se celebran desde hace 12 años. Sin embargo, cuando contaba con 3 años ( y ahora tengo 33) comenzaron la iniciativa los vecinos del Plano. Decayó hasta 1996 – 1997, cuando se recuperó la celebración, siendo Alcalde de Caspe Javier Sagarra, quien gestionó con la familia propietaria, a través del Procurador de los Tribunales D.Luis del Campo Ardid, que existiese una copia del Acta del Compromiso en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, constando el agradecimiento en Acta Plenaria.
Se contó con una ayuda de Presidencia de la DPZ de un millón de pesetas, petición de Alcaldía, y se representó una obra de Alfonso Zapater, que asistió al acto junto a José Ignacio Senao, presidente de la DPZ, y la Concejal de Cultura Prado Murillo (AVEZAMI) coordinó asociaciones, aumentando presupuesto y participación ciudadana.
Precisamente hace 12 años, siendo Alcaldesa Teresa Francín, ésta intentó suprimir la aportación presupuestaria a la Fiesta del Compromiso, pero la presión de las asociaciones, especialmente la del Plano, y la Oposición, lo evitaron. Pero cosas de la “memoria histórica” estos datos ahora han pasado al olvido y mientras, la ex alcaldesa, quizá con añoranza, revoloteaba estos días entre invitados y personalidades, organizando y haciendo los honores. ¿No desempeñaba un puesto de Administrativa en el Ayuntamiento…? ¿Será que es la nueva jefa de protocolo y no lo sabíamos…? Gora San Fermín.
El día “D”
Bien, por fin llegó: una meta: un destino que cumplir. Un aniversario que celebrar y un balance que nos espera. Administraciones, instituciones, asociaciones, ciudadanos y espontáneos, todos, absolutamente todos se han lanzado a celebrar la efeméride en la que nos hallamos inmersos.
Como casi siempre que llegamos a una meta o nos vemos a punto de salir en la carrera se juntan ansiedad y confianza: responsabilidad y miedo al fracaso; dudas y seguridad. Créanme: son sensaciones que ponen las manos frías, desbocan el pulso y encasquillan la lengua, pero tengo la firme sospecha de que todo ese torbellino de emociones que uno no sabe muy bien cómo descifrar son en última instancia las que nos hacen sentir vivos; las que nos hacen avanzar; las que recordaremos cuando seamos unos viejecillos que rememoran su vida y cuentan batallitas.
Batallas de éstas hay muchas en la vida: los exámenes que nos atenazan en la adolescencia y juventud; las entrevistas de trabajo; las competiciones, las declaraciones de amor, todo lo que nos lleva a buscar objetivos y tratar de alcanzarlos. Lo que primero nos da miedo y luego nos provoca una sonrisa al recordar cómo pudimos cometer tal torpeza o lograr tal proeza. Siempre imaginamos el momento, el día, la hora, y cuando nos llega apenas lo podemos reconocer: ¿Ya ha llegado…? ¿Tan pronto…? ¿Esto es…?
Me imagino la responsabilidad de muchas asociaciones que han participado y participan: pienso especialmente en las actrices y actores antes de salir al escenario. En los deportistas antes de salir al terreno de juego. En aquellos que van a examinarse como si fueran gladiadores a punto de saltar a la arena o jinetes desenvainando las espadas mientras escuchan la arenga antes de entrar definitivamente en batalla. Las manos frías. El sudor pegajoso. El pulso…¡Ay el pulso!....
Con el paso del tiempo todo será un recuerdo más y las gestas o los fracasos se desvanecerán como una huella en la playa. ¿Cómo recordarán el VI Centenario del Compromiso nuestros descendientes? ¿Saldrá un ejemplo de compromiso y diálogo por parte de todos? Quién lo sabe…
Vivamos simplemente los acontecimientos tal como vienen. Sintámoslos, integrémoslos como algo propio y después de eso seguro que las cosas habrán merecido la pena. Y ahora: ¡A vivir!, que aún nos quedan muchas fiestas por celebrar.
In hoc signo vinces
Confieso que los anuncios televisivos, sobre todo en esta época del año son de lejos lo mejor de la televisión, y no porque lo que hay aparte sea malo o muy malo, sino porque los anuncios casi siempre son buenos o muy buenos.
Uno de ellos, de cerveza, concluye al final con una de esas frases que me gusta coleccionar: “Si amas todo lo que tienes, tienes todo lo que quieres”. No sé si la frase es invención de Risto Mejide o de otra mente publicitaria, pero es una buena frase: sencilla, directa, evidente y a la vez sorprendente. Una de esas sentencias que llegan directas a lo más profundo sin pasar por analíticas. Un ejemplo donde menos es más.
Dicho principio demuestra que con las cosas claras, sabiendo lo que uno quiere y desea, con fuerza, con trabajo, con disciplina y algo de inteligencia, al final el resultado no puede ser otro que el éxito. No me refiero con ello a nada ni a nadie en concreto. Sólo me permito filosofar sobre cuestiones trascendentes, al margen del tiempo y del espacio.
Personalmente creo que es bueno retirarse a los “cuarteles de invierno” que dirían Julio César o Gonzalo García-Pelayo. Esos reductos personales e intransferibles (a veces un simple estado mental) de cada uno de nosotros donde se puede desconectar y recuperar fuerzas, y descansar sin tensión y sentarse como en una atalaya privilegiada y distante desde la que analizar el terreno de juego con una visión más objetiva e inteligente.
Recuerdo que en septiembre tras ascender y descender el Vesubio y unas cuantas montañas más escribía que podríamos subir o bajar pero siempre seríamos la misma esencia. Esa firmeza y constancia es lo que nos aísla de los momentos para meternos en ellos y ahí es donde está la verdadera fuerza. Por eso la frase que citaba al comenzar estas líneas ha llovido del cielo en un momento muy preciso, como la señal que apareció en los cielos a Constantino al comenzar la batalla: “In hoc signo vinces” o literalmente en griego εν τούτῳ νίκα : “Con este signo vencerás”.
El antropólogo inocente
Puro espectáculo: eso es la vida y más en un país considerado por muchos de pandereta y cascabel. La economía de los Janeiro, el próximo juicio de la Pantoja, que como todo el mundo honrado y decente “cree en la Justicia”, la línea de crédito del Eurogrupo al sector bancario español… acribillada y defendida por igual… Y henos aquí a mitad de un mes que por sí mismo es ecuador de un año gordo y redondo como una sandía de verano, cual privilegiados testigos del Sexto Centenario del Compromiso. Fiesta habrá, pero sólo gracias al entusiasmo de vecinos y visitantes. Nada más.
Recuerdo el libro “El antropólogo inocente”, de Barley Nigel, donde el entonces doctorando en Antropología de Oxford relataba su experiencia entre los Dowayo, una tribu ignota de Camerún. Vamos, una especie de “Perdidos en la tribu”, pero sin cámaras, lo cual es mucho más divertido. La cuestión es que la historia triunfó entre los lectores, y lo hizo por su sentido del humor. No en vano describía el punto de vista del pueblo que lo acogió, y su asombro ante muchas de las tonterías de la culta y refinada civilización occidental representada por él mismo.
La conclusión es que en muchos momentos es un sano ejercicio salir de uno mismo e intentar reflejarse tal y como lo ve alguien sin prejuicios. En un primer momento puede haber algunos detalles que fastidien, básicamente por lo absurdos que podemos llegar a ser, pero libres ya de juicios previos es hilarante y enriquecedor. Cuando menos forja la personalidad.
Por todo ello propongo a quienes lean estas líneas un juego: imagínense como un extraterrestre que acaba de aterrizar y no conoce absolutamente nada de nuestras costumbres caspolinas. Su misión es hacer un estudio sobre nuestro comportamiento y nuestra sociedad.
Plantéense el porqué de cada cosa que hagan, por cotidiana que sea como si no supieran nada. ¿Se lo imaginan? A mí me vienen muchísimas situaciones a la cabeza, particulares y públicas, y lo cierto es que esos planteamientos son el mejor diagnóstico para analizar porqué somos como somos, porqué estamos como estamos y cómo hemos llegado hasta aquí.
Ahora piensen en un caspolino llegado de la capital que estudia a otros caspolinos: cómo son, cómo viven, cómo son sus instituciones…ejem… Algún año de estos prometo un libro al respecto.
El despertar
La pasada semana leía la carta de mi paisano, coetáneo y en su tiempo compañero de curso Raúl Marcos Giménez Robles, publicada en este periódico. En ella hablaba sobre el «descompromiso» de Caspe y entre las líneas se vislumbraba una inmensa desilusión, por suavizar términos, por el nulo apoyo de las instituciones locales a los jóvenes profesionales con una impecable trayectoria profesional a nivel nacional e incluso internacional.
Raúl, debo admitir que tienes toda la razón y todavía me pareces moderado y prudente en tus afirmaciones. En este momento me parece muy oportuno traer a colación una frase de Machado que más o menos decía así: «Es propio de gentes de cabeza pequeña acometer contra todo aquello que no les entra en la cabeza».
Es indiferente que haya un grupo de jóvenes profesionales con experiencia y trayectoria. Lo mismo da que tú, yo, o cualquier otra persona pueda tener valía, mérito y capacidad y que lo hayamos demostrado una y otra vez. Desengañémonos: Caspe, por mucho que nos duela, porque en su momento lo elegimos para vivir, tiene un futuro extremadamente finito para quienes queramos progresar profesionalmente.
Podríamos hablar largo y tendido, pero uno habla más con sus silencios que con sus palabras y por ahora los silencios son tan amplios como el horizonte marino: no nos dejarían ver la otra orilla. Una persona muy próxima a mí dice que a veces no conseguir lo que queremos en un primer momento es a largo plazo lo mejor, pues ello nos hace despertar a otras opciones que a la postre resultan infinitamente mejores.
Como no hay bien que por mal no venga y el mundo (por suerte en este caso) no se reduce a Caspe, las circunstancias presentes obligan a poner las miras fuera. Siempre quedan los milagros, y quienes somos de mente abierta no los descartamos, aunque escaseen.
El desinterés, la apatía y la miopía elevada a la máxima potencia son endógenos y evidentes y constituyen el mejor acicate para progresar por otros caminos. Hay presente y futuro, y quién sabe, a lo mejor estábamos equivocados y hay más vida de lo que pensábamos en otros lares. Así que ánimo a todos/as los/as «Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados/as», que afortunadamente el mundo no se reduce a lo que vemos.
Skynet
“Para cuando Skynet fue consciente de su capacidad, se había esparcido por millones de servidores informáticos por todo el planeta. Ordenadores corrientes en edificios de oficinas, en cibercafés, en todas partes... todo era software y ciberespacio. No había núcleo del sistema. No se podía desconectar. El ataque empezó a las 18:18, tal como él había dicho. El día del Juicio, el día que la raza humana quedó prácticamente destruida por las armas que había fabricado para protegerse” John Connor dixit.
Hoy, con España al borde del colapso en casi todos los sentidos, a punto de ser “rescatada” y con el “corralito” haciéndose cada vez más tangible resultan más que apropiadas estas palabras del protagonista de la saga Terminator para empezar nuestra reflexión semanal, pues todos los indicios parecen confluir en un mismo punto inevitable en este final de primavera de 2012.
Ojalá con el tiempo podamos decir que este artículo era sólo una probabilidad que nunca llegó a ocurrir. Ojalá no nos preguntemos jamás “¿Cómo hemos podido llegar a esto…?” porque hayamos perdido como ciudadanos definitivamente la capacidad de decidir por nosotros mismos, nuestras libertades, nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestro futuro… pero me temo que es difícil porque Skynet existe, ¡vaya si existe!. Y es polimórfica: tiene muchas caras.
Skynet son las medidas para luchar contra una crisis artificial que terminan generando la auténtica crisis cumpliendo unos objetivos precalculados. Skynet es la solución que se convierte en el problema y la vacuna preventiva que deviene en enfermedad. Skynet es la aparente defensa contra la intolerancia y la discriminación que acaba generando la peor intolerancia y la más cruda de las discriminaciones. Un virus descentralizado, y por ello indestructible.
La gran red esparcida por todo el mundo, a todos los niveles y al margen de softwares, Internets, Facebooks o Twitters. ¿No lo reconocen…? Ya estaba ahí y se ha ido multiplicando silenciosamente hasta el momento en que es consciente de su superioridad y decide exterminar la vida que había antes para garantizar su propia supervivencia.
Como diría John Connor, líder de la Resistencia de los humanos contra las máquinas: “Puede que el futuro ya esté escrito, no lo sé. Solo sé lo que el Terminator me enseñó, "nunca dejes de luchar" y nunca lo haré....”
Aprendamos…
Siempre positivo
Al margen de los vendavales de esta semana, la luminosidad que dura ya hasta altísimas horas de la tarde siempre es positiva. La tarde cunde, el organismo lo agradece, y todo apunta hacia la atmósfera pre-vacacional que siempre queda en el recuerdo colegial.
Definitivamente, parafraseando a una conocida escritora, “mi mundo no es de este reino” y en medio de este panorama de “postguerra del S.XXI”, teatrillos europeos, acción y reacción y conspiraciones “bilderbergianas” puedo decir que, como Ulises, he vuelto a Ítaca, y he encontrado mi parcela de felicidad.
Coincido con lo que contaba Eva la semana pasada: “el 50% de nuestra felicidad es de base genética y sólo el 10% lo determinan las circunstancias”. No sé si ése será el porcentaje exacto y tangible, pero sí que ello da una idea aproximada de que, igual que en medio del lujo puede haber tristeza, en mitad de una batalla también hay espacio para la felicidad.
Seguramente lo habrán advertido: van tres veces que uso la palabra “felicidad” y con ésta, cuatro. Lo que se nombra existe; tal vez ésta sea la motivación principal de este artículo. “Siempre positivo…”, como aquel Van Gaal más serio que un plato de habas que pasó por Barcelona. Actitud, adiestramiento en positivo…
Sí, ya sé que me dirán que eso del adiestramiento en positivo es algo que aplican los entrenadores caninos que consiste en reforzar premiando las conductas que se pretenden en los perros, y olvidar las que se quieren eliminar, hasta que efectivamente desaparecen, pero dado que la psicología nos hermana a todos, canes y humanos, ¿por qué no obrar de esta guisa?
Hace algún tiempo decidí que sólo quiero “positividad” en mi vida y en la de quienes me rodean, que sólo me interesan las actitudes buenas y constructivas, pues todo lo demás es perder el tiempo. De representar el concepto positivo, lo haría con colores vitales, vitamínicos, naranjas, magentas, verdes, algo de azul… con curvas, burbujas y efervescencia; como algo que se expande y lo inunda todo; como lo fluido y envolvente, un sabor cítrico; onda y contraste de sonidos: como algunas músicas del Caribe y Brasil.
Tanto lo bueno como lo contrario valen lo mismo y son igual de contagiosos. ¿No será lo más inteligente optar por la primera opción...? Sólo un consejo más: pónganse pequeñas metas, y disfruten con el viaje…
Interregno
“Interregno” es la palabra latina que se refiere al periodo de tiempo entre un reinado y otro; periodo en el que el vacío de poder, en la mayoría de los casos, se salda con una situación de caos, desorden, desorganización, y pillajes y fechorías que nunca serán juzgados. Hasta hace poco en Bélgica se dio una situación si no de “interregno” , pues el rey seguía por medio, sí de desgobierno nacional. No obstante, por el alto nivel de competencias de sus regiones no repercutió excesivamente en sus habitantes, o eso nos dijeron. Algo similar ha ocurrido en Asturias, con la repetición parcial de las elecciones, y otro tanto pasa en Grecia, donde un gobierno más que provisional asumirá los papeles en tanto se vuelvan a celebrar nuevos comicios.
Los contextos y las formas cambian; los fondos no tanto. Es cierto que no estamos en aquel periodo entre 1410 y 1412, denominado precisamente de “Interregno” entre la muerte de Martín I y la subida al poder del aún infante don Fernando de Antequera. Es harto improbable que alguien clave la espada (sólo de metal) al otro y teóricamente estamos sumidos en la sociedad de la información. No obstante, intrigas, robos y corrupción persisten, el mundo sigue sufriendo guerras y crisis y si no hay peste proliferan interesadamente otras epidemias, entre ellas la desinformación. Diríase también que la superstición ha desaparecido, pero lo cierto es que adivinos y falsos profetas hacen su agosto.
Quedan 41 días para el VI Centenario y Caspe sigue con su particular “Interregno”. Pero como la vida sigue, hay página web dedicada al Compromiso y mañana se inaugura la exposición “Arte para un Compromiso” en Alcañiz, hasta el 27 de mayo, terminada su andadura en Caspe. Ahí se suman las visiones más que heterogéneas de 18 artistas caspolinas/os de muy variada personalidad e intereses. Esa “pictodiversidad” (y “escultodiversidad”) abarca todas las edades, y como ya dije en este mismo espacio unos artículos más atrás, debería ser el germen de una Asociación de Artistas Plásticos Bajo Aragonesa que defendiera los intereses de sus componentes y mantuviera viva la llama que a los que nos dedicamos a eso nos hace seguir creando. Generosa es, desde luego la acogida dada por el Ayuntamiento de Alcañiz a esta exposición, al ceder su Sala Municipal de Exposiciones en la Glorieta de Valencia. Acérquense, vale el esfuerzo.
Perder un Partido
Ay, la primavera, la primavera… los días andan revueltos, sol, claros, lluvias de mentirijillas… y entre tanto pasó el Día de la Comarca y este año se convirtió en un simple acto político, con nula participación asociativa y ciudadana, a diferencia del trienio precedente.
Se suponía que este tipo de actos buscaban propiciar el encuentro entre comarcanos, de por sí escaso, pero parece ser que también en estos detalles se pierde el sentido de las cosas.
Y hablando de perder, hay un tema especialmente delicado para Caspe. La potencial pérdida de su Partido Judicial. Ya en el Pleno Municipal, el edil Javier Sagarra advirtió que el Consejo General del Poder Judicial (C.G.P.J.) planteaba dicha posibilidad y que Caspe debía oponerse rotundamente a esa medida, trabajando en lo posible para evitarla.
Caspe ha perdido demasiados servicios: muchos trenes se han suprimido hasta el punto de no poder llegar desde Zaragoza por la mañana para comenzar una jornada laboral. La N-211, vía nacional, es, a efectos prácticos, poco más que un camino tortuoso.
La posibilidad de un Hospital, y un Centro de Especialidades médicas también se esfumó hace años. El ansiado Castillo del Compromiso, cuyo VI centenario es el mes que viene, se ha quedado en una discreta intervención constructiva, para justificar el expediente, que se parece a cualquier cosa, menos al castillo original.
En tiempos de vacas gordas, poblaciones vecinas resultaron premiadas con infraestructuras sobredimensionadas, que, con sana envidia, para nosotros quisiéramos. Entonces Caspe no se llevó nada. Ahora, con las vacas flacas, tampoco. Pero nuestros impuestos son como los de un madrileño o un zaragozano.
Y ahora ¿nos vamos a quedar sin Partido Judicial…? Desde esta Asociación pensamos que esa decisión perjudica manifiestamente nuestra economía, nuestras comunicaciones, nuestra hostelería, nuestro comercio…¿seguimos…?
Si el C.G.P.J. propone un mínimo de 100.000 personas para los “nuevos partidos judiciales”, sería una solución unir los partidos judiciales de Alcañiz, Caspe y Fraga, existiendo en cada juzgado jueces especializados en cada materia, aprovechando edificios como el Juzgado de Caspe, de nueva planta. Así, la N-211, vertebradora, entraría en el Plan de Obra Pública, regenerando nuestra economía.
Pero si esto no fuera posible, sería factible mantener el Partido Judicial de Caspe, ampliando los municipios actuales hasta llegar a Fuentes de Ebro, descongestionando Zaragoza, y revitalizando un territorio dentro de una misma provincia, mucho más lógico que la medida original.
A Jesús Sancho Cortés
Estimado Jesús: Esta semana tenía reservado este espacio para hablar de nuestro pueblo, pero lamentablemente no es así. Nunca habría querido escribir estas líneas y confieso que se me hace muy cuesta arriba acometer la tarea.
Cada palabra supone un esfuerzo doloroso. No quiero caer en la ñoñería, ni en lo manido, ni recrearme en cosas que a muchas y muchos nos duelen. Sólo quiero escribir a tu recuerdo con el mayor respeto, pues me considero privilegiado con tu amistad, así como con la de Araceli, Rosana y Sira; tus tres mujeres, como te decía alguna vez en broma.
Has sido un tío grandote, robusto, de voz grave y gesto aparentemente serio. Reconozcámoslo, si alguien no te conocía, impresionabas. Pero las apariencias engañaban: siempre has sido un trozo de pan, dispuesto a ayudar cuando se te necesitaba. Generoso, y lo más encomiable, familiar: con tu mujer, con tu hija, con tu nieta, con tus amigos. Alguien que nunca ha hecho daño a nadie; como diría Machado, «un hombre bueno». Jesús, el ferroviario, el compañero de esta Asociación, el que al referirse a mí me llamaba siempre "el chico", igual que mis abuelos; el colega campechano, el aficionado a los buenos momentos de la vida. Esta semana pasada has cogido otro tren, demasiado tempranero, pero libre ya de las limitaciones del cuerpo y de la enfermedad. Eres por fin libre, aunque nos duela, porque si bien sabemos que de alguna forma estás y nos acompañas, no te podemos ver con estos sentidos y te vamos a echar en falta en cada lugar y en cada recuerdo.
A los pocos minutos de enterarnos de la noticia que no queríamos oír nunca, la televisión de mi casa se apagó unos segundos, sola, y se volvió a encender al momento, como un guiño, como una señal de que de alguna forma no te habías ido del todo, que sólo habías cambiado de estado, que sólo habías cruzado una frontera. No sé porqué, pero no me extrañó. Quizá fuese una casualidad, pero otras circunstancias similares y muy personales me han llevado a no creer en las casualidades y sí en las causalidades.
Por eso escribo esta carta abierta. Como sentido homenaje, desde la tristeza, pero también desde la esperanza, pues la Vida es demasiado fuerte y hermosa como para abandonarnos aunque a veces no la podamos ver. Hasta siempre, Jesús.
La extraña semana
Esta es una semana extraña. Por cuestiones personales, por cuestiones íntimas en definitiva. Por eso cuesta comparecer cuando se juntan cansancio, reflexión, algunas dudas, no muchas certezas y una pizca de esperanza.
No sé si serán los vientos eléctricos de estos cielos tormentosos de abril o será la impronta de épocas pasadas: la duda asusta y exige responsabilidad. El poder de decidir también conlleva responsabilidad y ese poder, todos lo tenemos.
En ocasiones reconozco que escribo de forma un tanto compulsiva, instintiva. En otros momentos esa escritura se torna más meditada y cerebral: las letras y las palabras son como ladrillos de una arquitectura medida y calculada sutilmente. Otras veces uno se define más por lo que calla que por lo que dice.
Sí, asumo que muchas veces me autocensuro al verter la opinión en estos cauces, para que no se desborde el río de los sentimientos. En más de una ocasión me he revuelto contra lo que no me ha gustado. La consecuencia, críticas ácidas.
El año pasado un ciudadano caspolino recibió una paliza, éste una ciudadana caspolina ha sido asaltada en su casa, robada y agredida y todos los años hay robos en edificios campestres y urbanos.
Lamentablemente esos hurtos no son patrimonio de un pueblo o de una comarca. Son extensivos. También es verdad que en la calle se escuchan algunas protestas, pero ¿qué hay de las iniciativas comunes?
Cuanto mayor nivel de formación, mayor es el nivel de exigencia a nuestros representantes políticos. ¿Exigimos? ¿O seguimos siendo los cordericos dóciles de toda la vida? No responderé a esta pregunta retórica; la respuesta les corresponde a ustedes, lectoras y lectores, en su particular examen de conciencia.
¿Mover o no mover? ¿Actuar o no actuar? Ser espectador es más cómodo. Muchas veces es lo más sensato, en vista de cómo está el patio. Dejar que las cosas sigan su curso, mientras a uno le dejen en paz. Pero otras veces los acontecimientos nos tocan sin quererlo y nos afectan. Y entonces no podemos quedarnos quietos. Sólo quedan dos opciones: ser nosotros o dejar de serlo.
Siempre he sido del pensar "vive y deja vivir" pues siempre hay sitio para todas las opciones. Pero hay momentos en los que por el bien de todos y de todo hay que poner orden. Y ahora, aquí, en nuestra opinión, es momento de actuar.
De todo, un poco
Informativamente hablando a nivel nacional, esta semana ha sido movida, las noticias han dado un nuevo giro de tuerca a la cuando menos "compleja situación" con fuegos por varios frentes y familias muy aficionadas a las armas de fuego desde la más tierna infancia.Tanto que hasta el pato Donald o el ratón Mickey deberían echarse a temblar al ver a ciertos niños. Y no digamos ya de Dumbo. También se han destapado las "argucias" de no pocas fortunas para evadir al fisco, de tal manera que un "mileurista" puede pagar tanto o más que aquéllos que tienen el futuro resuelto durante generaciones.
Hay iniciativas que en medio de las batallas diarias sacan una sonrisa. Son iniciativas dignas de admiración como resucitar un órgano o un diario caspolino, o involucrar a la población en recuperar parte de nuestro pasado. Pero si bien es bueno, grato y maravilloso no olvidar de dónde venimos, también es cierto que hay miras que deben apuntar al presente y al futuro.
Y la verdad, en este momento a cualquiera con un mínimo de sensibilidad que no se encuentre parapetado a distancia en una cómoda situación heredada le puede la indignación y el sentido crítico de las cosas, cosa que mi apreciado colega articulista, Alejo Lorén, confunde con ser "bautista interesado de la fatalidad". ¿Dónde está el interés? ¿Qué saco con esto? Si pocas cosas me gustarían más que glosar las maravillas del pueblo en el que he crecido, pero lamentablemente no es así, y menos si se ve a pie de calle todos los días. Es más, algún lector comenta que me quedo bien corto. Lo único que ocurre es que, sencilla y llanamente, me duele Caspe.
Y entre tanto en esta Comarca del Bajo Aragón - Caspe / Baix Aragó - Casp (ya podían haberle puesto un nombrecito más corto), que si ahora es aragonés oriental, que si es catalán occidental, que si el partido del Señor Presidente / President dice una cosa pero luego hacen otra… Da igual, ya nos tienen acostumbrados a sus contradicciones continuas. El caso es que los idiomas o dialectos tienen una función clara que es la comunicación y el entendimiento y cuando se usan para incomunicar y separar se desvirtúa su función. A veces hay cosas más importantes en las que pensar que divagar absurdamente sobre nombres y denominaciones y desde luego cuando la casa está en ruinas hay que volver a levantarla y trazar nuevos cimientos.
Abril, lluvias y biodiversidad
Hay casos en los que, a falta de temas, no queda mucho de lo que hablar más allá de la climatología local y es que salir por las calles caspolinas supone presenciar un documental donde hay escasísima actividad comercial, política, empresarial, y escasea casi todo; de tal manera que cualquier recién llegado, confundido primero por la localización geográfica que le marca el GPS y lo que sus ojos contemplan, no está muy seguro de dónde ha ido a parar, pues todo le indica estar en otro lugar.
Pero dejémonos de desiertos estériles y del casco urbano caspolino. Por fortuna en los alrededores y sin salir del término municipal hay escenarios dignos que hay que ver al menos una vez en la vida. Sirva como ejemplo el acantilado o cinglo que hay tras el puente de Masatrigos. Hacerse una foto ahí es comparable a recorrer el Monument Valley, o cualquier ruta del Sur de Estados Unidos o el norte de México. Y a solo unos metros el giro paisajístico es inesperado: el bosque galería que aún se conserva en ese tramo del Guadalope perfectamente podría recordar las selvas asturianas, eso sí, muy enmarcadas. Es un verdor estrecho, pero denso y concentrado. El pero es que apenas se ven peces, ni siquiera gambusias. En cambio entre las frondas se escuchan numerosos cantos de pájaros que resuenan en tridimensionales. Sublime, como esos contrastes del ocre al verde, del valle al monte y del secano a la huerta.
Consuela saber que al menos han llegado algunas lluvias, efímeras, caprichosas, sorprendentes, pero siempre bien recibidas. Han llegado también los vencejos y los abejarucos. El día 9 ví los primeros de esta primavera; desconozco si Manuel, que aunque jubilado siempre será el Bibliotecario, los habrá avistado algún día antes. También he oído los primeros cantos de Ruiseñor cerca del río Guadalupe, y los mirlos y las tórtolas turcas ya tienen los nidos más que avanzados. Las abubillas posiblemente tengan polluelos y la práctica totalidad de árboles caducos luce sus hojas verdes y tiernas al sol de abril. Al menos fuera del casco urbano hay vida, y la vida, como me gusta decir, siempre se abre camino.
La Hermandad de Artistas
Esta semana, entre ecos de tambores y cornetas me encontré con un vecino de páginas, el cineasta Alejo Lorén. Divagamos sobre lo divino y lo humano, el duro oficio de colaborador y la literatura dentro de la literatura, y me decía Alejo que sí, que no insista tanto, que ya todos nos hemos enterado de que Caspe es un desierto pero que también hay algo de vida.
Puede, pero insisto en que más bien a nivel particular, y con notable estrés hídrico (o sea, sed) por eso de la sequía.
Aún así voy a hacer una propuesta que ya hice a la Concejalía de Cultura cuando estuve al cargo de la Escuela Municipal de Dibujo, hace años, pero que cayó en saco roto. Ahora vuelvo a hacerla oficialmente a los artistas plásticos, a quienes hay que hacerla para que llegue a buen término.
Siempre que llega Santa Cecilia, la Banda Municipal de Música de Caspe celebra su festividad, como muchas otras bandas. Hay múltiples actos y se mantiene una Hermandad unida por el amor a la música.
Siempre lo he visto con cierta envidia sana, pues los pintores, escultores y artistas plásticos en general no tenemos esa fiesta, que por otra parte siempre se ha celebrado el 18 de octubre, día de San Lucas, patrón de los pintores. Casualmente es justo un día antes de mi cumpleaños.
En esa querida Holanda del Siglo XVII el Gremio festejaba su patrón con grandes fastos, pero no sólo eran festejos. Su organización corporativa los protegía como profesionales, regulaba precios, y tenía todos los visos de lo que luego han sido los colegios profesionales, con el punto de mira (valga la redundancia con la sección) en la cosa económica.
En Caspe sería un buen inicio, ya con cierta experiencia en exposiciones colectivas realizadas y por realizar, que nos asociásemos estos artistas plásticos, sin excepciones, y aparte de tener nuestra celebración, como los músicos, nos dedicásemos a llenar el calendario de actividades relacionadas con nuestro oficio, cursos formativos, publicaciones y a la promoción de nuestros trabajos, sin perjuicio de la que haga cada uno individualmente. Queridas y queridos artistas, colegas de oficio: el guante queda lanzado y os ofrecemos nuestra colaboración para formar esa Asociación. Ya sabéis dónde estamos.
Los tres pilares
En un desierto en los más variados conceptos del entendimiento; en un vacío estruendoso; en un lugar donde no llueven subvenciones para actividades deportivas, ni culturales, ni sociales, ni de ningún tipo, a diferencia de otras comarcas aragonesas que sacan de donde no hay, no hay mucho más de lo que hablar a menos que caigamos en una reiteración manifiesta hasta el aburrimiento, como en un bucle infinito.
De la huelga general seguro que hablan largo y tendido otros. Por ello hablaré de algo positivo y es que las niñas y niños caspolinos tienen la posibilidad de estudiar en un colegio bilingüe, reivindicación largamente anhelada y por fin conseguida.
Son múltiples las reformas educativas sufridas por este país. Es prácticamente una utopía conseguir unos planes de educación unánimes que conviertan en competitivos a los estudiantes. Pero si algo deberíamos tener claro respecto a la formación de nuestros descendientes es que el conocimiento de idiomas debería ser el núcleo capital. Es cierto que se estudia inglés, y en algunos casos francés. Pero una cosa es comenzar con un nivel estrictamente elemental, y otra es desarrollar una completa inmersión lingüística que permita al estudiante comunicarse en esa lengua con total fluidez, cosa rara en España.
Deberíamos adoptar el ejemplo de pequeños estados como Suiza, Holanda o Finlandia, por citar algunos ejemplos. Allí los poderes fácticos, conscientes de que el mundo es algo más que lo contenido entre sus fronteras se han esforzado por dotar a sus alumnos de las herramientas efectivas que les permitan afrontar la vida laboral con las suficientes garantías. Por eso no es de extrañar que cualquier adolescente pueda comunicarse en lenguas como el inglés, el francés, el alemán, el italiano, y en algunos casos hasta el español. Estudiantes que dominan hasta 5 lenguas no son algo excepcional como sería aquí.
¿Quiere decir eso que realmente sean más inteligentes que nosotros? No necesariamente; al menos no en cuanto a capacidades intelectuales, pero sí son más listos en cuanto a visión de presente y de futuro. Y sobre todo más conscientes de la realidad: la suya y la de los demás. Esto, junto a un mayor desarrollo de las competencias en Investigación, y la Sanidad debería ser el pilar fundamental de nuestro Sistema. A partir de ahí, todo lo que se quiera añadir, bien está.
Renacimiento
Cómo suena el silencio? ¿Cómo describir el vacío? En las últimas semanas, o meses, incluso, el tema empieza a ser recurrente. En medio de un ruido monótono con las mismas palabras el significado de éstas se diluye como un terrón de azúcar en el café. La percepción continuada de un mismo estímulo provoca la no percepción, el adormecimiento y la sensación de ausencia de vida. Tal vez sea necesaria esa fase para alcanzar la resurrección. Para vivir hay que morir primero, aunque sea simbólicamente.
Algunos hombres de Estado, como Alejandro Magno, Julio César o Napoleón Bonaparte lo intentaron, en su deseo de imitar el ciclo de regeneración de los faraones. Todos ellos pernoctaron en la Gran Pirámide de Gizah a los treinta años. La intención era morir para despertar más fuertes, más poderosos, y sobre todo sin miedo después de haberle visto la cara a la de la guadaña. A partir de ahí supieron que ya no tendrían nada que perder, y se lanzaron a grandes conquistas.
Aquí no hay grandes pirámides donde perpetuar el rito. No es posible entonces recurrir a dormir en una cámara oscura dotada de unas proporciones mágicas. Pero sería interesante hacer el experimento con los medios disponibles. En estos momentos no hay estímulos externos: las calles están medio vacías y sólo perturba su silencio alguna capitana seca rodando como en las películas del oeste y algún alboroto invisible. Buen escenario para el rodaje de la serie "La vida sin nosotros" que estudia el deterioro de las ciudades en el supuesto de que la raza humana desapareciera del planeta.
Al menos esta semana comienza la primavera, el sol ilumina por igual los dos polos, y luz y sombra se encuentran en una cita donde ambas están equilibradas. Hasta aquí llegó el reinado del frío y de las sombras. Ahora debería vencer la luz.
Milagrosamente y pese a las lluvias escasas hay algunos árboles que han vuelto a brotar una vez más. Parece increíble que en un medio tan hostil se pueda sobrevivir pero las plantas nos lo confirman: melocotoneros, almendros y frutales varios sacan agua de las profundidades más insondables y resisten a los elementos. Los juncos también, y se doblan al viento y a la lluvia, pero vuelven una y otra vez a su posición inicial. Desde luego lo tengo claro, si me reencarnase en un vegetal probablemente querría ser como los juncos.
Crear condiciones
A veces me gusta recordar ese viejo proverbio que dice "no le des un pez, enséñale a pescarlo" y que resume muy bien lo que sería un tipo de gobierno cercano al ideal en contraposición a otro más próximo a la realidad que hemos sufrido en todos los niveles de la administración los últimos años.
Efectivamente, si bien las ayudas puntuales son necesarias, y en algunos casos irrenunciables, también es cierto que del uso se ha hecho abuso y por ende muchas ayudas se han terminado convirtiendo en "pan para hoy y hambre para mañana", al no garantizar una estructura en la que seguir creciendo económicamente, además de un despilfarro inasumible.
Más importante pues, que ciertas ayudas periódicas con fecha de caducidad, es crear una infraestructura donde las pequeñas y medianas empresas (entre las cuales se hallan no pocos autónomos de nuestra población) puedan prosperar dentro de las posibilidades y por sus propios medios, sin necesidad de recurrir a unas asignaciones limitadas, que como hemos afirmado en muchas ocasiones son sólo pan para hoy.
El Real Decreto Ley 4/2012 con el que el Estado español sale al rescate de los Ayuntamientos para que puedan pagar a sus proveedores propicia que muchas de esas pequeñas y medianas empresas puedan seguir a flote en medio del temporal imperante. Ahora es noticia en múltiples titulares, pero conviene recordar que el grupo CPC se adelantó tres años, en el consistorio caspolino, adoptando esa misma vía para reducir los plazos de pago a proveedores en un tiempo record, relacionando más de 5.000 facturas pendientes de pago de los ocho años anteriores. Algo que hasta entonces ninguno de los grupos que anteriormente habían formado equipo de gobierno ( PSOE, PAR y CHA), más enfrascados en repartos de sueldos para sus representantes, había sido capaz de hacer.
Muchas de las empresas locales que siguen vivas se habrían quedado en el camino hace mucho tiempo, de no tomarse esta medida, que fue una de las condiciones para la entrada de CPC en el gobierno local. Ello demuestra la voluntad de este grupo político de gobernar para los ciudadanos de Caspe, creando condiciones adecuadas para su desarrollo. Y es que los políticos no pueden crear riqueza por sí mismos, pero sí pueden crear las condiciones para que sean los propios ciudadanos los que la creen. He ahí el auténtico bien común.
Papaver rhoeas (Amapola)
Terminada la Licenciatura y siendo becario de investigación tenía una tarjeta para acceder a ciertos archivos, a ciertas fuentes del conocimiento. Un cortafuegos, que no censuraba, pero sí filtraba el paso a aquellas personas que realmente estuvieran interesadas en acceder a aquellos datos conservados durante siglos.
Esa tarjeta, que aún conservo, facultaba como investigador al que la poseyera. Su efectividad se limitaba como ya he dicho a facilitar el acceso a ciertos archivos históricos, pero reconozco que me impactaba mucho, pues había pasado de "estudiante" a "estudioso", que no era moco de pavo (pero del de toda la vida).
Y con ello, al acceder a nuevos horizontes me sentía un poco como los comisarios del cine, que se manejan por todo tipo de ambientes, desde los bajos fondos más sórdidos a los reductos más palaciegos, investigando el delito o el hecho. Incluso ahora no puedo evitar sentirme así.
Pero hoy no hablaré más de mis vivencias y recuerdos. A petición de un "forero" me centraré en hablar de algo muy abundante en Caspe, los ababoles, que no son otra cosa que esa planta que prolifera en los campos, en medio de los cultivos, con una flor de color rojo intenso y que también se conoce como amapola. "Ababol" también tiene otro significado, pero ése queda para mejor ocasión.
Su nombre científico es Papaver rhoeas, según denominación de Linneo y es sumamente conocida. La flor es roja, muy roja. Si conocemos algunos principios de la colorterapia sabremos que el rojo da un "subidón" inicial, pero tras exposición prolongada conduce indefectiblemente a la agresividad y al estrés. Las hojas son levemente venenosas, y en caso de consumirse cocinadas son sedantes, pues contienen bastantes alcaloides, como otra variedad llamada Papaver somniferum que no es otra cosa que el opio.
Con ella fabrican cosméticos en el Norte de África, y a menudo se la considera una plaga cuando aparece en medio de los cultivos. Su consumo excesivo puede causar molestias intestinales, e incluso dolor de estómago. Más de uno puede dar buena cuenta de ello. Cuidado pues, con las amapolas. Detrás de su bucólica candidez y su color rojo, cual barrio rojo de Ámsterdam, son plantas narcóticas, ligeramente venenosas con las que hay que saber tratar y que al menor descuido se convierten en plaga. En fin, que hemos hablado de las amapolas.
Entre Juzgados
Aún con los ecos de la película triunfadora en los Goya, ‘No habrá paz para los malvados’, el pulso informativo pasa por innumerables temas, y algunos con argumento común: personajes antaño intocables declaran ante el juez por presuntos delitos de corrupción que tienen que ver con lo público e implican, presuntamente, una desigualdad para los ciudadanos.
Efectivamente, el pasado fin de semana declaraba Iñaki Urdangarín ante el Juez Castro en Palma de Mallorca y hoy, 2 de marzo, declara en Caspe un nombre que, mire usted por dónde, rima con Urdangarín: Teresa Francín, junto a la ex edil Isabel García Ortín, (que también rima), como querellada en el caso La Herradura, donde se investigan presuntos delitos contra el ordenamiento urbanístico con abuso de cargo público, medioambiental, cohecho y tráfico de influencias por la vinculación de los querellados en base a su afiliación política al PSOE, pues el Fiscal de la Audiencia Provincial de Zaragoza ve indicios para proseguir las diligencias.
Pocos habrían aventurado hace algunos años que tales personajes de esta España nuestra pasarían por el Juzgado; imputado el uno, querellada la otra, por presuntos actos que en definitiva tendrían muy poco de ejemplares. ¡A qué hemos llegado cuando quienes debían dar ejemplo acaban así, por unos presuntos hechos que nada tendrían de modélicos!
Sinceramente me gustaría hablar en este artículo de algo reconfortante, celebrar alguna buena noticia tal como "Una iniciativa empresarial creará en Caspe más de 1000 puestos de trabajo". "Caspe se consolida como referencia turística en varios segmentos de este mercado". "El Espíritu del Compromiso trasciende 2012 y se crea una Fundación de carácter permanente patrocinada por una gran marca". "Caspe es ejemplo de desarrollo sostenible con su red de jardines botánicos" o "Las nuevas investigaciones agrícolas hacen de Caspe una potencia en el sector"…
Pero no. Volvemos a ser noticia por presuntas cuestiones poco edificantes: el expolio de un paraje natural, "La Herradura", patrimonio cultural de todos los caspolinos; por el abuso de cargo público para conseguir autorizaciones no permitidas por la Ley en beneficio de intereses particulares y por fin, por la desigualdad de trato respecto a otros vecinos y emprendedores que eran medidos con otra vara…Ojala seamos noticia el día que queden definitivamente desterradas estas situaciones tan poco constructivas para el bien común. Sólo entonces nuestra tierra será un lugar un poco mejor para vivir.
Novatadas
El ser humano es el único que tropieza dos veces en la misma piedra, y tres, y cuatro y las que haga falta. A veces las actuaciones son tan absurdas, tan simples y tan infantiles que ni siquiera entrenando se puede alcanzar mayor grado de tontería.
Imaginemos un cirujano "novato" carente de toda experiencia. Démosle confianza para operar: puede que corte alguna vena de más, provoque alguna hemorragia y se deje algún bisturí en la zona intervenida. Quizá eso provoque una infección en el paciente, pero ante todo hay que darle confianza al cirujano, y hay que apoyarlo para que siga operando, pues es "novato".
Si el enfermo perece no tendrá demasiada importancia; cualquier "novato" puede tener fallos… ¿A que suena grotesco? Pues claro, porque es inadmisible que un cirujano opere sin la suficiente experiencia teórica, el conocimiento práctico como ayudante y por fin, la suficiente experiencia previa en intervenciones menores.
Igual que se pide preparación y capacitación a un cirujano hay que pedirla a los gestores de los dineros públicos: los equipos de gobierno. Que la portavoz del PAR en el Ayuntamiento de Caspe diga que su grupo aprueba los presupuestos municipales porque el equipo de gobierno es "novato" es tan absurdo como el ejemplo del cirujano que opera sin experiencia ni preparación. Ante tamaño vacío, ante tanta falta de propuestas, ante tal pasividad, ¿qué se puede sentir? Sólo vergüenza ajena. Pero claro, todo se entiende, hay que devolver favores…
Al menos hay una iniciativa de Miguel Caballú, muy loable y fuera de la política: construir un nuevo Órgano para la Iglesia Parroquial, sin coste alguno para las arcas municipales. Apadrinarlo por piezas para pasar a la posteridad. Fomentar la música y el turismo que la ama. He aquí un ejemplo, y creo que no es el único. Otra idea que lanzamos desde esta Asociación: apadrinar árboles, plantas de interés medicinal, alimenticio, industrial, y construir un jardín botánico diseminado en los parques ya existentes en Caspe.
No habría más gastos de mantenimiento, y los jardines públicos tendrían un valor científico añadido. A partir de ahí se pueden organizar cursos de investigación farmacéutica, alimentaria, perfumista, y festivales temáticos… pues buena parte de nuestro futuro como especie pasa por la conservación e investigación sobre las propiedades del mundo vegetal. Otro día espero tratar el tema con más profundidad, pero ahí hay otro posible yacimiento de empleos, siquiera a medio plazo. Y además es hermoso.
Carnaval en el desierto
Carnaval, carnaval… los ánimos se relajan, la vitalidad contenida todo el invierno parece estallar en este anticipo de una primavera que se resiste a llegar, pese a algunas flores de almendro aventureras y temerarias que lucen, valientes e insensatas, al sol gélido.
Me imagino el periódico en los buzones, en los bares, en medio de unas tazas de café recién bebido, en algún bar de nuestra geografía en medio del desierto. En el momento de escribir este artículo algunas nubes amenazaban con descargar. Falsa alarma, pero al menos el frío va retrocediendo como las huestes de un ejército que se bate en retirada.
¿Sabían que Caspe tiene un promedio de precipitaciones de apenas 325 mm anuales, y que algunos años se sitúan incluso por debajo de esa cifra? Oficialmente para ser desierto deberíamos bajar a los 250 mm, pero como los datos varían ligeramente en función de los autores ahí nos quedamos, en el límite, en la frontera. Bien mirado lo nuestro es ser de frontera: la frontera entre Aragón y Cataluña, entre Zaragoza, Huesca y Teruel, entre el desierto pluviométrico y la zona aledaña, entre el clima continental y el mediterráneo, en las grandes oscilaciones térmicas…
Uno casi se imagina la zona llena de productoras: el escenario daría su juego para rodar un "western" o una versión de "Lawrence de Arabia", eso no me lo negarán. A veces, mirando al final de la calle Isabel La Católica, por encima del parquecillo con moreras las tierras que se extienden más allá del casco urbano y los montes de Valdestrecha y Valdurrios perfilados al fondo trasladan al Mojave, a Atacama, al Sáhara, a Texas o a Nuevo México.
Los desiertos albergan menos formas de vida que otros biomas como la selva amazónica; carecen de ese festival diario de ruidos, sonidos y variedad. En éstos sólo destacan el ulular del viento o el aullido lastimero de algún coyote, pero tienen su poesía. Eso sí, una poesía muy de querer y no poder. También en ellos hay especies que hacen del disfraz, en un carnaval continuo, su forma de supervivencia. Miren, miren y seguro que descubren alguna…
Obsolescencia Programada
Por lo general, las civilizaciones suelen desarrollar sus inventos más relevantes en aquellos momentos en los que acompaña a la inventiva una economía saneada con la que poder subvencionar ciertas investigaciones.
Aunque con los inventos ocurre en cierto modo lo mismo que con los seres vivos: están por todas partes, pero mientras unos se desarrollan, tienen éxito y conquistan nuevos territorios, otros, cayendo en el medio inadecuado, no se aclimatan y desaparecen hasta que una mejor coyuntura reclama su presencia.
En cierta feria industrial, unos fabricantes de la entonces denominada Alemania del Este presentaron un tipo de bombilla que prácticamente duraba de por vida. Sus fabricantes y diseñadores pensaban, en buena lógica, que ese modelo sorprendería al mundo capitalista, y que sería acogido con entusiasmo. Craso error: era un diseño efectivo y eficiente, costaba relativamente poco y no precisaba nuevos recambios que vender. Con bombillas irrompibles y eternas como ésa, ¿cómo se iban a seguir vendiendo bombillas? Evidentemente así no había negocio: aquel invento nunca podría prosperar, precisamente por ser un buen invento. Era el triunfo de la mediocridad sobre la auténtica evolución, o dicho de forma más técnica, de la ‘obsolescencia programada’ sobre la auténtica efectividad, la era de los productos con fecha de caducidad.
Vázquez Figueroa, famoso escritor que además desarrolló una técnica para desalar agua de mar de forma casi gratuita, mediante la llamada ósmosis inversa, ya lo advertía, basado en su propia experiencia: «Si su invento no se opone a los intereses de ninguna de las grandes corporaciones o multinacionales, quédense tranquilos, su invento prosperará. Pero si les perjudica, no duden que su idea jamás verá la luz». Cuando oí esa frase me pareció demoledora. Ninguna expresión podría definir mejor la cruda realidad.
Al analizar sistemáticamente la realidad que nos rodea, cada vez siento más admiración por el escritor canario por abrirnos los ojos a un mundo que, lejos de evolucionar, se ralentiza cada vez más y más, y a veces involuciona. Si en la Naturaleza es el ecosistema quien determina la evolución más inteligente, siempre a mejor, en nuestro Sistema, es decir, en nuestro ‘Matrix’ particular, los condicionantes pocas veces nos llevan hacia la evolución más adecuada. C'est la vie…
San Martín del Sella
Las arquitecturas en caña de Juan Pedrola siempre me sorprenden. Con un elemento difícil este artista logra dar forma a sueños complejos, y es capaz de fabricar ciudades en miniatura, obras de ingeniería y utensilios que hacen la vida más útil y sobre todo más bella.
Me quedo con el recuerdo de su exposición en el Espacio Cultural El Quijote, una imagen con buen sabor de boca, y que contrasta con ese vacío existencial por el que pasa en otros planos de la existencia nuestra querida y amada localidad.
Viendo el interés que origina el Sexto Centenario del Compromiso de Caspe en algunos de los poderes fácticos patrios y el "notable avance" (será culpa de instancias superiores), cuando ya estamos en febrero, a 4 meses vista del magno acontecimiento pienso que tal vez fuese oportuno llevar la celebración a 2013.
¿Acaso no estamos ahora con Gran Hermano 12 +1? Pues entonces, ¿por qué no se pueden llevar los actos del 6º Centenario a 2012 + 1? Yo lanzo la idea. Igual teníamos más repercusión nacional, como esas localidades que celebran la nochevieja en verano. Uno cumple años todos los años, y no los celebra de 100 en 100. Por consiguiente, ¿qué tendría de malo posponer el evento uno o unos cuantos añitos más, si hasta ahora hemos estado tantos años esperando sin aspavientos?
En fin, que así es la vida en estos pagos, en los que un pleno comarcal más, seguimos sin tener aprobados los Presupuestos (ya habrá más plenos…), y el Punto Joven va a desaparecer de los pueblos de la Comarca, pues para eso no hay dinero. (Eso sí, de los sueldos presidencial y vicepresidenciales que no le hablen al Sr. Presidente). Otro servicio menos y otra vez más que el Vicepresidente primero, Francisco Doménech, (PSOE) habla de tener fe, tan laico que parecía.
En la serie "Doctor Mateo" el protagonista, un médico que acude a un pueblo muy surrealista, le decía a otro colega suyo que estar en San Martín del Sella era como entrar en una dimensión paralela donde las leyes que regían el mundo conocido dejaban de funcionar. A veces pienso que este entorno de secano es una transposición de la Asturias telúrica de esa serie. Sólo que como hemos dicho, y a diferencia de Asturias, aquí hay sequía de todo, y encima ahora hace más frío.
Érase un papel vacío
El Arte y la Literatura en algunas ocasiones tienen mucho de provocación. Esa provocación a veces es metafísica, muy trascendente. En otras es simple cachondeo, y reconozco que el humor como divertimento por sí mismo a veces es necesario y desde luego siempre viene bien.
En 1918 el pintor ruso Kazemir Malevich "compuso" una obra pictórica titulada "Cuadrado blanco sobre fondo blanco". Esa pintura es, ni más ni menos lo que describe, y rizando el rizo de las provocaciones (para aquella época, claro), le endosó la firma. El nihilismo llevado a su más alta cota.
Otro ejemplo, más cercano en el tiempo y en el espacio lo tendríamos en un cuento del gallego afincado en Caspe Eduardo Trilles, de la obra titulada "El Vigía. 32 cuentos ínfimos", e ilustrada por un servidor hace unos cuantos añitos. Dicho relato, bautizado por su autor como "Cuento Corto" relataba cómo un escritor famoso por la brevedad de sus historias, Augusto Monterroso, daba un curso de cuentos, para proponerles al final que escribieran uno. Concluía la narración citando que uno de esos alumnos entregó la hoja en blanco.
Aquí estamos claramente ante un caso de evolución convergente: pintura y literatura se acaban pareciendo adoptando una forma bidimensional vacía. La nada. Cierto es que puede entenderse como esa provocación que citábamos al inicio de este texto. Es verdad que podemos remitirnos al arte zen, que se inspira en el vacío para dejar volar la imaginación, es más, para obligarla a volar y funcionar. Pero eso, que está muy bien en el terreno de la filosofía, de la cultura y de la espiritualidad, deja mucho que desear en otros campos, como es la Cosa Pública.
Y es que no se puede estar con la hoja en blanco. Si se empieza a dibujar o a escribir puede haber fallos, pero también aciertos. Si el papel sigue intacto no hay movimiento, y sin movimiento no hay vida. Una situación de coma profundo parece la solución más cómoda, pero también es la más irresponsable, ya que más bien pronto que tarde impide cualquier evolución o progreso.
El país de los absurdos
El pintor español José de Ribera, conocido como "Il Spagnoletto" estuvo activo en Nápoles durante la mayor parte de su carrera artística.
Ya en el siglo XVII, al ser preguntado sobre su poca querencia para volver a su España natal, afirmó tajante que España era la mejor de las madres para sus hijastros y la peor de las madrastras para sus hijos. Por esa razón, entre otras, terminó sus días en el mediodía italiano.
Pero este artículo no va a tratar de las diferencias en el reconocimiento a los artistas entre España e Italia en el siglo XVII, si bien podríamos hablar mucho y tendido al respecto. Hoy hablaremos de algo que es la tónica, mal que nos pese, y que preside todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida.
¿Cómo un país que recibe inmigrantes pasa a crear emigrantes? ¿Cómo nos hemos esforzado en formar unos alumnos que luego aportan su talento en el extranjero ya que no tienen otra salida? ¿Por qué se subvencionaron obras inservibles como aeropuertos sin aviones mientras se descuidaron sectores vitales para el desarrollo de la nación? ¿Por qué en algunas Administraciones hay más jefes y "jefecillos" que trabajadores? ¿Por qué mientras algunos investigadores y médicos que salvan vidas malviven con menos de 1000 euros mientras ciertos futbolistas y entrenadores se embolsan escandalosas fortunas y nadie protesta?
¿Por qué para acceder a la función pública y ganarse un sueldo de subsistencia hay que pasar por innumerables cortafuegos y oposiciones, mientras que para acceder a un cargo político sobradamente retribuido, en ocasiones sirve cualquiera sin pasar por un examen? ¿Por qué se reconocen todo tipo de derechos a los delincuentes mientras que sus víctimas (como la familia de Marta del Castillo) sólo reciben palo tras palo? ¿Por qué hay varias varas de medir los actos reprobables? ¿Por qué a los desahuciados se les obliga a seguir pagando tras entregar su vivienda y haber pagado las cuotas durante años? ¿Aún es poco castigo estar sin hogar y perder todo lo pagado antes?
¿Por qué cualquier alumno tras golpear a un profesor es intocable mientras el profesor puede ser vejado y humillado, con difusión incluida vía red social, pero debe tragar o arriesgarse al juicio público si se atreve siquiera a recriminar al alumno? Muchos porqués. Demasiados para un Estado que se dice civilizado y moderno. En momentos como éste, y pese a mi aversión al frío, preferiría ser finlandés.
El mapa de los sonidos
Los sonidos son mucho más importantes de lo que pensamos, tanto que llegan al punto de configurar la materia tal y como la conocemos, y por supuesto, también contribuyen a modificarla.
Hay una ciencia que precisamente se dedica a estudiar esta cuestión: es la Cimática, y si bien los primeros estudios publicitados son los que se realizaron en Suiza allá por los años 60 del pasado siglo, es una ciencia de sobras conocida por los antiguos, pues así lo demostraron en infinidad de obras arquitectónicas como las catedrales, especialmente en sus bóvedas.
Pero… ¿cuál es la forma de transmutar el sonido en una imagen física? Hagamos un sencillo experimento. Cojamos una lámina metálica, echemos encima una capa fina de arena, y apliquémosle un sonido o un conjunto de sonidos. Veremos que con cada nota se forma una imagen simétrica, como un mandala. Los granos de arena, la materia en definitiva, se agruparán o separarán en función de la intensidad de la onda, de su cadencia y de su forma, y aparecerán formas geométricas como por arte de magia. A cada sonido le corresponde una estructura física y tangible. A cada conjunto de sonidos, lo mismo. Si la melodía es armoniosa, se creará un dibujo perfectamente simétrico; si es discordante, el resultado será un garabato irregular.
Si no lo creen, experiméntenlo. Tendrán la prueba palpable de que el sonido tiene una forma que se puede expresar y se puede ver. Muchas bóvedas de naves y capillas como las de la Colegiata caspolina presentan esa forma inconfundible, como notas musicales que se suceden ante nuestros ojos, como una composición más amplia y abierta, como una canción que suena eternamente.
Me pregunto el sonido que tendría esta semana, monótona y vacía de noticias importantes. ¿Sería como el murmullo del desierto en el que lo único que se escucha es la respiración de uno mismo? Quién lo sabe… A lo mejor un día de éstos lo comprobamos, pero sin dejarnos llevar por los espejismos. En cualquier caso he aquí una nueva fuente para inspirarnos y la certeza de que los antiguos fueron, los antiguos son y los antiguos serán, pues no hay nada nuevo bajo el sol.
Queridos Reyes Magos…
Ya estamos en al año de los presagios. Aún me resuenan las palabras del rey en Nochebuena: "Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar…
Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la ética, es natural que la sociedad reaccione. Afortunadamente vivimos en un Estado de derecho, y cualquier acción censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos".
Ante estas palabras vuelvo nuevamente a nuestra Comarca y a este Caspe de nuestros pecados, a las declaraciones a este rotativo de Francisco Doménech, a la sazón Vicepresidente Primero de la Comarca y Portavoz del grupo socialista: "No conozco bien cuál es mi cometido en ninguno de los dos cargos que tengo asignados". Pero sí conoce los 25.000 euros anuales que percibe por el cargo de Vicepresidente Primero. En cualquier empleo público o privado es elemental conocer las funciones a desarrollar en él. En un cargo político, tanto más. ¿Es entonces admisible que un representante público con un sueldo como ése se permita decir públicamente y sin pudor alguno que desconoce cuál es el cometido por el que percibe dicha remuneración? ¿Es serio que otro (Vicente Sancho, CHA) reconozca que es un "toma y daca"? ¿Es serio que quien preside la Institución diga que nos apretemos el cinturón mientras él se sube el sueldo por hacer nada? Francamente, a mí me parece un insulto a cualquier forma de inteligencia.
Tomo prestadas las palabras del regio discurso: "las personas con responsabilidades públicas tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar…" Hoy es el día de Reyes y muchos niños y niñas se habrán despertado con un regalo, habrán desenvuelto los paquetes cubiertos con vivos colores y sus caras estarán radiantes por la ilusión de encontrarse con aquello que tanto anhelaban. Otros hemos pedido un regalo más inmaterial a los Magos de Oriente. Un regalo que de sobra nos merecemos: que termine este esperpento comarcano, que los representantes públicos den ejemplo trabajando en lo que deben, y que toda la desvergüenza e inoperancia presentes hoy por hoy desaparezcan de una vez para siempre de Caspe y Comarca. Un regalo que se resume en una sola palabra: váyanse…
Del fin de ciclo y la búsqueda de la Inmortalidad
Escribo estas líneas entre música. Fuera ya es de noche y hace frío. La luz blanca ilumina la sala, y las letras crepitan sobre la pantalla del ordenador. La semana termina con el año, y con los ecos del comienzo de la X Legislatura. Menos ministros para más funciones, y una sola vicepresidencia para una nación en sus horas más bajas.
Al contrario de nuestra querida Comarca con 4 vicepresidencias para menos labores. Por el contrario, un ejemplo de coherencia y voluntad de no querer comulgar con ruedas de molino, se saldaba con la dimisión de uno de los concejales socialistas del Consistorio de Maella, dado el apoyo indirecto (abstención) de los consejeros socialistas maellanos al sueldo de la Cuarta Vicepresidencia del PAR.
Pero dejemos esos entresijos, centrémonos en cosas que llenan un poco más el espíritu. Termina un año duro para muchos conocidos y por fortuna, dulcificado con algunos nacimientos, luces que comienzan a brillar. Salvo esas excepciones, éste ha sido un año lóbrego y largo en muchos aspectos. Un año gris oscuro casi negro para abrirse ante la perspectiva de un año de contornos más curvos, más suaves pero con algunas incógnitas inquietantes.
Casi escribo con miedo al pensar en la profecía maya, y a la vez con esperanza por si al final es que sólo acaba una forma de entender el mundo y no el mundo mismo. No deja de ser como la búsqueda de la Inmortalidad: para volver a nacer hay que morir primero. Quien se aferra a esta vida, muere. Quien se desapega de ella vive eternamente.
Es un ciclo, sí. Un gran ciclo mucho más determinante que un único año. Pero para muchos es la continuidad, es el comienzo de un día igual a otro, y otro, y otro, y otro con los estrechos límites de ver en las calles caras cerradas de horizontes. No obstante algo bulle dentro de uno. En su exterior nada lo delata, pero sus latidos son cada vez más fuertes, la respiración más profunda, la mirada más concentrada. Se abre una pista, aparece una línea horizontal, una meta. Será pequeña, porque detrás hay más metas y más importantes. Entonces descubrimos que siempre estamos en la carrera. Fuera está oscuro, pero es gracias a esa oscuridad profunda y vacía por lo que podemos vislumbrar una llama de esperanza. Enhorabuena por haber sobrevivido otro año más y Feliz Año Nuevo.
¡Feliz Navidad!
Esta semana ha comenzado un invierno que se anunciaba menos crudo que otros años en lo climatológico, a juzgar por los días precedentes, prácticamente sin heladas. Los días con sol que nos acompañan lo dulcifican un poco, a veces nos dan la sensación, efímera, de que ya falta menos para la primavera, que el aire será más tibio, y las horas de luz, más largas.
Que empezarán a florecer las aliagas a continuación de los romeros que ya lucen azules, y después los almendros y los melocotoneros y los ciruelos y los cerezos; que las higueras sacarán hojas, y que cuando cambien la hora, reinará de nuevo el buen tiempo, cada vez con menos reveses.
Ya lo ven, a veces hablar de la Naturaleza oxigena, pues agota tanto traer y llevar plenos, malas gestiones y situaciones agobiantes para más de uno. Para mantener la "tensión informativa" también son buenas las pausas, los paréntesis entre un sorbo de buen vino de piedra. El simple hecho de que se acuerden de ti emociona, y uno se sensibiliza como si fuese un viejecillo. Aún no he empezado a atacar los turrones: me gustan sobremanera los de almendra (pero blandos) y los de coco. Me gustan también esos pasteles navideños que se elaboran aquí con "alma". Recuerdo que cuando era pequeño los hacían mi abuela y mi madre en casa y recuerdo también su olor.
Lo confieso, me queda algo de "laminero" Pero también quedan en mi mente mi ansia por superar estos días cortos y por lo general crudos y mi felicidad cuanto más se acercaban los días de verano y siempre he pensado, desde muy crío, que si pudiera darme el lujo me escaparía al menos desde octubre a marzo o abril a un sitio no muy lejos de los Trópicos o el Ecuador, preferentemente latino. Entre tanto se encienden nuevas luces y vienen a nuestro mundo pequeñas personitas. Hay que ser valientes para llegar precisamente ahora. Pero eso demuestra, una vez más, que la vida sigue y siempre se abre camino. ¡Feliz Navidad!
Politiqueando
La política es el arte de hacer felices a los pueblos" decía el filósofo Rousseau. En nuestra patria chica, la política es el arte de hacer felices a algunos políticos, y si hablamos de nuestra Comarca, sería el arte de hacer felices a tres o cuatro políticos, y posiblemente a un asesor en ciernes.
Después de toda la movida con los sueldos de Presidente y Vicepresidencias de la Comarca del Bajo Aragón - Caspe rumoreaban que además el Presidente quería incorporar un asesor, con sueldo, claro. Si hacemos caso de esos rumores esta persona no sería otra que quien actualmente cobra como Promotor de Igualdad en Codo, Zaragoza, por el mero hecho de ser del PAR, sin horario ni objetivos laborales que justificar, según lo publicado en un rotativo de tirada regional el 30/10/2011, que aquí no inventamos nada.
Un presidente, cuatro vicepresidencias y los respectivos sueldos, por un importe anual en torno a 85.000 €, y un asesor potencial, se han traducido en una subvención de 100.000 € que se ha dejado escapar y en recortes en las áreas de competencia comarcal.
Lo lamentable es que los sueldos de Presidencia y Vicepresidencias son por una labor que no vemos pero debemos creer en un "acto de fe", en palabras del Vicepresidente Primero, del PSOE. No pactaron, al parecer, puntos de un programa cuando se formó el Equipo de Gobierno. Pactaron el reparto de sueldos: el "toma y daca" al que se refirió el Consejero de CHA, Vicente Sancho. Los ideales de quienes les pusieron ahí porque confiaron en ellos y en un programa parecen importarles bien poco.
Porque se podrá pensar de una forma u otra, pero la finalidad de todo gobernante, de cualquier color, es gestionar recursos para mejorar las condiciones de vida de sus conciudadanos. Y trabajar. Eso se merece un respeto, aunque no se coincida en la forma de llevar a cabo esas acciones. Pero aquí…¿Dónde están los programas? ¿Dónde está el trabajo por su tierra?
Ha quedado claro que el único programa parece ser repartirse el botín de unos sueldos que se inflan sin pudor alguno, aun a costa de recortar servicios y personal. Unos sueldos cobrados por un trabajo que no se ve y que ni se molestan en justificar.
Y mientras tanto el Ayuntamiento de Caspe inaugura un nuevo árbol navideño. ¿Será que hemos salido de la crisis y no me he enterado?
La locura del rey Jorge
Si para algo sirve el estudio de la Historia, es para sacar patrones de comportamiento extrapolables a otros sucesos alejados en el tiempo. Y en momentos tan sumamente críticos como éste es útil reflexionar sobre otros casos, que si bien en distinto contexto, tienen cierto paralelismo con situaciones próximas en el tiempo, acontecidas por estos lares.
Podríamos estudiar muchos ejemplos, pero nos quedaremos con dos casos notables: uno es el Rey Luis II , conocido como "el Rey Loco" de Baviera. Otro, el Rey de Gran Bretaña Jorge III sobre el que se rodó una película: "La locura del Rey Jorge". Ambos gobernantes decimonónicos compartían algunos rasgos comunes: regían importantes estados europeos, padecían severas enfermedades mentales y los dos fueron desprovistos de su poder por aquéllos que estaban junto a ellos, dada su manifiesta incapacidad para gobernar, puesta de manifiesto por notables desatinos en su labor.
Existe un concepto que algunos han venido a denominar "Síndrome de Presidencia" que es, ni más ni menos, el ataque de poder que, por fortuna, afecta a escasos Presidentes. Ese ataque viene manifestado por la sensación de creerse por encima del bien y del mal, de tener poder absoluto y de estar llamado a altos destinos. Además, la enfermedad se manifiesta con continuos ataques de soberbia y manifiesto desprecio hacia quienes discrepan con el afectado -¿A que les resulta familiar?- Por último, éste acaba perdiendo el más elemental contacto con la realidad, y termina actuando de forma grotesca, como iluminado por un ente en las sombras, de tal manera que justifica sus actuaciones con argumentos rayanos en la más insultante estupidez y falta de respeto hacia quienes le han puesto en ese lugar privilegiado.
Generalmente el enfermo se niega a aceptar su situación de enfermedad y comienza a ver conspiradores por todas partes, sintiendo el impulso irrefrenable de desenmascarar supuestos traidores. Sus gentes más próximas, asustadas, comienzan a discrepar de sus actos, y así lo manifiestan a terceras personas ajenas. Sólo existe una forma rotunda de atajar esa dolencia: tomar cartas en el asunto y administrarle el obligado tratamiento para evitar males mayores: es decir, apartarlo del poder. Cuando los que se supone están próximos a un gobernante reniegan de la labor de éste, siquiera en privado, el diagnóstico se confirma. Dicho gobernante debe reflexionar, asumir su realidad y retirarse. ¿Recuerdan el "Váyase, Sr…"?
Esperpento
Don Ramón María del Valle Inclán habría gozado sobremanera en nuestra Comarca. Cuando se constituyó la Comarca del Bajo Aragón - Caspe / Baix Aragó - Casp, tres murciélagos empezaron a aletear sobre las cabezas de los consejeros.
Esos comienzos esperpénticos no fueron más que un minúsculo aperitivo de lo que nos iría deparando el inicio de dicha legislatura y los hechos, como el Pleno celebrado esta semana en Fayón, en el que se aprobó el sueldo de la Vicepresidencia Cuarta, del PAR, con el voto del presidente, que vale como un par, corroboran cuanto afirmamos.
Al respecto de la obra de Valle Inclán alguien afirmaba que «el sentido trágico de la vida española sólo puede ofrecerse con una estética sistemáticamente deformada» y definitivamente cuanto acontece por estos lares debe ser profundamente trágico a juzgar por lo deforme y caricaturesco de ciertas actuaciones descaradas e indecentes para con los ciudadanos. Porque algunos de los protagonistas son como los de la obra Luces de Bohemia: caricaturas, pícaros y marionetas con ansias de medrar. En un tiempo de drásticos recortes y cinturones apretados nuestra Comarca se deja perder una subvención de 100.000€ por simple dejadez del Equipo de Gobierno y desaparece el servicio necesario de Agente de Empleo y Desarrollo cuando estaba financiado en un 70% por el INAEM.
El presupuesto comarcal para Cultura queda en 120.000€, y el destinado a bienestar social se torna escuálido. Mientras que los sueldos para sólo tres personas pasan de los 55.000€ de la anterior legislatura a 85.000€ anuales: 35.000€ para el Presidente, del PAR, que "trabajará" por las tardes (sin plena dedicación); 25.000 para la Vicepresidencia Primera, del PSOE, y otros tantos para la Vicepresidencia Cuarta, también del PAR., sin otra misión que ejercer de comisaría política. Esta partida sube notablemente, pero el Plan de Desarrollo Rural pasa a 0€ en 2011, y los fondos recibidos de la DGA bajan un 30%. Resumiendo, tres personas se aplican unos sueldos mensuales entre 2000 y 3000€ , más Comisiones, Plenos y dietas. En el resto de servicios se recorta sin misericordia. Servicios que caen, desgobierno e ineptitud. Una auténtica vergüenza por la que los ciudadanos nos deberíamos manifestar, porque en este caso el esperpento ha llegado demasiado lejos y ha alcanzado unas connotaciones realmente trágicas para todos los comarcanos.
Coherencia
En tiempos difíciles se precisa unidad. También es necesario dejar de lado las diferencias personales pues hay un objetivo común: salir a flote. Y eso es lo que necesitamos en esta coyuntura que nos ha tocado vivir. Los colores alteran en un sentido u otro los estados de ánimo. El rojo crispa los nervios. El azul relaja.
Tener tres niveles de administración del mismo color, lejos de ir contra la diversidad, facilita operatividad, que es lo que ahora necesitamos. El triunfo incontestable del color azul así lo demuestra: en España, en Caspe y Comarca. Tras las pasadas elecciones municipales se debía haber llegado a un acuerdo a nivel local y comarcal: un acuerdo que habría posibilitado un gobierno coherente con la voluntad mayoritaria de la población y sobre todo operativo y bien conectado con los centros de poder provinciales, regionales y nacionales. El PP y el PAR, deberían haberse unido como ya habían previsto para las generales.Lejos de eso el PAR volvió a las andadas y a pesar de haber estado despotricando de la política del PSOE no sólo permitió un gobierno minoritario del PSOE en Caspe y rechazó la oferta del PP en la Comarca para tener la misma presidencia que ahora ocupa con el apoyo de la misma izquierda que a la que se ha enfrentado en los últimos comicios (CHA y PSOE). Caspe continúa dominado por una alta funcionaria del Ayuntamiento, y el PSOE se aferra enfermizamente al poder, contribuyendo a la situación de penuria que se aprecia en Caspe. Desgobierno y descontrol. Alimentos destruidos en la escombrera, subvenciones perdidas y luchas intestinas por sueldos. La situación del pueblo es complicada: no hay trabajo ni muchas oportunidades de crearlo y los servicios al ciudadano van cayendo uno tras otro.
Eso sólo se puede revertir con un cambio opuesto a los 12 años de pésima gestión socialista que hemos sufrido, sólo paliada por la eficaz y eficiente gestión del CPC en las áreas de su responsabilidad. Los ciudadanos lo han dicho muy claro en las urnas, una vez más. Los pactos contra-natura no son buenos, hace falta ese cambio también en la Comarca y en Caspe, y todavía es posible dar un giro a lo que nos conviene a todos los ciudadanos. Créanme: los colores de la misma gama combinan bien, pero si se mezcla el rojo con el azul nos da un color morado que nos las puede hacer pasar también moradas. Con sentido común y coherencia aún se puede evitar.
Ponga un jardín en su vida
Esta semana leía un artículo francés sobre el concepto de "Villa Florida". La primera vez que pisé Gaillac lo primero que me llamó la atención en un cartel con ese lema que le otorgaba un determinado número de flores como distintivo de calidad en cuanto al mantenimiento de espacios ajardinados, igual que los hoteles otorgan estrellas.
Pues bien, tal artículo contaba que tras una encuesta realizada en localidades francesas con dicho distintivo y sin él, respecto a la situación económica y la calidad de vida, los habitantes de villas floridas veían más cerca la salida a la crisis económica que aquéllos que habitaban poblaciones sin esa calificación.
Resumiendo, que los jardines alegran la vida y dan optimismo (doy fe de que conmigo funciona ese principio). No en vano la etimología de la palabra "jardín" se refiere a la idea de Paraíso.
Actualmente proliferan en las ciudades huertos vecinales en azoteas y zonas de uso común. Proporcionan productos frescos para la mesa y son fuente de distracción o sustituyen más de una terapia para determinados sectores poblacionales.
No obstante, y aún disponiendo de tradición jardinera y hortícola en el solar ibérico, echo de menos el óptimo aprovechamiento en relación a las condiciones climáticas que se da en países con mayor tradición en esto de los jardines como pueden ser Francia, Italia o Gran Bretaña.
Generalmente en cualquier localidad o ciudad de las nuestras se recurre a las mismas especies: cuatro moreras, cuatro cipreses, algún olivo y papeleta resuelta, cuando la variedad utilizada en estos países de climatología más adversa que la que vivimos es infinitamente mayor.
Cierto es que cierzo, heladas invernales y sequía limitan, pero plantas hay para elegir. Alejo Lorén proponía unos cipreses para la placeta de la Virgen. Yo propongo que las plazas y parques caspolinos se conviertan en distintas secciones de un jardín botánico: uno centrado en aromáticas, otro en cactáceas y plantas crasas, otro en frutales y hortalizas autóctonas, otro en palmáceas y zingiberales…
Quién sabe. A lo mejor nos contagiamos de los franceses y vemos la vida con mayor optimismo.
No le des un pez: enséñale a pescarlo
Ciertamente nos ha tocado vivir una época extraña y llena de contradicciones. Cuando parecía estar todo hilvanado en una Europa aparentemente cohesionada y sólida en la moneda común resulta que todo era una fachada y el Viejo Continente era literalmente algo viejo y desmoronado a tenor de los acontecimientos presentes.
Los países que no tanto tiempo atrás nos mostraban una imagen al borde del colapso ahora están creciendo y toman posiciones, aunque aún sea pronto para establecer si sus cimientos son sólidos.
Recientemente ha aparecido un inmenso yacimiento petrolífero en el occidente argentino y Rusia se consolida como la principal suministradora de gas y por ende energía a la Unión Europea. India sigue creciendo, sin llamar demasiado la atención pero con paso firme, y la economía brasileña no se resiente tanto de esta tan traída y llevada crisis, principalmente, dicen, por sus exportaciones al gigante chino. Por la experiencia vivida es evidente que hay que basar el crecimiento en unas bases bien trazadas y sólidamente planificadas. La crisis del petróleo hundió la economía venezolana por basarse principalmente en ese único sector. La burbuja inmobiliaria española estalló, y la economía, si bien dentro del marco global cayó como castillo de naipes al basarse sobre todo y ante todo en la construcción y sectores derivados y relacionados.
En conclusión, tuvimos pan para hoy y hambre para mañana, o peces sin que nos enseñaran cómo pescarlos. En suma, una carencia total de educación económica que demuestra que no hay que basar el crecimiento en un solo sector, o poner los huevos en distintas cestas. Ojalá hayamos aprendido la lección.
2012 es para algunos la fecha del fin del mundo, y para otros la del inicio. En Caspe tendremos ese año los fastos del Sexto Centenario del Compromiso de Caspe. Ojalá también podamos celebrar el fin de la orgía de paro y cierres agónicos de comercios y pequeñas empresas que se están sucediendo los últimos meses. Ojalá que con ese punto de inflexión comience el remonte a la situación que verdaderamente nos merecemos, de trabajo y estabilidad.
Del 2012 y otras historias
Hace poco tiempo nombrábamos en este espacio la crisis del tulipán que vivió Holanda allá por el siglo XVII y mencionábamos cómo se llegó a pagar por un solo bulbo de tulipán una cantidad astronómica, hasta que dejó de haber dinero para pagar, y la crisis fue el principio para volver, eso sí, pasado un tiempo, a poner las cosas en su sitio.
Ahora repetimos, una vez más, el error. Nos endeudamos y nos endeudaron. Se trabajó con dinero ficticio y el resultado fue una deuda del Estado de varios billones. Entre la maraña de predicciones algunas dieron en el clavo. Cuestión de estadística o no, lo cierto es que esos aciertos parecen demostrar que han fallado los gobiernos, pero sobre todo ha fallado el sistema, porque esto es como un bosque: sin lluvia no hay árboles, sin árboles no hay animales, sin animales no hay árboles y sin éstos tampoco hay lluvia. En estas condiciones, por muchos cambios que haya, poco se sentirán los efectos.
También pululan por la Red y fuera de ella infinitas historias sobre el fin del mundo. Miedos como éste, que han existido siempre. El miedo al año mil, el supuesto fin del mundo aquel día del eclipse del 11 de agosto de 1999, el "efecto 2000", el miedo al 2012. Nos fijamos unas fronteras, como si con ello quisiéramos controlar y entender el mundo, y en cuanto las sobrepasamos volvemos a ponernos nuevas metas. El año próximo es la siguiente fecha, y si bien algunas voces se muestran catastrofistas, otras predicen que será el fin de una forma de entender el mundo y el triunfo de otra nueva. Siempre es el momento de cambios importantes.
Cambios en las esferas celestes, cambios en nuestras vidas o situaciones, cambios en la economía, siempre cambios. Los fenómenos naturales como seísmos, erupciones volcánicas o huracanes, que han existido siempre, desfilan ante nuestros ojos de forma inusitada, o será que los vemos así. El Capitalismo, dicen, está llegando a su fin, o cuando menos asiste a una nueva reformulación. Las recetas económicas se suceden, pero como en un tratamiento experimental contra la enfermedad, no muestran aún los efectos deseados. Eso sí, los acontecimientos se precipitan y parecen dar la razón a la teoría de que una gran mutación nos aguarda a la vuelta de la esquina. Ojalá resistamos y sobrevivamos para contarla.
Generación espontánea
Allá por 1668, el médico italiano Francesco Redi realizó un experimento para demostrar si era o no cierta la teoría hasta entonces aceptada por la Ciencia de que la vida se generaba espontáneamente.
Colocó recipientes con trozos de carne y unos quedaron abiertos, expuestos a los insectos, otros permanecieron cerrados herméticamente primero, y cubiertos con gasa permitiendo el paso del aire pero no de los animales, en una segunda versión del experimento. En el primer supuesto, el de los vasos abiertos, empezaron a aparecer larvas al tiempo. En cambio en aquéllos que no se permitió el acceso de organismos vivos no surgió nada. Con esto quedó demostrado que eran precisos organismos evolucionados para engendrar otros y que las moscas no nacían de la carne, sino de otras moscas.
En Caspe, no hemos debido evolucionar más allá del Siglo XVII, pues parece ocurrir lo contrario: los insectos que deterioran los alimentos surgen por esa generación espontánea a la que aludíamos. Al menos es esto lo que se desprende de las declaraciones del Gobierno del Ayuntamiento de Caspe.
Nadie parece tener responsabilidades en la mala gestión del asunto, que también ha aparecido espontáneamente, pese a que los miles de kilos de alimentos se guardaban en dependencias municipales y fueron eliminados por orden de los responsables del Gobierno Municipal en una escombrera, y no en un contenedor de materia orgánica, tal como se les indicó desde el área de agricultura de la Subdelegación del Gobierno en Aragón.
¿Saben qué pienso? Al final la culpa de que los alimentos se deterioren y vayan a la escombrera, y no al vertedero controlado, la van a tener los vecinos de Caspe por sacar a la luz, a través de la Asociación Cultural Compromiso, un asunto de gran sensibilidad social y que atenta directamente contra nuestra cultura y educación solidaria, que se mantenía herméticamente oculto por el alcalde de Caspe.Ironías aparte, la actuación del Gobierno Municipal de Caspe, personalmente, me recuerda esos futbolistas que cometen una falta y se tiran al suelo en medio de grandes parafernalias fingiendo haber recibido la patada, rogando al árbitro para que le saque tarjeta roja al contrario. Sólo que este problema es mucho más serio, y bastante más grave para todos.
Comida, escombrera, excavadora
Esta semana ha trascendido de forma pública lo que antes era un secreto a voces, lo que se rumoreaba en ciertos corrillos, en ciertos bares, en determinados lugares de la geografía caspolina.
En este microcosmos que es un pueblo, cualquier cosa que se sabe, se transforma y evoluciona de las formas más insospechadas, de forma que lo que era "a" pasa a "b", y lo que era "b" se transforma en "c", porque estaba al lado, consiguiendo que la noticia se desfigure y cambie sobremanera.
Lo que sí resulta un hecho suficientemente contrastado y documentado es que varias toneladas de alimentos de primera necesidad, tales como arroz, pasta, harina o leche, presentes en almacenes municipales y procedentes del Banco de Alimentos, han terminado vertidos en una escombrera municipal, al llegar a una fecha próxima a la de su caducidad. Esos alimentos, destinados a la ayuda humanitaria, han sido enterrados, dado que no se habían distribuido anteriormente entre los colectivos sociales más necesitados, que no son pocos en la Ciudad del Compromiso.
Mientras muchas personas llegan a pasar necesidad en el entorno próximo (gajes de la crisis), miles de kilos de comida se han dejado echar a perder para soterrarse, en dos ocasiones, como un hecho vergonzoso que se quiere tapar cuanto antes, aunque suponga gastos: maquinaria municipal, maquinaria de una contrata para echar tierra sobre el error, los sueldos aparejados y un inmenso etc. ¿No habría sido más fácil y más barato comprobar las fechas de caducidad en su momento…?
Pero no sólo es eso. Casi tan grave como lo anterior, casi igual de lacerante es el hecho de verter residuos de origen animal (la leche) en una escombrera, cuando la normativa europea especifica que deben incinerarse en un vertedero destinado a tal efecto. No hablamos solamente de algo moralmente inaceptable, sino también de un supuesto daño medioambiental por cuanto hemos expuesto.
Creemos firmemente y así lo manifestamos como Asociación Cultural Compromiso, que es obligación del Gobierno de nuestro Ayuntamiento dar una explicación del porqué se ha llegado a estos extremos. Pedirlo es nuestro deber como ciudadanos.
Tulipomanía
Con un calor impropio y la fiesta del Pilar de por medio, esta semana dividida en dos partes como el Mar Rojo de Moisés, guarda los ecos de la fiesta, y de una programación televisiva que recordaba los numerosos embargos de vivienda inusualmente usuales en el solar patrio.
Al ver la ofrenda de flores y los ecos de la situación económica reduplicados como el tañir del tambor del Bruc, no he podido evitar recordar la tulipomanía que sumió a Holanda en la bancarrota allá por 1637. Todo empezó unos años antes, en 1559. En efecto, ese año se introdujo en los ricos y prósperos Países Bajos la planta del tulipán, oriunda de Turquía. Tenida como una flor exótica, sin embargo se aclimató al territorio, originando llamativas mutaciones, que atrajeron la atención de todas las clases sociales que se lanzaron a poseerla con afán, pese a que la planta ni es comestible, ni medicinal, ni tiene un olor especial y sólo florece unos pocos días al año. Ya en los años 20 del siglo XVII se empezaron a disparar los precios de forma exponencial y la rica economía, otrora diversificada, se centró en la especulación sobre el bulbo del tulipán llegando a límites que rozan lo absurdo. O no tanto: una lujosa mansión valía lo que un solo bulbo de esta planta y unas pocas flores, 15 años de trabajo de un artesano. Los beneficios alcanzaron el 500% y la gente se endeudaba e hipotecaba por adquirir estas plantas, llegando a especular incluso con los bulbos aún no recolectados.
Hasta que en 1637 ya no hubo más dinero para pagar por los tulipanes y el país cayó en la bancarrota. Este pasaje, rememorado en la secuela de "Wall Street" ("Calle del Muro"), y en la historia de Gosciny y Uderzo "Obélix y Compañía", donde los tulipanes se transmutan en menhires, y los holandeses arruinados en romanos en bancarrota pinta retrata bien este momento y nos demuestra que somos la única especie que tropieza dos, tres, cuatro y las veces que sea en la misma piedra. ¿Conclusiones? La diversificación es buena, hacer lo que hacen todos no siempre es tan bueno, y depositar todas las esperanzas económicas en el valor de una flor, sea tulipán, clavel o rosa, puede ser algo realmente malo.
Un servicio menos
Este mes, Caspe ha despertado con un servicio menos. La Oficina Municipal de Información al Consumidor (O.M.I.C.) ha sido cerrada por el Excmo. Ayto. de Caspe. No importa que la Ley 16/2006, de 28 de diciembre, de Protección y Defensa de los Consumidores y Usuarios de Aragón establezca en su artículo 28, punto 3, que «Los ayuntamientos con población superior a 5.000 habitantes deberán contar obligatoriamente con una OMIC».
No importan los 750.000€ percibidos por el Ayuntamiento en virtud a un convenio de concesión del servicio de agua terminado por el anterior gobierno y gestionado por la ex concejal de Hacienda Ana Cabrero. Ni destinar dinero a eventos pintorescos como "Vértice" o la reincorporación a su plaza de administrativa de una funcionaria que ocupó la Alcaldía y además se incremente la plantilla, injustificadamente y sin aprobarse por el Pleno. Simplemente «no hay dinero» y aun considerando el servicio «importante», se justifica su supresión, pues «hay cosas más importantes que atender». Resulta ahora que defender los intereses legales y económicos de 300 ciudadanos al año, asesorar gratis o reclamar en vía administrativa contra proveedores de productos o servicios que a priori les perjudican, es secundario. Cuántos han acudido desorientados por un problema económico. O agobiados por el cobro improcedente de unas facturas decisivas para la economía doméstica mensual, por las cartas amenazantes de compañías que les reclamaban una cantidad injustificada amenazando emprender acciones legales. La O.M.I.C. ha sido su faro. Les ha orientado y asesorado. Defendiendo sus intereses económicos, gestionando sus reclamaciones... Y en última instancia ha eliminado el miedo a acercarse a una Administración que esta vez no les cobraba, que esta vez los atendía como debe atenderse a cualquier ciudadano, con la vocación de servicio que en teoría siempre tiene pero en la práctica suele brillar por su ausencia. Un servicio menos. Da igual lo que diga la Ley. Poco a poco, con paso firme e inexorable nuestros gobernantes han conseguido, con su acción e inacción, que Caspe dé un paso atrás. Y otro. Y otro. Pero da igual. Si el «catenaccio» funciona en fútbol, también puede hacerlo en la Cosa Pública. No se hace nada, no hay juego, pero un gol de chorra de último minuto es lo que da el partido. Eso pasa en Caspe.
Un Pleno, dos Plenos…
Decía Salvador Dalí que para pavonearse entre determinados círculos de gente había que acudir a las reuniones un momento, decir que a uno lo esperaban en otro sitio y acudir a ese otro sitio, volviendo a decir que lo esperaban en el sitio anterior y marchando casi antes de haber llegado.Por alguna extraña razón ese preciso pensamiento me vino a la mente cuando presenciaba el Pleno Comarcal de esta semana, trufado de ciertos desacuerdos en el equipo de gobierno, en palabras del Presidente Comarcal, justo en los inicios de la Legislatura, y que motivaron que se suspendiera precisamente el punto referente al sueldo de la Vicepresidenta cuarta. Como el Pleno pasado.
Otra vez se repitió el episodio del Pleno anterior, sin avanzar en cuestiones más útiles para los comarcanos que el reparto de los sueldos cual trozos de una tarta. Cuando las demás administraciones tienden a la austeridad y la contención del gasto, en ésta se aumenta el mismo en un aspecto tan puntual como los honorarios de Presidente y Vicepresidentes. Cuando en otros sitios se busca la experiencia y la capacidad de trabajo, en ésta se da un escaso papel a personas valiosas como Javier Nicolás o Antonio Tudó, ambos dentro del Equipo de Gobierno.
Otro aspecto sorprendente fueron las palabras del Vicepresidente Primero al hablar de "Acto de fe" al tratar de justificar el horario tardío, perdón, vespertino, del Presidente de la Comarca. Dado que no se precisó cuál sería ese horario en un principio, el Presidente justificó que comenzaría de dos a cuatro, y que continuaría por la tarde. Algo que resulta llamativo cuando la mayoría de Administraciones cierran sus puertas a las tres de la tarde, y ese trabajo requiere, precisamente, contacto con otras Administraciones.
Concluía el Pleno y vino la traca final en el apartado de Ruegos y Preguntas. El Presidente de la Comarca adoptó su cara más autoritaria e intransigente, al tratar de evitar por todos los medios que el Portavoz del Grupo CPC, Javier Sagarra, expusiese sus argumentos sobre el protocolo para nombrar presidentes de las Comisiones, dado que no le gustaba lo que oía de éste.
Surrealismo, acto de andar por casa, sensación de marear la perdiz, frustración… son conceptos que podrían describir muy bien lo que se vivió aquella tarde del martes 27 de septiembre de 2011. Esperemos que los aires del otoño saquen de la modorra tardo-veraniega a nuestros dirigentes comarcales.
Aclimatación
Lo que puede ser una desventaja en unas circunstancias, en otras se convierte en todo lo contrario. Esta reflexión, que vista así parece tan simple y evidente, se torna en algo lleno de matices insondables cuando se trata de buscar soluciones a la situación casi endémica y global de crisis, falta de recursos, medios e imaginación que nos atenaza día tras día y hora tras hora.
No sé si es tanto tomar una única dirección y recorrerla en todas sus variables, o más bien de abrir un abanico de caminos en función de las circunstancias. Lo cierto es que a la hora de emprender negocios, generar empleo o crear riqueza la cuestión se torna sumamente complicada, en vista de la situación.
No hace demasiados días salía en la tele una empresa creada por JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados) que había originado más de 1400 contratos laborales. Todo un ejemplo de cómo en situaciones adversas se puede navegar tratando de poner el viento a tu favor. Eso sí, admitían que habían pasado 6 duros meses y que habían necesitado de mucha fuerza de voluntad, no poco riesgo, coordinación y bagaje para remar hasta ver la orilla.
Ahora nos topamos con otro inconveniente: financiación. En otros países de la U.E. ( no en todos) parece que no hay tantas trabas burocráticas o económicas para que un emprendedor ponga en marcha su idea. Los pasos se reducen hacia la efectividad: todo se orienta hacia el sentido práctico. Ahora Warren Buffet dice que quiere pagar más impuestos en este gran teatro mundial. Vendrán más demagogias, más profetas y más “recetólogos” con sus remedios. Pero esta claro que no hay que esperar ayudas llovidas del cielo o llegadas de fuera. No habrá más ayuda que la que nos demos nosotros mismos. En épocas de cambios convulsos los escritores tienden hacia los temas intimistas. Pero como ya hemos dicho otras veces, los grandes cambios empiezan por uno mismo. La pena, la profunda pena es que para cambiar hay que buscar las condiciones adecuadas allá donde se dan, y cambiar la estructura del entorno es más difícil que la fuga de cerebros.
Subida al Vesubio
En "La Torre de Suso" tres amigos distanciados se reunían tras la muerte de un cuarto personaje que quería construir una torre, una especie de atalaya a la que deberían subir todos ellos, convencido de que sólo entonces adquirirían la verdadera perspectiva sobre el mundo que les rodeaba y sobre su propia relación de amistad.
Esta vez no hemos construido una torre, pero al menos podemos presumir de haber subido a pie hasta la misma cima del Vesubio, y como siempre ocurre en estos casos lo mejor de la experiencia no es tanto la meta, que también lo fue, sino el camino en sí.
Fue en el marco del Hermanamiento de Caspe con Santa María a Vico y Gaillac, e italianos, franceses y españoles subimos allí juntos para divisar Nápoles, Afragola, Portici, Torre del Greco, Boscotrecase, Scafati, Angri... bajo nuestros pies, y a lo lejos la península sorrentina y las islas de Capri, Ischia y Procida. Me quedo con la organización tan trabajada por los italianos, por el Alcalde Alfonso Piscitelli, por el Concejal Antonio Iaia, por el Profesor Paolo de Nicola, con el "savoir faire" francés, con la traducción desinteresada de los textos de la Veracruz del italiano-caspolino Libero Fasulo, con la labor desempeñada por "Sacris", con el comportamiento de matrícula de honor de los jóvenes caspolinos y también con el papel del Concejal de Hermanamientos del consistorio caspolino, que, dejando al margen cuestiones políticas, y teniendo en cuenta que se estrenaba en estas lides y tuvo que lidiar con ciertos imprevistos, representó de forma muy digna al pueblo de Caspe.
Como decía al principio con esa subida, y con otros actos en múltiples campos y niveles, no construimos una torre como la de Suso, pero conseguimos en parte algo parecido: subir a un lugar a1.152 m s.n.m.y coger perspectiva "de lo que las cosas son", como diría un profesor de filosofía llamado Rufino Chiscano. Antes y después habría más ascensos y descensos a otras montañas y llanos. Ésa fue otra de las conclusiones que saqué de este viaje: podremos subir o bajar pero al final siempre queda nuestra esencia, y dentro de esa esencia están el Talante y la Amistad.
El bosque primigenio
Las últimas noticias sobre los árboles centenarios de Maella que se quieren preservar, y otros parajes naturales degradados en Caspe recuerdan, en clave comarcana aquel episodio en el que la baronesa Thyssen se encadenaba a los árboles próximos a su museo entonando el "no a la tala".
Aunque las circunstancias en unos u otros casos pueden ser muy diferentes no puedo evitar solidarizarme totalmente con los árboles. Lo reconozco: soy como Idéfix, el primer perro ecologista de la historia, tanto en lo de "idée fixe" (idea fija), como en el hecho de acongojarme cada vez que se arranca un árbol. En esa niñez tan traída y llevada entre estas líneas aún recuerdo el berrinche cuando cortaron la higuera del vecino para encaminar el cauce de la acequia; el cabreo que me supuso que el viento nos tumbase un cedro de 21 años que tuvimos que acabar de talar para evitar males mayores, el vacío que experimenté al ver que en cierto campo que recordaba con dos cerezos y tres perales ya no había nada. Los árboles, las plantas en suma, tragan nuestros malos humos. Ya lo decía Joaquín Araujo cuando vino a Caspe invitado por esta Asociación. Esos árboles y arbustos condensan vivencias, de humanos, de mochuelos y oropéndolas, de lirones caretos y sargantanas. Y hacen un ecosistema y hacen agua. Y si falla un elemento, caen todos. Encinas, quejigos, coscojos, pinos carrascos, tarayes y ginestras. Olivos y "presquilleras", especies domésticas y silvestres, todas, absolutamente todas, se merecen un profundo respeto.
Uno de mis ideales de paraíso es el bosque. No importa si es tropical, taiga o caduco. Bosque es, al fin y al cabo. Tal vez esta avidez de bosque y de verdor se deba al hecho de haberme criado en un secarral, salpicado eso sí, de notas de huerta. Ya se sabe: hay que conocer algo para quererlo, pero también hay que extrañarlo. Admiro la cultura forestal de los países nórdicos y anglosajones, y el concepto de "Villa Florida" de Francia, donde en función de la calidad de los parques y jardines de cada población se conceden flores igual que a los hoteles estrellas. Lo vi en Gaillac y me impresionó vivamente. Por eso va esta propuesta desde esta Asociación. Y la de catalogar nuestros árboles singulares y asegurar su salvaguarda más allá de nosotros mismos: de los árboles, y de los espacios protegidos.
Color esperanza
Los recuerdos de la niñez son como una capa de barniz que nos deja ver lo que nos marcó, los recuerdos felices, los que hicieron nuestra personalidad, la patria a la que volver una y otra vez en los momentos de duda y cambio. Son instantes perfectos: quizá ahora más que antes, en los que un calorcillo recorre el estómago y todo parece en su justo sitio. Nada falta, nada sobra y la dicha es completa.
Como al volver a casa y encontrarte con tu familia, con lo que te es grato, con lo que te da sentido.
Igual que cada época tiene un imaginario, los de mi generación nos movemos por una suerte de pasado colectivo, que en muchos casos está marcado por la televisión. Cuanto más pasa el tiempo más necesidad tengo de volver a refugiarme en los años 80, en los principios de los noventa, en ese paso de la niñez a la adolescencia que tiene su lado traumático pero también feliz.
Al revisar nuevamente los capítulos de la serie "Norte y Sur" se entrelaza la fuerza de esa historia con la historia propia de uno mismo y todo lleva a un mundo donde quizá había menos cosas, pero algunos éramos más felices, quizá por esa inconsciencia propia de la infancia.
La historia de dos amigos que lucharon juntos contra México y combatieron luego en bandos opuestos durante la Guerra Civil americana cobra rabiosa actualidad. La guerra supone pérdida para todos, y es una dura prueba, como el hecho de encontrarse en el campo de batalla. Pero al fin la Amistad, mellada, encallecida, pero vigorosa al fin, se abre camino como la Vida en el camino de la Evolución.
A veces tengo la sensación de que en un contexto no belicoso, pero a menudo hostil, como es el de un pueblo un tanto cerrado en sí mismo las etiquetas cobran demasiada importancia y parecen primar sobre las vivencias comunes. En vez de esforzarse en ser mejores dentro de los ideales propios parece ser que los ideales pierden matices, se vuelven opacos y todo se reduce al blanco y el negro. Lástima. Pero siempre queda el color esperanza. Y como las revoluciones, la más importante de todas empieza en el interior de uno mismo.
Segundas partes…
Todos conocemos ese refrán referido a las segundas partes. Ocurre en muchas películas: tras una primera vienen las secuelas. Generalmente en el mundo del cine las primeras tienen cierto éxito entre el público. Las segundas y siguientes, salvo honrosas excepciones, son un fiasco seguro.
Pero no sólo los largometrajes más o menos dignos ven segundas partes. También los cutrecillos. ¿No recordamos la serie de Torrente? La primera se refería al «brazo tonto de la ley». Las otras se titulaban Misión en Marbella y El protector, para terminar en Crisis letal con Santiago Segura y Kiko Rivera.
La pasada semana, a últimas horas de la tarde se celebró el primer pleno comarcal de la nueva legislatura. Con las ventanas abiertas por el calor reinante, se colaban ráfagas de aire intermitentes que por poco hicieron volar los papeles de la mesa presidencial.
Hubo polémica. Por un lado la determinación del número de miembros de las Comisiones informativas, que rompía con la proporcionalidad establecida por Ley beneficiando al «Tri- party» (PAR, PSOE, CHA), en detrimento de PP y CPC. Por otro, el nombramiento de los Presidentes de las mismas, que realizó el presidente sin ajustarse a la legislación vigente (Artículo 38 del Reglamento de Ordenación y Funcionamiento Jurídico de las Entidades Locales), tomándose atribuciones antes de tiempo (nombró a los Presidentes de las Comisiones en primer lugar, cuando en primer lugar debía aprobarse la composición de las mismas en ese Pleno, y proponer, a posteriori los presidentes). Además se retiró el punto 4 del Orden del Pleno, sin más explicaciones. Sueldos de Presidente y Vicepresidentes. Y es que se pretendía poner un tercer sueldo para liberar a la consejera del PAR por Maella, algo, al parecer, no consensuado con PSOE y CHA. Ese punto quedó pendiente de estudio, según el Presidente, más empeñado en cortar el uso de la palabra y repetir textualmente los argumentos del Portavoz del Grupo CPC (privado de micrófono, a diferencia del resto) insistentemente, que en escuchar la razones de Javier Sagarra, basadas en el Reglamento, y reconocer su equivocación en el orden de aplicación del procedimiento.
Así acabó la tarde. La segunda parte de una película, cuyos inicios en su momento ya fueron breves, Lo dicho: "Segundas partes…"
Proporción
La historia es cuestión de proporciones. Muchas veces nos lo decían en clase: “No cometáis el error de juzgar otros tiempos con la mentalidad de éstos”. Incluso así hay que admitir que por simple que parezca no es tan fácil evitarlo.
Obviamente los que han sido calificados de “felices años 20” no fueron ni todo lo felices que nos podemos imaginar con las fiestas llenas de música, ni tan tristes como otros momentos anteriores o posteriores. Cierto es que hubo caciques, y marcadas diferencias entre ricos y pobres. Pero los hubo en todas partes. Posteriormente surgió la clase media y tenemos Democracia. No hay tantos abismos, pero siempre hay quienes están en la base de la pirámide y quienes se hallan en la cúspide.
Instalaciones culturales, deportivas, judiciales, etc… las hay, por fortuna. Se ha evolucionado en algunos aspectos, como argumenta Alejo, pero en otros, en términos globales creo que se ha involucionado. En el aspecto sanitario puedo decir, que cuando era un crío de 3 ó 4 años en Caspe te hacían una radiografía, y practicaban analíticas. Ahora para hacerse una radiografía el punto más cercano está a 27 km, y los análisis ya no los hacen aquí. Sólo te sacan la sangre. Una metáfora de la coyuntura económica a la que sobrevivimos.
No podemos comparar una época con otra, porque cada una tiene sus condicionantes, sus circunstancias y sus consecuencias. Pero sí podemos hablar de proporción. En Caspe tenemos acceso a servicios antes impensables (porque no existían, sólo por eso). Faltaría más. Pero Caspe ahora, proporcionalmente dentro de Aragón pesa cada vez menos. En algo fallamos. Será cuestión de meditarlo y buscar posibles soluciones, y que, como en esta dialéctica que mantenemos, cual dovelas que empujan en diferentes sentidos, logremos el equilibrio. Ahí es nada.
La "historioteca"
Esta semana nos ha pillado en casa en la labor de archiveros. Archivos de nuestra vida, bancos de recuerdos… Desde siempre la labor de quienes custodian y clasifican documentos, libros, películas… me ha parecido algo mágico y misterioso, como cuando el alquimista trabaja de forma casi ritual en su laboratorio. No en vano, son trocitos de historia que se salvaguardan del olvido, en esa especie de territorios a salvo del mundo exterior, sucursales de las Tierras Imperecederas.
Es la historia, la que se condensa, gota a gota, como quien destila un licor. Estos días de pre-jolgorio son propicios para esa especie de paz interior, tan necesaria para no dejarse arrastrar en la resaca colectiva. Las fiestas son como una isla en medio del calendario. Una isla rodeada por días laborables, días cotidianos, días repetitivos. Tradicionalmente las fiestas servían de hitos en el curso de las estaciones, como modo de acotar el tiempo y las vidas. Se asociaban a la siembra, a la floración y a la recolección. Al nacimiento de los corderos o a la matanza del "tociné". Todo, absolutamente todo, estaba ligado a los ciclos alimentarios. Ayer, me contaban, y ligado al ciclo del cereal, venía el del pan. Y cuando el pan se empezaba a enmohecer, las mujeres que quedaban en las aldeas pirenaicas, sin sus maridos, ocupados en el pastoreo, al consumirlo, empezaban a sufrir alucinaciones por causa de esos microorganismos. De ahí vendrían algunas de las leyendas asociadas a las brujas.
También hubo brujas en Caspe. Al menos existiría constancia desde el S. XVIII, incluso antes. Hay un lugar, conocido como el Barranco de las Brujas, puesto en valor por esta Asociación, donde parece ser que éstas se reunían y llevaban a cabo algunos de sus ritos iniciáticos. Está a algunos kilómetros de la población, en un cabezo junto al que hoy pasa un camino. En una especie de mesa natural de piedra se ubicaban los calderos para cocciones. En otras piedras hay unas marcas, no sabemos al 100% si con algún significado o más bien con un sentido práctico, como servir de soporte a algún tipo de lámparas, o instrumental. Hubo tesis sobre las brujas de Caspe. Parece ser que ahí también yace una historia desconocida. Y además recuerdo que mi abuelo contaba años ha que precisamente sobre ese lugar se desvanecían las tormentas. ¿Qué habrá sido de ellas? Leyendas. Historias. Historias mágicas. Magia. Pero en un lugar muy tangible.
El inexorable paso del Tiempo
Hay que ver cómo se escurren los días entre los dedos. Parecía que nos empezábamos a enterar de la primavera, y ya se nos va el verano. Me fijo en los cielos y hace algunos días que no se ven apenas vencejos.
De todas las aves migradoras que nos visitan son junto a los abejarucos las últimas en llegar, ya entrado abril, y son, más tempraneras que éstos, las primeras en dejarnos, una vez los pollos han levantado el vuelo, para no volver a posarse hasta la primavera próxima. Son curiosos estos pájaros del orden de los apodiformes. Ápodo, como dice la palabra, significa sin pies, y es que estas aves, tienen las patas tan poco desarrolladas, que si tienen la poca fortuna de dar con sus huesos en el suelo, dada su gran envergadura alar, difícilmente podrán volver a levantar el vuelo. Y entonces tienen la muerte cerca.
"Tempus fugit". Es el inevitable paso, inexorable, de la Vida. El pasado martes Miguel Caballú hablaba en el Casino caspolino de los felices años 20. Para mí resulta una época cercana, porque en esa década nacieron mis abuelos. Caspe era la quinta ciudad de Aragón en habitantes, sólo aventajada por Zaragoza, Huesca, Teruel y Calatayud -¿Cuál es ahora?- , y la economía y los servicios, teniendo en cuenta el rasero, eran los de una pujante ciudad de provincias. Comparando el ayer de aquellos felices 20 y el hoy, 90 años más allá, no puedo evitar sentir un nudo en el estómago, sobre todo porque sistemáticamente se repiten los mismos errores.
Otra vez citaré a Quevedo, como ya lo hice en estas líneas: "Miré los muros de la Patria mía / si un tiempo fuertes, ya desmoronados/ de la carrera de la edad cansados / por quien caduca ya su valentía". Sobran los comentarios en esta historia ciclos decadentes y repetitivos. No hay premios sin sufrimiento, y no hay buenas historias sin penurias para sus protagonistas (si es así esta historia nuestra será épica). Tiempos difíciles para venir al mundo, pero emocionantes para toda nueva vida que empieza. La semana pasada, por cierto, me enteré de la que esperan Anita y Luis. Felicidades también a ellos. A pesar de todas las dificultades, la Vida siempre se abre camino.
Las venas de la tierra
Hace tiempo reflexionábamos en este mismo espacio sobre la piel de Caspe, las capas que se superponen con la historia y dejan estratos que son una suma de épocas. Hoy quiero hablar de sus venas y su sangre, metafóricamente, y su relación con una población eminentemente agrícola y ganadera.
Porque sabidas y publicitadas son las dimensiones del Mar de Aragón, pero hay otros cursos acuáticos menos conocidos, casi olvidados, y que durante siglos han sido una de las fuerzas motoras en las que se ha sustentado la economía de los que estuvieron aquí antes que nosotros.
De esa fuerza motora del agua quiero hablar, pero no del «Dragón Azul» esta vez, sino del riego secular, del riego práctico, del que nos ha nutrido y ha nutrido nuestros frutales, las presquillas (melocotones), las ceremilletas, que son esas pequeñas peras de finales de primavera y principios de verano del tamaño de una cereza, y todos esos frutos típicos que son, en última instancia los que han llenado el estómago de los ancestros y aun el nuestro propio.
Uno de los sistemas de canalizaciones más importantes en este sentido es la acequia de Civán, que data de 1416, y aparece citada en un documento tres años antes, nada menos que por el rey Don Fernando. Dicho canal se alimenta de las aguas del Guadalope. Son 52 kilómetros de curso, del que parten como venas 250 fillolas más pequeñas, cubriendo casi 500 km entre todas. He aquí la estructura de los fractales en toda su dimensión: fillolas, acequia, afluente, gran río. Todo un recorrido a lo largo de las mismas, básicamente paralelo a la acequia de Civán.
Tenemos varios molinos a lo largo de su curso, objeto de estudio de esta Asociación Cultural, y estudiados también, parcialmente, por la Universidad de Zaragoza. Son dignos de poner en valor como lo ha sido un molino utilizado antaño para moler grano: la Antigua Harinera, recuperada por la familia García Piazuelo, con la incombustible Matea al frente. Suena recurrente, pero sigo creyendo firmemente en ello: conservando el patrimonio, con tesón, con esfuerzo, como quien cultiva un fruto, se crea riqueza, y se mantiene la memoria tangible de lo que fuimos. Conservando nuestros sistemas de riego seculares, seguirá corriendo algo por nuestras venas.
Déjà vu
A veces, sólo a veces, se tiene la sensación de haber visto o vivido una situación en el pasado. Es lo que en términos psíquicos se denomina "déjà vu", que traducido literalmente del francés significa "Ya visto".
Con la constitución del Consejo Comarcal del Bajo Aragón - Caspe / Baix Aragó - Casp en el Teatro Goya de Caspe, viene al recuerdo lo ocurrido cuatro años atrás, su principio, su evolución y su final, con leves variantes, cuando un grupo con tres consejeros obtiene la Presidencia Comarcal. El esquema PAR, PSOE, CHA, recuerda también el de la legislatura que va del 2003 al 2007 en el Consistorio caspolino. ¿Se extrapolará el tripartito comarcano al Ayuntamiento de la capital comarcal? Todo es posible en esta vida. Cuenta el dicho que es el hombre el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Quedan por delante los 100 días de cortesía que se dan a todos los nuevos gobiernos. Durante los mismos, dicen, es poco educado hablar de la gestión. Pasados esos 100 días se abre el tiempo para las críticas: pero ¡ojo!. Hablamos de críticas en el sentido más neutro de la palabra: tanto de lo positivo como de lo mejorable, porque crítica es en este caso la emisión de un juicio de valor, estrictamente constructivo.
Sólo espero que los logros a alcanzar por este nuevo equipo, tanto en la Comarca a nivel global como en todas y cada una de sus localidades a nivel particular sean razonables y redunden en calidad de gestión y calidad de servicios pese a la coyuntura global. Espero también que ese murciélago que ha empezado a sobrevolar literalmente el escenario del teatro Goya, y al que se le han unido dos más conforme iba acabando el acto no implique un mal augurio para este nuevo equipo de gobierno comarcal.
En casi toda España, incluido el Sur, y también en Aragón, los vientos tienden al color azul del PP, y el PAR se asocia a aquél. Aquí, en un país calificado en los eslóganes turísticos de antaño como "diferente", podemos considerarnos una isla de diferencia dentro de este país. En este caso podemos afirmar sin temor a equivocarnos que nuestra Comarca "is different". Y Caspe también.
Nueve
A estas alturas uno se siente en una especie de punto de llegada. Como cuando escalada una gran montaña, mira a su alrededor, y divisa muchos kilómetros a la redonda pero al mismo tiempo contempla otras montañas también muy altas, todavía sin escalar. Han sido semanas y semanas de moverse entre renglones, compartidos con Eva, con Jorge, con Rogelio, con Alberto; vecinos de página; con el paisano Alejo, unas páginas más allá y con más gente con quienes ha sido un placer compartir espacio. Literatura dentro de la Literatura y realidad vuelta narración: no deja de tener su toque poético.
Y hablando de Literatura cabe mentar las Jornadas de Novela Histórica en torno al Compromiso de Caspe, con financiación del Plan de Dinamización del Producto Turístico de la Comarca del Bajo Aragón - Caspe / Baix Aragó - Casp, entre otras entidades.
Previstas para finales del próximo septiembre, son un ejemplo vívido de lo que una planificación turístico-cultural puede hacer para levantar un lugar. Punta de lanza, proyecto pionero, pues esperamos que sea el comienzo de los fuegos artificiales… el caso es que el camino hacia el 2012 queda abierto, trazado e inaugurado. Realidades. Como el destinar los fondos de "100 Años, 100 Imágenes" a la construcción del Museo de la Colegiata, la Capilla de la Veracruz, ya restaurada, y tantas actuaciones ya mencionadas. Algo debido en buena medida al entusiasmo y caspolinismo del Presidente de la Comarca, Javier Sagarra, y la Consejera de Turismo comarcal, Ana Cabrero.
Como nueve modernos compromisarios, nueve autores de novela histórica, reconocidos a nivel nacional, escribirán un relato sobre su visión del Compromiso, que será publicado por una importante editorial en 2012. Un relato por cada uno, que nos hablará, también, de su Oficio. Fernando Aínsa, Almudena de Arteaga, José Calvo Poyato, José Luis Corral, José Manuel García Marín, Jesús Maeso, Margarita Torres, Toti Martínez de Lezea y los mediáticos Javier Sierra y José Luis Corral. ¿Objetivo? Que Caspe suene en todas partes. Y ¿por qué no? Tal vez el creernos que Caspe puede ser el nuevo protagonista de una producción de Amenábar, Almodóvar o cualquier cineasta de prestigio. Siempre hay que seguir soñando.
Todo cambia, nada se pierde
Novak Djokovic, "Nole" para los amigos, se ha alzado con el número 1 del mundo en la clasificación de la ATP, destronando a Nadal. No es que Nadal haya sido malo. Es que Djokovic ha jugado mejor. Decía la prensa del "día después" que "Nole" mostraba maneras de número 1 en el plano técnico, pero que lo que le faltaba, al menos hasta esta temporada, era mentalidad de número 1.
Parece que la ha alcanzado, y ocupa la cumbre del tenis mundial, pero si la pierde ahí estarán Rafa o Federer para volver a ocupar su puesto. Llegar cuesta, pero mantenerse es igual de duro, lo cual ocurre en muchas circunstancias a las que podemos extrapolar esta situación.
El 20 de julio se constituirá el nuevo Consejo Comarcal en la Comarca del Bajo Aragón - Caspe / Baix Aragó - Casp. Otro ciclo. Éste nos deja importantes actuaciones, muchas dentro del marco del Plan de Dinamización del Producto Turístico. Sólo en los últimos 3 meses las actuaciones han pasado por la rehabilitación de la Capilla de la Veracruz, la finalización del alberque de Nonaspe y la restauración de las bodegas del Castillo de Maella; el Campeonato de España de Triatlón, la edición del libro "Cien años, cien imágenes" , el VIII Congreso de la Asociación Aragonesa de Escritores, el IV Campeonato Nacional de Carpfishing, el Campeonato de España de Ciclismo en edad escolar… en colaboración con Asociaciones y Federaciones, de Caspe, Aragón y España.
Falta espacio para mentar todas. Es vital quedarnos con el impulso que han supuesto estas actividades, y la gestión comarcal de los tres últimos años. Comarca somos los 6 pueblos y tanto su Presidente, Javier Sagarra, como el Vicepresidente, Antonio Tudó y la Consejera de Turismo, Ana Cabrero, sin perjuicio de la actividad de otros Consejeros Comarcales, han estado dando lo mejor de sí, lo cual se merece como mínimo un profundo respeto.
Por eso, les deseo lo mejor: a quienes siguen, a quienes se van y a quienes entran por primera vez, y que, cuando menos la gestión en la Comarca mantenga el nivel y brillantez alcanzados en estos momentos. Que esta Comarca nuestra de historias y vivencias, siga con la proyección y motivación actuales, siempre con un Presente, por encima de los Partidos y los colores. Suena sencillo, aunque es complejo. Cuestión de fe.
La canícula
Siempre hay una palabra preferida. Una que destaca por encima de las demás. Una palabra, que para bien o para mal se instala en nuestro pensamiento, en nuestros recuerdos, en nuestras vivencias y el mero hecho de nombrarla evoca de un golpe una serie de venturas y sensaciones pasadas, contempladas a través de esa capa de barniz que son los meses y los años que se superponen unos tras otros.
A mí hay una palabra que me gusta por como suena. No es que sea la preferida, porque preferidas hay muchas, pero tiene esa capacidad de transportarme a un mundo añorado y buscado en repetidos intentos: canícula. La canícula es el verano, que se parece a una canica, cristalina y redonda, y año tras año en la infancia verano era libertad, vacaciones, diversión, disfrute, agua…
Todas esas capas, igual que las veladuras del óleo son difíciles de quitar y conforman lo que somos. ¿Somos el presente o somos lo que fuimos? ¿Somos lo que queremos ser o lo que nos dicen que somos? ¿Qué será este verano cuando pase el tiempo y quede sólo el recuerdo? De entrada calor, mucho calor. Tanto que un equipo de la televisión autonómica rodó un reportaje donde se demostraba científicamente que al sol en la Plaza de España se alcanzaban los 50ºC. Eso sí, a la sombra apenas pasábamos los 40ºC por unos pocos grados…
¿Con qué imágenes nos quedaremos? Posiblemente con las de los pescadores de carpas, en este IV Campeonato de España de Carpfishing que se celebra en la Ciudad del Compromiso, sufriendo y disfrutando con los rigores del estío y la omnipresencia reconfortante del agua del "Dragón Azul", o lo que es lo mismo: el padre Ebro. Con el aprendizaje y la capacidad de adaptación, y con el orden a veces caótico de la Naturaleza. Con esas fiestas de San Cristóbal, que apuntan a la vuelta de la esquina, y con la antesala, cuando termine un mes que acaba de empezar, que apunta a la madre de todos los jolgorios: las fiestas de San Roque. Historias que empiezan. Otras que terminan… historias, al fin y al cabo. Siempre historias…
Conmemoraciones y escritores
Cuando Fernando I de Aragón, también conocido como "El de Antequera" fue escogido rey el 28 de junio de 1412 primaron entre otras cuestiones, los intereses de los compromisarios aragoneses y castellanos, vinculados al comercio de la lana de los castellanos, es decir, de aquéllos representados por el citado monarca "de Antequera".
Con seis votos a favor (de los compromisarios aragoneses Domingo Ram, Francisco de Aranda y Berenguer de Bardají; de los valencianos: Vicente y Bonifacio Ferrer; y de un catalán: Bernardo de Gualbes), dos en contra (de los catalanes Père de Sagarriga y Guillem de Vallseca) y una abstención (del valenciano Ginés Rabassa)el Trastámara se alzó con el trono vacante tras la muerte de Martín I el Humano.
Si ahondamos en la biografía de este rey escogido de una manera "protodemocrática", salvando las distancias, veremos que murió en 1416, esto es, unos meses antes de cumplir cuatro años de reinado. Sorprende, además, descubrir que uno de los compromisarios, San Vicente Ferrer, era de antes su confesor. Fiel a su protector Benedicto XIII, también conocido como el papa Luna o antipapa, pues coexistía con el Pontífice de Roma, lo fue hasta el Concilio de Constanza, que entre otros destituyó a Benedicto XIII. Entonces Fernando le retiró la obediencia de sus reinos. Poco después, ese mismo año, el rey murió.
Esta semana, entre numerosas representaciones teatrales conmemoramos todo eso en Caspe: la elección de un rey. El uso de la razón sobre la guerra. La nostalgia de un tiempo en que Caspe tenía más peso que ahora. El "revival" medieval al que tantas localidades se han apuntado a lo largo de las dos últimas décadas. El otro día hablaba con el paisano Alejo del inicio de todas estas conmemoraciones, y le contaba cómo recordaba que cuando era pequeño ya se celebraba algo en el barrio del Plano. Recordaba también, cómo con tres añicos me perdí entre el gentío, cosa de uno o dos minutos que se me hicieron eternos hasta que me encontraron. Ya hace algunos años de eso. Y recordamos también los orígenes literarios de las representaciones. Algo muy al hilo de la presencia el pasado fin de semana en Caspe de todos esos escritores aragoneses que nos inspiraron un poco más y nos recordaron lo que a los humanos nos queda de divino.
El papel en blanco
Dicen los escritores que el mayor reto que se les presenta al iniciar cualquier obra es la hoja en blanco. Otro tanto diría cualquier dibujante o pintor. La hoja en blanco, o el lienzo en blanco son como un espejo en el que se refleja lo que uno es y lo más importante, lo que puede llegar a ser. Potencia y acto. Materia y forma.
Cuatro conceptos aristotélicos que ilustran cuanto decimos, igual que el platonismo. Miguel Ángel Buonarroti decía que la escultura ya existía en el bloque de mármol antes de ser tallada. Sólo había que quitar lo que sobraba y entonces aparecería la figura en todo su esplendor, o al menos con la idea que se buscase reflejar en ella. De algún modo igual ocurre con la hoja y la tinta: están ahí, pero pueden reflejar múltiples ideas, en función de cómo vengan los acontecimientos.
Hecha esta explicación; habidas estas consideraciones, es oportuno referirse a la constitución de la nueva Corporación Municipal caspolina. Todos los grupos se votaron a sí mismos, o al menos a su cabeza de lista. Todos menos Compromiso por Caspe, que dejó el voto en blanco, igual que el libro que está por comenzar. Ese voto en blanco es una metáfora de la actitud que ha mantenido este grupo: apoyar siempre lo que sea mejor para Caspe y por extensión para toda su gente. CPC siempre ha estado abierto a aportar su trabajo y experiencia en el Ayuntamiento caspolino, así lo ha demostrado y así lo sigue demostrando. No ha apoyado a un candidato en concreto con su acción o inacción para evitar que gobierne otro. No se ha enrocado. Deja una puerta abierta al presente y al futuro, a lo que aún está por escribir. Y desde el lugar que ocupa espera tener parte activa en la redacción.
La bacteria mutante y los pepinos
Estas últimas semanas nos ha asaltado la noticia de la "crisis del pepino". Es como si periódicamente una crisis que afecta directamente al sector agrícola o ganadero tuviera que hacer aparición llenando de alarma a los consumidores y sobre todo, apuntillando a no pocos productores afectados.
En Alemania aumentó significativamente el número de enfermos con diarrea sanguinolenta debida a la bacteria "Escherichia coli". Dicho brote fue atribuido inicialmente a unos pepinos de origen español, cuyos análisis posteriores han descartado esa teoría. La cuestión es que las víctimas mortales pasan de cuarenta, y parte de Europa presenta casos de afectados, generalmente salidos de Alemania.
Como consecuencia de la primera alarma, injustificada, las pérdidas del sector agrícola español, y ahora también de otros países europeos, son ingentes. ¿Consecuencias? un sector económico de una economía no demasiado diversificada como la española (construcción en crisis, turismo y agricultura, basicamente), ha sido tocado, aunque por suerte no hundido.
La madrugada del martes tuve ocasión de visionar, una vez más, esa serie adaptada de la novela "Los Pilares de la Tierra". Tras una pequeña tregua, volvía a continuar la guerra entre la princesa Matilde y el rey Esteban. Entonces, la conspiradora Lady Regan Hamleigh preguntaba al obispo Waleran Bigod qué ocurriría entonces. Éste respondía algo así como: "Reina el caos, y cuando esto ocurre, Satán está demasiado ocupado como para interferir en nuestra santa obra"
Es como si con estas crisis recurrentes, lamentables, quién sabe si inevitables (crisis porcina, gripe aviar, mal de las vacas locas, y ahora la bacteria mutante y los pepinos) viniera a ocurrir lo mismo, dejando a saber qué personajes vía libre para conseguir unos objetivos que se nos escapan, pero seguro les benefician.
Desde luego en un mundo con casi 7000 millones de habitantes es difícil que todo sea previsible, controlable y manipulable al 100%, pero llama la atención esa periodicidad, lo mismo que las catástrofes naturales y su coincidencia con el funcionamiento del HAARP ("High Frequency Active Auroral Research Program" o Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia).
La economía se mueve en función de estos hechos. Todo, como en un ecosistema está relacionado, y si algo cambia, todo cambia. Y todo nos afecta.
Mayo, cerveza, fin de curso y "Champions"
No ser seguidor de un equipo de fútbol en concreto no deja de ser una ventaja para apreciar el fútbol en todos sus matices, y verdaderamente la pasada final de la "Champions" fue uno de esos momentos en los que se paladeó un gran partido como quien degusta una buena copa de vino o una jarra de cerveza. Todos los años se repite, como una ceremonia con su protocolo.
Mayo, los anuncios magníficos de cerveza y la final de la "Champions". Tensión para unos, y deleite para otros.
Hablábamos y se hablaba de tsunamis multicolores la semana pasada. Ésta no cabe duda de que el tsunami no ha sido ni azul ni rojo, porque ha sido azulgrana o "blaugrana", según seamos más o menos puristas.
El Manchester United jugó bien, pero el F. C. Barcelona lo hizo mucho mejor, y se llevó la final. ¿Cuál fue la clave? A mi parecer hubo varias: la calidad técnica de los jugadores, el grandísimo entrenador, la disciplina, el trabajo… pero sobre todo el ser un equipo y actuar como tal. En efecto, en otros equipos europeos, y en alguno madrileño se da el caso de tener jugadores de un nivel similar, un óptimo entrenador, al margen de que sea más o menos polémico, y medios suficientes como para estar arriba.
Sin embargo falta algo, y es ese espíritu de equipo. Para crear ocasiones, para triangular, para hacer el gol las individualidades tienen que quedar a un lado. Puede meter el gol Messi, Villa o Pedro, pero el gol siempre será del Barcelona. Lo principal es que el que se alce con el preciado trofeo sea el equipo, que las celebraciones ya llegarán por añadidura. Pero si por brillar la individualidad se estropea la ocasión de gol, presumiblemente no habrá gol, ni juego ni triunfo; y mucho menos celebraciones.
De ahí que no todo sean las cartas que toca jugar ni cómo lleguen los balones. Lo que cuenta, tanto o más que el resto, es la voluntad y el apoyo en el compañero. Si uno golea, golea el equipo, y en el equipo se benefician los jugadores sin excepción. Por eso de esta final de la Liga de Campeones podemos sacar conclusiones sumamente provechosas. Por cierto: aunque con algunos días de tardanza, felicidades a las amigas y amigos culés.
Azul como el mar azul
La vida son ciclos. De cuando en cuando llega un tsunami y barre con lo que hay. Sobre lo gastado se impone lo nuevo hasta que deja de serlo, y vuelta a empezar.
Las pasadas elecciones han sido uno de esos momentos de transición, como el cambio de estación en el que estamos sumidos y ahora en vez de las golondrinas que diría Becquer, las gaviotas se han instalado sobre el mapa de España y el color azul ha teñido prácticamente todas las autonomías, llegando el ansiado cambio.
El triunfo electoral del PP ha sido arrollador y rotundo. El fin de ciclo del PSOE, que se veía venir se ha visto certificado oficialmente y cuando casi todas las agrupaciones de electores han desaparecido del mapa, hay una en Caspe que resiste, tras cuatro legislaturas de bregar y dar el callo por la Ciudad del Compromiso, con el estatus de segunda fuerza más votada en un mapa político un tanto fragmentado. Mi más firme enhorabuena a Compromiso por Caspe, y también al Partido Popular. Desde la posición de ciudadano que tiene la oportunidad de escribir en este espacio, envío mi felicitación también a las otras fuerzas políticas, aunque no coincida con algunos de sus planteamientos. Y sobre todo para todos/as los votantes, hayan votado a quien hayan votado, porque gracias a ellos/as la Democracia sigue más viva que nunca.
Hago repaso de esos ciclos, y recuerdo algunas fechas clave: del 82, cuando mis padres compraron un R5, al año 96, cuando finalizó una larga etapa en la Historia política de España. Recuerdo que al día siguiente, el 4 de Marzo tenía un examen de Lengua en lo que entonces se denominaba C. O. U. Del 96 al 2004, y del 2004 y el 11-M hasta nuestros días. Entre tanto hemos visto nacer varias guerras y perpetrarse crueles atentados; actos solidarios y el nacimiento de movimientos reivindicativos como el 15-M. De alguna forma hemos sido testigos del final de un siglo y el inicio de otro, y al igual que el ciclo de las olas, lo importante es resistir y ver pasar la Historia. Realmente si nos paramos a pensarlo es emocionante. Somos parte de este siglo convulso como todos, de cambios acelerados y nuevas conquistas. Somos parte de la Historia. Y eso es mucho.
¡Cambio súbito!
Atrás quedan meses de trabajo, de planificación, de coordinación. Atrás quedan charlas privadas y públicas. Atrás quedan choques y enfrentamientos; previos, mítines y presentaciones; debates y experiencias. Ahora llega el silencio que precede batallas y tempestades.
El trabajo está hecho. La suerte echada. Unas horas, tan sólo 48 horas, y quedará definido el porvenir de los próximos 4 años. Como con los gladiadores en la arena, será el pueblo quien decida entre la posibilidad de un futuro o la del caos, el clientelismo y la ruina en la que nos han sumido los que dicen que "harán más".
Entre músicas y altavoces, algunos cantos de sirena intentan, desesperadamente, sabiéndose tocados y hundidos y literalmente en tela de juicio, apelar, por enésima vez, a la memoria histórica. Pero las herencias no garantizan el progreso. Sólo el trabajo, la responsabilidad y el talento.
Será un instante como la final de la "Champions", la Eurocopa o el Mundial. Pero como decía un anuncio de Casillas, esos momentos nos levantan una vez cada cierto tiempo, y momentos como el día 22 serán los que nos levanten todos los días o nos den la puntilla.
Es hora de valorar lo que han hecho unos y lo que no han hecho otros. Es tiempo para que nos vengan las imágenes a la cabeza, como en el tráiler de una película. Es momento de ver con objetividad quiénes han trabajado por los caspolinos y quienes han ido únicamente en busca del propio beneficio y el de sus amigos, haciendo caso omiso de los términos "cohecho" o "prevaricación". Es hora de preguntarse por los "Konectas" y esas sinergias de "Gran Scala", que, por cierto, ¿dónde está?. Es hora de ver quién ha pagado realmente las facturas a proveedores que no se habían pagado hasta entonces, que de eso sí se come. Ahora debemos pensar con lógica. Ahora podemos decidir sin caer en la trampa de los maquillajes.
Recuerdo el momento en que murió el Papa Wojtyla y las muchedumbres se agolpaban en la Piazza di San Pietro. "Santo súbito!", decían, "¡Santo ya!", antes de la elección del nuevo Papa. ¿Qué es lo que dicen en Caspe? Mientras algún candidato repartía claveles rojos (a falta de rosas) en la Plaza de España, la mayoría, preocupada por el futuro de su pueblo, pedía - y pide - una palabra: "Cambio". ¡Cambio, ya!.
Comienza la Campaña
La noche del 5 al 6 de mayo tenía muchos componentes que la hacían parecerse a la noche de Reyes, justo 5 meses antes. Muchos se acostaron temprano. Las calles ofrecían un aspecto más o menos normal. Al despertar quien más o menos se sintió como un niño, sólo que en vez de regalos bajo el árbol encontramos pancartas y carteles de candidatos y candidaturas.
Unas horas antes, diferentes grupos de ciudadanas y ciudadanos se habían esforzado en el reparto, cual aventajados aprendices de los reyes magos.
Es significativo analizar los mensajes publicitarios de unos y otros. Se condensan significados. Frases cortas dicen mucho. Hay eslóganes de campañas pasadas: El "Vota con todas tus fuerzas" ya fue usado en las pasadas nacionales, cuando fue elegido Zapatero. Y el "haremos más" ha sido reciclado de las municipales y autonómicas del 2007. El hecho de re-utilizar mensajes caducos hace pensar que no sólo son los lemas lo que se reutiliza y se rememora y se quiere hacer extensivo a todos los campos el vivir de rentas pasadas. ¿Seguiremos en la crisis, entonces?
Otros hablan de la "garantía de un buen gobierno". Ahí me entra la duda existencial. ¿Un buen gobernante es aquél que ante el más mínimo problema pone pies en polvorosa? ¿un buen gobernante es aquel que dice en esta misma publicación "En cuanto vimos lo que había nos asustamos y nos fuimos"? Bueno… cada cual es libre de pensar lo que quiera…
No me entretendré más en lo que dicen los textos, pero sí me gustaría terminar con una última reflexión. Muchos piden el voto. "Vota…" "Vota…" Sólo propondré una cosa al votante caspolino. ¿Se ha fijado en que hay, al menos un grupo, que no usa ese imperativo y da libertad de acción? ¿Ha pensado que precisamente ese grupo es el que simplemente se limita a exponer un programa coherente, basado en su experiencia de gobierno, auténtico MOTOR DE GESTIÓN de esta localidad? Cuando se hace el trabajo día tras día, los votos no se piden. Cuando con ese trabajo se resuelven los problemas del Ayuntamiento y sus vecinos, se ordenan las cuentas, y se sirve a todos los ciudadanos sin distingos, los votos llegan. Y lo hacen libremente.
A mi generación
A los jóvenes, a los que han sido los últimos de una etapa, y los primeros de otra. A toda esa gente que vino a este mundo en los 80 y los 90, a los últimos que estudiaron EGB, BUP y COU y empezaron con la ESO y las diferentes reformas educativas. A todas ellas y todos ellos, a los de mi generación, está dirigida esta carta.
Nacimos prácticamente con la Constitución, y dimos nuestros primeros pasos con David el Gnomo, Dartacán y los Simpson. Crecimos en un mundo en transición en el que no se sabía qué era internet, y no llevábamos teléfonos móviles al cole ni al instituto. Vivimos, más o menos crecidos el cambio de moneda y conocimos la peseta y el euro. Vimos cómo España entraba en la Unión Europea y cómo caía la URSS. Fuimos responsables de nuestros actos, y pioneros en muchos aspectos, y aquí estamos, para lo bueno y para lo malo.
A toda esta generación, a todos los que hemos vivido en propias carnes lo que es aprender y ganarse la vida, porque conocemos el otro extremo, no nos valen los cuentos, más allá de Heidi. No nos valen los conciertos pocos días antes de las elecciones. No nos valen las zalamerías de última hora arrastra-votos. No.
Queremos que no nos tomen el pelo, el poco pelo que aún conservamos. Creemos en las campañas electorales que duran 4 años, y no quince días. Creemos en el trabajo firme, y queremos ese trabajo, pues a trabajadores no hay quien nos gane. Sí, es verdad, no todos somos "Ni-nis". No existen los mitos: hay realismo, y ese realismo, pide algo difícil: trabajo, estabilidad y posibilidad de arraigar en nuestro lugar de origen. Poder ser nosotros. Yo quiero quedarme en mi pueblo. Es difícil, pero es realista. No vivimos el Mayo del 68, pero como diría una de sus consignas, somos realistas: pedimos lo imposible. O al menos lo que era imposible hasta ahora: trabajo, un Caspe dinámico, un Caspe justo, un Caspe para todos. Un Caspe como el que quiere CPC.
El Arte de la Prestidigitación
La Historia son ciclos, más o menos duraderos que se solapan y se sustituyen. La Historia es como el oleaje de un mar que nunca se cansa, irónico, de jugar con las mismas aguas que se esfuman y vuelven a aparecer, aparentemente de la nada. Aparecieron las listas, y tenemos ya las candidaturas caspolinas.
El otrora portavoz y primer teniente de alcalde en la época de las mayorías absolutas, entre el 99 y 2003, salta nuevamente a la palestra, esta vez como candidato, y desaparecen figuras como Bienvenido Callao, uno de los pocos concejales socialistas de quien se puede destacar su talante respetuoso con la ley, su buen hacer, su diálogo y su sentido común.
Caras nuevas; viejas ideas. Al igual que el general Bonaparte ponía en los reinos de España a su hermano José, más conocido en el imaginario colectivo como ‘Pepe Botella’, vemos en la lista cómo no hay hermanos de sangre, pero viene a repetirse la historia. Gente de la confianza del viejo Pope; gente sobre la que seguir manejando los hilos desde la penumbra. Teatrillos de marionetas, ante el desconocimiento de muchos que con todo el derecho del mundo aún creen en unos ideales, que han sido rotos una y mil veces. Hay sombras que siempre se proyectarán sobre sus intereses particulares, y en su caso, los de sus amigos. Hay lavados de cara y operaciones cosméticas, pero como dirían los historiadores y los viejos, no hay nada nuevo bajo el sol, y siempre habrá mangoneos e intentos de perpetuarse en el poder para mantener un clientelismo trasnochado en detrimento del bien general.
No en vano ahí es donde surgen los mejores prestidigitadores y es en estos momentos cuando los trileros dejan patente su dominio del engaño visual. Habrá algunos, dentro de esa lista, que estarán movidos por un digno objetivo, servir a su pueblo. Pero otros, más de uno y más de dos, están ahí para perpetuar la herencia de familia, repitiendo apellidos, renovando el entramado de antaño, rememorando los tiempos nostálgicos y dando nueva vida a un rito arcaico: el engaño a los caspolinos.
Tambores lejanos
El sonido se escuchaba lejano, como un murmullo. Cadencioso, rítmico como un latido se asomaba por ese sistema circulatorio que eran nuestras calles. De repente sobresalía en el oleaje artificial una melodía aguda, sencilla, básica.
El ruido se hacía más intenso, y de repente, como venía se alejaba. Los sonidos cobraban una dimensión nocturna y telúrica y el aire fresco, ese aire fresco que siempre era así, fuera la fecha que fuera, golpeaba la piel, trasplantando un invierno en miniatura en medio de la luz de la primavera.
Siempre adquiría la misma perspectiva mágica, desde que era niño. Unos años más intensos, otros leves. Pero siempre era ese retornar a las fuerzas originarias, a las películas de romanos, a las torrijas y las almojábanas, o almojabanas que se dice aquí. ¿Qué tendrá el pulso vital de la vibración de un mazo sobre una piel tensa? ¿Qué conseguirá el repique de los palillos sobre la piel de metacrilato de los tambores? No lo sabría definir, pero se aproxima mucho a los latidos de una nueva vida que se gesta en el vientre de un año todavía joven. Es algo que sobrepasa las creencias de unos o el agnosticismo de otros. Es una tradición y un latido vital que se renueva año tras año, para conmemorar la tradición de una muerte y una resurrección.
Nunca te bañarás dos veces en el mismo río, y jamás oirás dos tambores iguales. Los recuerdos de uno se funden con el colectivo, y los años, unos cuantos ya, se superponen y se mezclan como colores en la paleta del pintor. Los lamines de chocolate en las hojas secas de palma. El camino detrás de la Burreta. Las procesiones largas, larguísimas de los Viernes, siempre como espectador, y dos o tres años en los que las otitis y los resfriados impedían verlas. Otro año que el aire metió algo en el ojo, picores rabiosos. Otro desde un balcón. Otro desde la calle. El viaje en el tiempo a la España profunda. Recuerdos. Eso son, recuerdos vivos, y penitencia para unos, pero también preludio de un largo verano, y encuentro con uno mismo, aunque sea en forma de más tiempo, familia y olor de dulces recién salidos del horno de la casa.
El Viaje de la Emoción
Cómo definir un momento donde confluyen tantos sentimientos emotivos? ¿Qué son las emociones, que nos hacen mover en una u otra dirección? ¿Cómo definir lo indefinible?
El pasado 9 de Abril de 2011 fue uno de esos paréntesis en el espacio-tiempo donde lo medido, detallado y programado mutó en algo inconmensurable, por encima de lógicas y anécdotas, aunque de todo hubo, y a lo grande.
Ese día veraniego el poder de las Emociones se manifestó en toda su dimensión con el traslado de la Veracruz de Caspe, a la que desde 1730 había sido su casa, la Capilla, homónima, de la Santísima Veracruz, en la Colegiata Caspolina.
Décadas después, superadas muchas guerras, el poder de lo Divino se mezcló con lo humano, y la Fe de la nutrida concurrencia que abarrotó el templo de Caspe se hizo una con el empeño personal del Presidente de la Comarca del Bajo Aragón - Caspe / Baix Aragó - Casp, Luis Javier Sagarra de Moor, por devolver la reliquia al lugar merecido. Que Caspe sea destino de peregrinaciones como Caravaca o Liébana, con reliquias similares.
Esta reliquia nuestra, la que conserva el segundo trozo de la Cruz de Cristo más grande del mundo, tras el de Liébana. La que fue donada por el Papa Clemente VII al Gran Maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén, D. Juan Fernández de Heredia a finales del s.XIV. A la que atribuyen propiedades milagrosas, por fin se puede contemplar en Caspe. Y allí estuvieron un Arzobispo, D. Manuel Ureña; nueve sacerdotes relacionados con Caspe, una Condesa, y algunos descendientes de Juan Fernández de Heredia. Y periodistas, políticos de toda la Comarca, el Director General de Turismo, caspolinos, forasteros, y gente de toda fe.
Pero antes había que acondicionar su Capilla, que estaba poco apta para exhibiciones. En el tiempo record que va de noviembre a abril se ha completado su restauración y acondicionamiento, con la aportación del Plan de Dinamización del Producto Turístico, y por supuesto con la apuesta personal de Javier Sagarra y los párrocos que han pasado por Caspe, como D. Antonio Flecha, convaleciente. Un recuerdo emocionado a él. Y al Gremio de Ganaderos de Caspe, desde antiguo bajo la Advocación de la Santísima Veracruz. Y a las Cofradías caspolinas. Éste es símbolo de nuestra identidad, encima, incluso, de lo religioso o de lo cultural. Ese día fuimos Historia.
Flotabilidad
Decía cierta publicación de difusión gratuita, misteriosamente desaparecida de bares y sitios públicos, que en caso de celebrarse ahora elecciones en Caspe, Javier Sagarra sería el candidato más votado para la Alcaldía, siendo el más valorado, con una puntuación de 7,1 sobre 10, seguido de Néstor Fontoba con un 6.
Por el contrario, Florencio Repollés alcanzaría un 4, y Carlos Alastuey y Vicente Sancho compartirían un 3 cada uno. Conclusión: en la Ciudad del Compromiso dos aprueban con nota y tres suspenden, o lo que es lo mismo: dos se mantendrían a flote, y tres se hundirían en ese mar metafórico que son las encuestas.
Flotabilidad. Ésa es la palabra. Mantenerse a flote o morir, cuestión de supervivencia. Cuando un barco naufraga, el náufrago intenta mantenerse por encima del nivel de las aguas. Agita los brazos, se mueve, se aferra a cuanto pueda permitirle resistir un poco más, hasta alcanzar la orilla, hasta subir a una superficie estable. En el momento extremo de la desesperación, si es preciso, el náufrago intentará subirse encima de otros náufragos, y los hundirá para subir arriba y respirar una bocanada más, pero con esa táctica, presumiblemente se sumergirá aún más.
Pero también hay otros tipos de flotabilidad. La flotabilidad también puede ser la imagen contraria, es decir: estabilidad. Sobre un tsunami, un barco estable apenas nota el movimiento que le pasa por debajo y se estrella contra la orilla. Por suerte Caspe es una zona sísmicamente tranquila y si hay terremotos, son pequeños, casi domésticos, y las olas del Mar de Aragón, sólo las causa el viento.
Ese viento lo aprovecharon las embarcaciones que compitieron en las II Jornadas Náuticas Mar de Aragón, el campeonato de Aragón y la Copa de Aragón de Vela, dentro del Plan de Dinamización del Producto Turístico de la Comarca. Condiciones no faltan: Caspe es la localidad aragonesa con más kilómetros de costa interior, y las condiciones para practicar casi todo tipo de deportes náuticos lo convierten en una mina cuyo filón apenas se empieza a vislumbrar. Como señaló en su momento Javier Sagarra, Presidente de la Comarca del Bajo Aragón - Caspe / Baix Aragó - Casp, "todo es empezar" y las iniciativas pueden ir creciendo, eso sí, bien arropadas y "remando en la misma dirección", con capacidad autocrítica, pero también con entusiasmo, dedicación y experiencia.
Lluvia fina
Esta semana escuchaba en el telediario lo movidos que andaban políticos de uno y otro lado con las inauguraciones de hospitales, fábricas, infraestructuras y otras obras de guardar, antes de que llegase la fecha límite establecida por la legislación electoral; fecha a partir de la cual ya no es posible, so pena de que se anulen dichos actos.
En fin, un guardar las formas y estar dentro de lo políticamente correcto, que tiene su contrapartida. Si repasamos la pequeña Historia, y nos remontamos a los tiempos de la Ley Seca, parece ser que en los envases de zumo de frutas había unas instrucciones muy claras y concretas: no dejar fermentar porque entonces se podía producir una bebida alcohólica. Obviamente en un momento en el que estaba prohibido comercializar bebidas alcohólicas, las ventas de esos zumos subieron considerablemente…
¿Cuál es la conclusión? Que puesta la Ley, puesta la trampa, y es que el género humano siempre buscará una salida limpia a cualquier prohibición, para burlarla y conseguir sus objetivos. A cada arma, su escudo, y por cada escudo un arma más potente; y por cada arma más potente, un escudo más efectivo, y así "ad infinitum". ¿Que se prohíben las inauguraciones? No hay problema: se adelantan un poco, se concentran y se consiguen los mismos objetivos.
No obstante ahí ocurre como con los estudiantes: los hay que dejan el estudio para el último momento. La noche previa al examen se estresan, la pasan en vela y hacen un esfuerzo ingente para superar la prueba del día siguiente. Algunos la pasan, pero en la mayoría de casos queda claro que sus conocimientos se esfuman con la misma facilidad con la que llegaron: no han podido hacer unos buenos cimientos.
En otros casos se estudia un poco cada día. No es un trabajo tan aparatoso, pero es como la lluvia fina. Cala y fertiliza el terreno. Al revés que las inundaciones que se van tan pronto como llegan, y dejan la tierra aún más seca que antes. Ahora para algunos de esos estudiantes son tiempos de lluvias torrenciales; pero también hay términos medios, donde el trabajo constante es el que se muestra sosegadamente. Tal vez por eso son éstos los que sacan mejor nota, y es que los profesores no son tontos: ven dónde hay trabajo real y continuo y dónde humo, megaparques temáticos y "konectas".
De candidatos y la hora de la verdad
Marzo toca a su fin, y a estas alturas son cinco los candidatos a la Alcaldía de la Ciudad de Caspe. Dos son nuevos en tales lides. Otro, sin ser alcaldable hasta la fecha, sí conoce qué es ir en listas, heredar un nombre, y ser portavoz.
También que su nombre salga implicado en el Caso La Herradura, de supuesta corrupción urbanística. En cuanto a los dos ya experimentados en encabezar listas, uno de ellos es experto en poner en escena sus rabietas y darse a la fuga cuando hay que dar la cara.
Por fin, el que queda, es el único realmente preparado para seguir asumiendo la responsabilidad de trabajar por Caspe. Algo que ha venido demostrando de largo en los últimos años, a las verdes y a las maduras. Él es Javier Sagarra, presentado la pasada semana. Alguien que no deja indiferente, y que aúna carisma y capacidad de trabajo; formación y saber hacer; entusiasmo y experiencia. Pero ¿qué buscamos los ciudadanos en los candidatos a la Alcaldía? ¿Qué queremos de aquéllos que han de representar y defender nuestros intereses? La misma pregunta se autoresponde: buscamos gente honrada, que trabaje por nuestro pueblo cien por cien, y que no huya ante las dificultades.
Buscamos a alguien que no sea el heredero de un nombre, ni una operación de "marketing" apresurada para intentar, a la desesperada, salvar a su grupo de la quema, apelando a esa "memoria histórica" que les es tan querida.
Buscamos a alguien que tenga vocación de servicio público y que no esté involucrado en casos de supuesta corrupción urbanística, como el Caso Herradura. Buscamos a alguien que de verdad trabaje y se base en el diálogo. Alguien capaz de destapar las irregularidades de un Ayuntamiento, sin que le tiemble el pulso a la hora de denunciar la corrupción y la ponzoña que impiden el desarrollo de Caspe.
Buscamos a alguien políticamente sano, no sometido a intereses ajenos a Caspe. Alguien que escuche las necesidades de sus conciudadanos y tenga capacidad de gestionar lo mejor para Caspe en el día a día.
No sé qué buscarán otros. Yo, como ciudadano, lo tengo claro: quiero alguien que saque a Caspe del lastre y la maraña sufridos desde 1999. Y confío en la inteligencia de las caspolinas y caspolinos. Que aunque algunos lo crean, no tienen un pelo de tontos.
El Tsunami
Esta semana ha sido particularmente virulenta en lo que se refiere a Japón. El tsunami provocado por un terremoto de casi 9 grados en la escala de Richter ha sacudido literalmente los cimientos de una sociedad acostumbrada ya de por sí a terremotos, maremotos y volcanes.
Tanto es así que no sólo han reflejado en su tradición artística y literaria esas "incidencias" geológicas, sino que en el mismo espíritu japonés, en su religión y en su modo de vida se halla la huella indeleble de esa Naturaleza donde nada es para siempre, salvo los valores, que trascienden al individuo.
Reconozco que en esos años bucólicos de carrera, dulcificados por el recuerdo, tuve la suerte de tener una asignatura dedicada al Arte Japonés impartida por una profesora con capacidad de entusiasmarse y entusiasmar con sus explicaciones. A partir de entonces vi la sociedad japonesa de otra forma y en cierto modo es como si, pese a las abismales diferencias de mentalidad entre Oriente y Occidente hubiese un puente en común, de tal manera que ahora esa cultura, aún sin haberla vivido "in situ" es un poco más mía que antes.
Las paradojas existen, sin duda, y es entonces cuando, si comparamos ese tsunami, trágico, que ha sacado lo mejor del género humano en forma de solidaridad, apoyo y comprensión, con el otro tsunami patrio, duro, pero por fortuna sin muertes, aunque sí daños materiales, comprobamos las diferencias, pero también las semejanzas entre los japoneses y nosotros.
Y es que el tsunami patrio, autonómico y aún local tiene otra forma muy diferente y etérea: es la forma de la corrupción, asociada a la crispación. Los nipones han respondido a su tsunami cohesionándose, uniéndose y colaborando entre sí para superarlo y salir adelante. Esta gran ola de corrupción y crispación que descubrimos en los periódicos página a página que invade a casi todos los ayuntamientos se debe superar también. En palabras de Javier Sagarra, "La corrupción sólo genera crispación, por lo que hay que desterrarla de la vida política". Para conseguirlo cada uno debe hacer su papel de forma coordinada, y ante la corrupción, no cabe duda, todos debemos estar unidos, y también aquí hay que sacar tarjeta roja.
El Club de la Buena Suerte
Sorprendido me quedé esta semana al leer en un rotativo mensual que había salido a la luz un caso de presunta corrupción urbanística en Caspe, concretamente en el paraje protegido de La Herradura. No nos entretendremos en comentar los detalles: nos remitimos a la fuente, pero desde luego no se puede decir que en esto tengamos suerte los caspolinos.
Premonitorias se antojaban las palabras del artículo de la pasada semana en las que hablábamos de la corrupción de este Aragón de vino y rosas que nos ha tocado en suerte. Quién nos iba a decir que aquí tendríamos nuestra Muela particular (y no nos referimos al barrio del mismo nombre, que también lo hay)
Cualquier historiador afirmaría tajante, al respecto de crisis y corruptelas, que cada momento es único y no siempre se puede extrapolar a otros periodos históricos. Pero del mismo modo aseveraría que a veces unos condicionantes similares pueden acarrear unas coyunturas parejas.
Al respecto si repasamos las 3 grandes crisis económicas que han afectado a España los últimos 25 años comprobaremos que en los años 1987, 1993 y el periodo que abarca de 2008 hasta ahora era el mismo grupo político. ¿Casualidad o causalidad?
Bien es cierto que España siempre ha reflejado en mayor o menor medida su entorno global, y también es verdad que las crisis se deben más a las estructuras macroeconómicas que al turno de un gobierno o de otro en el poder, pero todo afecta, y ahí están los datos estadísticos perfilando fríamente las realidades: paro en aumento, menor poder adquisitivo, masificación de la Sanidad Pública, etc…
De momento parece que la cura a estos males se resiste: surgen medidas anticrisis sumamente pintorescas y menos efectivas de lo que todos quisiéramos. Y ante eso uno se pregunta ¿Y qué podemos hacer nosotros, ciudadanos de a pie? Pues intentar salir a flote una vez más, que ya estamos acostumbrados, con trabajo, honestidad e inteligencia. Y también con suerte, aunque ésta no deja de ser una consecuencia de esa inteligencia, de la honestidad y del trabajo.
La otra red social
Los periódicos lo decían esta semana. Abundaban en la noticia y ésta se duplicaba en los medios audiovisuales regionales. Parece ser que en La Muela (no la de Caspe, sino la que está más próxima a Zaragoza), los ánimos andaban revueltos con la instrucción del presunto caso de corrupción urbanística.
Una alcaldesa que se estresa, unos testigos protegidos que al parecer destaparon el caso; un pleno extraordinario convocado a la misma hora de las declaraciones ante el juez de La Almunia de Doña Godina para comprobar si la ausencia de alguno de esos concejales el delator, una edil que pregunta a la alcaldesa si faltaba algún concejal, a lo cual esta última se irrita, etc, etc, etc…
Analizando los detalles hay que reconocer que aquí Pérez Reverte tendría material de calidad para alguna de sus novelas y no sería de extrañar que en un futuro viéramos en alguna novela de intrigas y corrupción ciertos paralelismos con cuanto estamos relatando. Ese surrealismo tan propio de nuestro solar ibérico, demuestra hasta qué extremos puede llegar la mente humana con tal de aferrarse al poder, ejerciendo por todos los vericuetos posibles un férreo control de los medios puestos a su disposición. Algunos lo definirían como instinto de supervivencia; otros como mera dictadura que se funde con la más pura y deleznable corrupción. Yo no lo definiré de ninguna forma. Sólo constato, una vez más, que es algo común a cualquier época y cualquier espacio.
Cuando se descubre una trama y se expone a la luz pública, aparecen los medios de comunicación, los focos, los micrófonos y la gente se escandaliza. Es la punta del "iceberg", y la maraña, la otra "red social" aparece del mismo modo que se recolectan las patatas en verano: se tira de la planta y afloran los tubérculos: unos más gordos, mejor alimentados; otros más pequeñitos; algunos agrupados, compitiendo entre sí por medrar, los demás con más espacio para ellos solos. La cuestión es que aún así, tras la recolección aún quedan nuevas patatitas enterradas, enrunadas, inadvertidas, y pasado algún tiempo vuelve a crecer el patatar si cabe con más esplendor.
Es el ciclo de la naturaleza, y así nacen crecen y mueren también los mercados y los imperios. Lo que sí es seguro es que en más de un ayuntamiento de este Aragón habrá profusión de tilas, taconeos y gritos por encima de tono. Ya lo dice el refrán: "cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar…
Las cuatro estaciones
Es cierto, me gusta empezar cualquier escrito con una referencia a la estación del año en la que nos encontramos. Me encanta referirme a la floración del almendro o el cerezo, al espigar de los trigos o a la caída otoñal de las hojas del melocotonero.
Hay un ligero poso japonés, y así hacen los "haiku" El "haiku" es un breve poema japonés de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas, y por lo general su contenido tiene relación con la naturaleza estacional del archipiélago japonés.
En Japón, más aún que en esta dura tierra (climatológicamente hablando), las cuatro estaciones se suceden de forma metódica y predecible, y cada una de ellas lleva asociadas una serie de festividades y celebraciones. Así tenemos la fiesta de la primavera, el 3 ó 4 de febrero (Setsubun), en la que se lanzan semillas para ahuyentar a los malos espíritus, el día del equinoccio primaveral (Shunbun no Hi), en que se visitan las tumbas de los antepasados y se adornan con flores; a finales de marzo se celebra el "Hanani" o florecimiento de los árboles de Sakura, (cerezos), el 14 de junio el "Otaue-shinji" o festival del Arroz, el 7 de julio, el "Tanabata" o fiesta de las estrellas, conmemorando el encuentro entre Vega y Altair, el 23 de septiembre el "Shûbun no Hi", o equinoccio de otoño, y entre el 9 y el 10 de octubre el festival de la cosecha "Takayama Matsuri".
No son todas las celebraciones, desde luego, pero sí que pueden ser un ejemplo para nuestro desarrollo turístico y por ende económico. Nunca me cansaré de repetir hasta la saciedad en estas líneas que la fiesta es uno de los motores del turismo, y éste uno de los motores de la economía. Los japoneses tienen fiestas de todo tipo, y nosotros también. Pero ¿por qué no repartirlas a lo largo del calendario de forma equilibrada? ¿Por qué no crear más fiestas y celebraciones? ¿Por qué no hacer jornadas gastronómicas en nuestros restaurantes y establecimientos afines basadas en los productos de la temporada? Ante las crisis, ideas. Da igual que esas ideas sean propias o ajenas. Lo importante es que sean prácticas, y que en tiempos de baja afluencia de visitantes (temporada baja) se pueda garantizar un flujo de los mismos más o menos regular. Con estas iniciativas y otras que se alumbren será como nos podremos adaptar a los cambios constantes en los que nos vemos inmersos. Con nuevas fiestas será cuando vengan nuevos trabajos.
Spanish Vice
Dice cualquier definición del término corrupción que es la acción o inacción de una o varias personas, que estando en el poder, o gestionando recursos públicos, se aprovechan de su posición en su propio beneficio o en el de gentes próximas a ellos, en perjuicio del bien común, de los ciudadanos a los que deben servir y beneficiar.
Cualquier historiador u observador más o menos atento convendrá en que este término de tan rabiosa actualidad ha sido, es y posiblemente será una constante a lo largo de la Historia, y que es común en todos sus pasajes, civilizaciones y culturas. Vamos, una constante del género humano a lo largo del tiempo y del espacio. Muy famosas fueron las corruptelas de los emperadores romanos, pero poco tienen que envidiarles, si bien en otra coyuntura y momento, los mangoneos de los que estamos siendo testigos hoy en día. He aquí que entonces aparece lo que denominan crispación.
Cuando la corrupción queda al descubierto, los ánimos se crispan, y peligrosamente se funden en una sola cosa políticos y funcionarios. Peligro, peligro… Por varias razones, y para distintos sectores: por un lado los ciudadanos, perjudicados principales que pagan impuestos, contribuyen con su trabajo a ese bien común, que son los fondos del Estado, o de la Autonomía, o del Municipio, y comprueban con renovado asombro cómo su contribución se canaliza hacia destinos invisibles para ellos y otros como ellos, a la par que hay varias varas de medir a la hora de ajustarse a la legislación (léase despilfarro, subvenciones a dedo y adjudicaciones a empresas del entorno de amigos, expedientes que se frenan según convenga…) Por otro lado esa imagen de políticos sectarios, de los de "estás conmigo o estás contra mí", perjudica en particular a aquéllos políticos con decidida vocación de servicio público, que también los hay. Esos políticos, sean del color que sean, actúan con la Ley en la mano, y se desesperan cuando se ven inmersos en tamaños lodazales de intereses creados, que surgen como setas en esta España de nuestros pecados.
Así pues, no generalizemos: todos los políticos no son deleznables: también los hay honrados, vocacionales y buenos gestores: son positivos para el conjunto de la ciudadanía, y sumamente necesarios. Tampoco todos los funcionarios juegan a ser el político con intereses creados. Pero debe quedar claro quién es quién, y que siempre hay que estar vigilantes. Contamos para ello con un arma: la inteligencia y el sentido común.
Fuga de cerebros
No, no es lo que parece. Pese al título, esto no es una crítica de cine, pero sí una crítica al sistema que nos rodea. Hay muchas formas de medir la riqueza de un país. Está el Producto Interior Bruto, o P.I. B. Está la renta per cápita.
Existen múltiples indicadores que permiten indicar si un país es rico o pobre y cada vez van surgiendo más criterios para diagnosticar la situación y actuar en consecuencia, pero sobre todos hay tres puntos que son los que marcan la diferencia entre una nación desarrollada y una que no lo está: el dinero que ésta destina a la Investigación, el que destina a la Sanidad y el que dedica a la Educación.
Hasta el año en que llegó la crisis nos vendieron España como la octava economía más potente del planeta. España como país que había pasado de los años del subdesarrollo y la emigración a los de abundancia e inmigración…
Hasta que vimos la realidad: en 2010 España ocupaba el puesto decimo octavo en la lista de los países que más invierten en investigación, por debajo de Islandia, República Checa o Eslovenia, entre otros menos sorprendentes. En el informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) del mismo año España ocupa el puesto 26 de 34. Sólo en Sanidad nos salvamos de la quema en 2010, con un tercer puesto según una publicación anglosajona. Y mientras tanto la tasa del paro está en torno a un 20%, los profesionales mejor formados se van a Alemania, y posiblemente no vuelvan jamás. Muy significativo.
¿Un gigante con pies de barro? ¿Una segunda decadencia como la del siglo XVII? ¿Queda esperanza cuando los talentos se van? Preguntas y más preguntas en medio del surrealismo más lacerante. Jóvenes en su máximo potencial laboral que no encuentran trabajo y trabajadores mermados por la edad que deben trabajar hasta los 67. Buena optimización de los recursos, sí señor. Inmigrantes que llegan para buscar trabajo en España y españoles que se van porque no pueden trabajar en España. La España del esperpento. Pero siempre quedarán las rentas y podremos tirar de las viejas glorias. Siempre recordaremos que hace algunos siglos fuimos una superpotencia superesplendorosa, y que una vez, allá por 2010 en un lejano país, "la Roja" ganó un mundial.
El candidato
El candidato luce en todo su esplendor sentado como portavoz en el Pleno. Se atusa el pelo, aclara la voz y se sabe centro de atención. Echa un vistazo hacia el público y ufano, repasa su discurso ensayado, una vez más. El Pleno transcurre tranquilo y sosegado. Llega el punto 6. Es su momento.Abre el fuego y retoma el tema de los expedientes sancionadores en materia de urbanismo, donde se abstuvo en votación preliminar. Habla de los gastos de gestión, léase honorarios de abogados que representan al Ayuntamiento, y pide que los pague el Equipo de Gobierno. Cualquiera diría que hace demagogia infantil. Todas las cámaras le enfocan. ¡Qué emoción!, ¡Saldrá en la tele! -Sigue hablando -parece decirse- aguanta un minuto, unos segundos más…¡Vaya, las cámaras ya no le enfocan!
El Concejal de Urbanismo responde con infinita paciencia lo explicado mil veces: Ningún expediente sancionado cumple la Ley de Urbanismo de Aragón, y constituyen faltas graves o muy graves. Si hay juicios no ganados es por prescripción de los hechos, pero ello no implica que los expedientes sancionadores se hicieran mal, ni que las viviendas rústicas sean legales: siguen fuera de la legalidad, aunque el propietario se libre de la multa.
A un político no le gusta sancionar, pero no sancionar es un agravio comparativo para los caspolinos que cumplen con la Ley. El Concejal de Urbanismo ya se reunió con los abogados de los afectados, antes de entrar en vigor la nueva Ley de Urbanismo de Aragón, para legalizar su situación cuando podían. No hubo gastos para el Ayuntamiento, porque se tramitó todo con abogados de la DPZ. Además en el PGOU de Caspe, se proponía la posibilidad de construir viviendas unifamiliares en terreno rústico, pero la DGA lo paró para readaptarlo a la nueva ley urbanística.
El candidato retoma la palabra, y vuelve a preguntar lo ya preguntado: ¡Hay que ganar segundos como sea! ¿Por qué no se les instó antes a legalizar sus obras?, dice haciendo uso de un oportunismo mal entendido - Eso ya está respondido. -Pues aún así, mi partido se abstuvo en la votación, porque no está de acuerdo con las formas, pero cambio mi voto porque mi grupo político no se opone a lo que dice la Justicia. El candidato resopla más tranquilo. Como diría Andy Warhol, ha ganado su minuto de gloria.
Crispación
Acción y efecto de crispar". Crispar: "irritar, exasperar". Eso es lo que dice el diccionario de la R. A. E. para definir tales términos. ¿A qué les suena? Es que estamos en el tiempo. Igual que llegan las cigüeñas que no se han ido; igual que se esperan las primeras flores, tímidas, de los almendros que aún tardarán en llegar.
Así se espera que esa crispación vaya "in crescendo" conforme llegue la nueva estación primaveral.
Hará cosa de dos días oí desde la cama un afilador (reconozco que en vacaciones no madrugo mucho). Supongo que era un afilador por ese chiflo que los caracteriza como en pocas profesiones, y algo tan típico y casi telúrico, me atrevería a decir, venía a definir perfectamente la situación presente.
Paro alcanzando sus más altas cotas. Endurecimiento de las condiciones para cobrar pensión. Gobiernos que se autodenominan de izquierdas con el "ordeno y mando" por bandera, y militarizando a troche y moche. Recortes de derechos sociales y económicos de mano de aquéllos que dicen defenderlos. Proliferación de series en la cadena pública donde suena una y otra vez la Internacional a ritmo de vals y los buenos son siempre de izquierdas. Exaltación de "La Roja", "Sácale tarjeta roja a los malos tratos" (ahí estoy totalmente de acuerdo). "Águila Roja", donde el héroe del pueblo salva al rey una y otra vez… Llamativo…
Dice el refrán: dime de qué presumes y te diré de qué careces. Sobran comentarios. Reconozco que tiempo les faltará a algunos, si leen estas líneas para citar textualmente algunas de estas palabras en sus foros, se rasgarán sus vestiduras y me tacharán de tendencioso cuando simplemente hago un análisis objetivo. Estos personajillos, ociosos, cenizos, negativos, censores, que sólo se recrean en el insulto personal y que quieren crispar ¿A quién crispan…?
En fin… parece que ya terminó la calma que precedía a las tempestades, y queramos o no, nos veremos arrastrados por las fuerzas que se desatarán a nuestro alrededor. Cada uno defenderá lo suyo, y casi todos se posicionarán a uno u otro lado. No hay buenos ni malos. Al final, como en las audiencias de la tele será el público soberano el que elija. Y volverá a comenzar un nuevo ciclo. Esperemos que con nuevas miras.
San Antón
San Antón tiene un "tocino" /al que le dan sopas y vino /y lo llaman Borrachón/ ¡Viva la gaita de San Antón!". Así, con estas palabras me contaba mi abuela lo que se cantaba en los tederos u hogueras que se celebran desde antaño con motivo de la Festividad de San Antón. Resulta llamativo el espíritu de nuestros pueblos.
Apenas termina la Navidad, y ya estamos buscando celebraciones nuevas. Hogueras de San Juan, con el solsticio de verano; hogueras de San Antón, casi un mes después del solsticio de invierno. Fuego, fuego, fuego, y más madera. Fuego purificador, a falta de hogueras para herejes. No está nada mal el cambio, desde luego, y es una manera de fomentar el espíritu de la convivencia entre amigos y vecinos.
El otro día, recopilando precisamente información sobre nuestras costumbres telúricas con mi madrina Pilarín, ésta contaba cómo en sus tiempos se hacía también otro tedero coincidiendo con San Valero (29 de enero) , que entre otras cosas parecía ser el patrón de la lucha contra el reuma. Y cómo un poco antes, en San Sebastián, el 20 de enero, se regaban las calles y se hacía procesión y fiesta grande: eso también lo contaba mi abuelo (recordemos que San Sebastián era uno de los tres patronos de Caspe, con San Roque y San Indalecio)
En fin, que entre tanta festividad, y como preludio de las fiestas de San Blas en pocos días, vamos ejercitando el cuerpo en eso tan trabajoso que puede ser la fiesta, aunque parezca lo contrario. Claro. Luego vienen los turistas y se piensan que no trabajamos. Como mi primo de Buenos Aires que de niño decía a sus padres: -"Yo no me quiero marchar de acá, porque siempre tienen fiesta". Impresionante. Por fiesta hasta los cuatro perricos que comparten nuestro hogar la tuvieron: comida especial, y eso sí, visita al veterinario, que no les gustó tanto. Pero no nos quite esto de nuestras atenciones: más de una vez hemos propuesto la recuperación y difusión de estos eventos, muy interesantes para nuestros visitantes, y a menudo hemos sugerido gestionarlos complementando la oferta turística. Volvemos a hacerlo. Y lo apoyamos sin reservas.
Tierra de olivos
Estamos en una tierra con un clima duro, de eso no hay duda. Nuestro paisaje es áspero, y está sometido a fuertes contrastes térmicos. En pocas palabras, que tan pronto nos helamos como nos socarramos. Hace frío y hace calor. Nos inundan las nieblas, y nos barren los vientos. Pero a pesar de todas esas inclemencias es posible ver algún árbol. Hay olivos, en esta tierra que cuentan con muchos años de bagaje a sus espaldas y han resistido nieves y soles, cierzos y boiras, y aún así siguen, con las hojas verdes, con raíces bien ancladas en la tierra para echar nuevos brotes que crecen hacia los cielos. Ya sé que son árboles, pero si los personificásemos diríamos que son supervivientes. Y es más, supervivientes responsables.
Pongamos que viene un vendaval, pongamos que viene una inundación. Si ése árbol no tuviese bien asentadas esas raíces, sería un irresponsable. Su propia supervivencia peligraría, y también la de cuanto lo rodease. La vegetación tiene muchas ventajas para el entorno que la rodea: asienta la tierra, sirve de cobijo a muchos de los seres de su entorno, y toda ella puede aprovecharse de una forma u otra. Su misión es arraigar para ejercer esa labor de cobijo y refugio para con lo que lo rodea. Crear un hábitat de confianza en el que sea posible la vida, o al menos más fácil.
En Caspe hemos tenido de todo, los cuatro últimos años. Un medio inhóspito y sumamente hostil desde hace tiempo. Vino a arraigar un arbolillo, pero el más mínimo soplo de aire lo arrancó de cuajo, y fue incapaz de resistir. La Naturaleza es así: sólo sobreviven los más aptos. El desierto campaba a sus anchas: sin raíces que lo frenasen, las lluvias arrastraban las pocas tierras fértiles que pudieran quedar. Lo poco productivo se tornaba en estéril, y no sobrevivía nada.
Llegaron los olivos, y resistieron. Entonces los elementos climatológicos se ensañaron más y más, pero los olivos aguantaron el tirón: no se dejaron arredrar por el desierto pues debían asentar de nuevo el terreno, y oxigenar, y generar aire puro. En pocas palabras: fueron responsables para con su misión. Debían volver a ser un refugio seguro para todos los seres que habitasen en aquel lugar. ¿Qué habría sido si a las primeras de cambio hubiesen volado con el viento?
El desierto se habría extendido como el Sáhara. Por eso es bueno resistir: es un ejercicio de responsabilidad con el medio que nos rodea. Por eso se ha resistido y no se ha salido ante diluvios torrenciales ni huracanes de grado cinco. Por responsabilidad y respeto a los caspolinos.
Un año sin humos
Hay humos de muchos tipos: humos que no dejan ver las cosas, humos que venden algunos, a falta de algo mejor, malos humos, cuando alguien ve contrariada su voluntad, y humos de mercado, de dar y tomar.
Uno, que desde niño arrastra problemillas respiratorios incompatibles con el tabaco, y ha sufrido el hecho de ser fumador pasivo, está particularmente concienciado con el tema: así pues es normal que mi posición respecto a la nueva ley antitabaco sea clara y contundente.
Cuando estudiaba en la Universidad, y llegaban los exámenes de febrero y junio, los pasillos eran una nube de humo tan densa que se podía cortar. Mi faringitis crónica se resentía cada vez más, y las toses y dolores de costado se hacían preocupantes. ¿Lo grave? No lo podía evitar. Personalmente me daba igual que los demás fumasen o no, que se perjudicaran o disfrutasen, si bien como es lógico me ahogaba literalmente y se me hacía insoportable.
También asumo que no nos gusta que nos prohíban. Se empieza por pequeñas cosas, y cuando nos damos cuenta estamos con la mordaza y las cadenas. Por eso entiendo los malos humos de quienes defienden la libertad de fumar, y en ese plano incluso los apoyo. Pero también considero vital el derecho a mantener la salud lo mejor posible, y esos indicios de asma lo más controlados posible.
Por otro lado me pongo en el lugar de los dueños de los establecimientos de restauración. Y menuda broma con las leyes de quita y pon….Sencillamente absurdo. ¿No habría sido más fácil prohibir fumar de entrada en todos los espacios públicos? ¿y no obligar a adaptar los negocios con el gasto que implica, para que esa reforma caiga en saco roto a los cuatro días? Ahí sólo veo improvisación, derroche, falta de previsión, incoherencia y tengo la imagen de unos parvulitos jugando a hacer y deshacer, destrozando las pequeñas economías de esos pequeños empresarios.
En lo más profundo me alegro de no tragar los humos de los otros, pero lamento el tiempo perdido y el gasto generado, cuando se podía haber solventado el problema de una forma mucho más sencilla.
Espero que los Reyes Magos nos traigan a todos una atmósfera menos viciada, y más nítida y transparente en todos los aspectos.
La calma antes de la tempestad
Hace frío, mucho frío, y salir a la calle en Caspe es como presenciar la calma que precede las tempestades. Será por la meteorología, será por lo que sea, pero la animación callejera parece dormir el sueño de los justos.
Algo razonable con 6ºC, cuando lo más sensato es emigrar a latitudes de clima más benigno, o dormir cual lirones caretos al calor de nuestros refugios. Pasaron ya las Navidades, al menos el primer asalto. Quedan Nochevieja, Año Nuevo y Reyes. Cuando concluyan y crezca más el día se habrá cerrado la primera parte del ciclo. La otra parte quedará sellada con el esplendor de la primavera, pero aún quedan 5 largos meses.
Ahora es buen momento para leer. Y aprovechando el tirón ¿por qué no volver a Los Pilares de la Tierra, ese "best seller" tan de actualidad en los últimos meses? Su argumento es de sobra conocido: la construcción de una catedral y las intrigas, amores y pasiones que se desatan en torno a los que pasan bajo ella. Un arquitecto que empieza el edificio de la nada, a imagen de sus sueños; un hijo avaricioso e incapaz que sigue construyendo la magna obra, hasta que ésta se cae, y otro hijo, éste adoptivo, que es el que le da el empuje y la vuelve a elevar, con trabajo e ideas y lleva el proyecto a su fin, a mayor gloria de Dios, pero a efectos prácticos a mayor gloria del Priorato de Kingsbridge y de todos los que allí viven.
Si algo me gusta de esa novela es cómo refleja la superación de algunas gentes, y cómo, partiendo de cero, se puede construir algo importante, logrando cotas impensables. Hay una escena particularmente interesante, y es cuando en un determinado momento Tom, el hijo del constructor inicial Tom Builder, destruye en un arrebato de celos el trabajo en la obra del otro hijo (adoptivo) de Tom: Jack. Pese a ese momento difícil Jack no ceja en su empeño, y aprende más y más, hasta que vuelve al Priorato, y reconocido como Maestro de Obras, crea una de las más avanzadas estructuras de su época, allá donde antes hubo ruina y bóvedas caídas. Una buena moraleja, para encarar este nuevo año, lleno de propósitos y cambios, y algo que podemos extrapolar, en casa, en nuestros pueblos, en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana... ¡Ojalá...!. Feliz 2011.
Ordo ab Chaos, u Orden del Caos
Esta semana se ha completado el ciclo de las estaciones, y el que aquí escribe llega a su primer solsticio de invierno en este espacio, o lo que es lo mismo: Dies Natalis Solis Invicti (Día del Nacimiento del Sol Invicto). Dicen que es bueno ir cumpliendo ciclos, al fin y al cabo eso demuestra que uno sobrevive a las dificultades. Y me alegro de seguir en estas líneas, pese a las huelgas de controladores, Operaciones Galgo y el catenaccio casi futbolístico que nos rodea.
Aunque dicen que está todo relacionado sentía ganas de evadirme un poco de la situación que inundaba los medios, así que acudí a Quevedo, y al abrir el libro me topé con un soneto que comenzaba así: "Miré los muros de la patria mía, / si un tiempo fuertes ya desmoronados / de la carrera de la edad cansados/ por quien caduca ya su valentía (…)" ¡Vaya!. Para querer desconectar, nada que se ajustase más a la situación de las Españas. Terminé el soneto y me puse a otra cosa, a ver si realmente me alejaba del caos mental que me inundaba ¿Caos? Había que poner orden.
Así que, ya que tengo mucha afición a las teorías de las conspiraciones y cierta querencia por los latines, tecleé en el "google"- quién sabe si inconscientemente - esa frasecita Ordo ab chaos, u orden del caos, si lo prefieren. Según el buscador, es uno de los lemas de los francmasones. Su principio de aplicación es a priori sencillo: consiste en aplicar una acción, que genera una reacción, a la cual se aplica una solución. Una estrategia frecuentemente usada por los prestidigitadores, vendedores de humo, y otros profesionales, sobre todo cuando se quiere desviar la atención de temas verdaderamente importantes, dar una imagen resolutiva y ganar popularidad. Inventar nuevos enemigos o problemas: problemas perfectamente medidos, sopesados y calibrados: problemas que van a molestar a mucha gente, que se va a revolver, que se va a quejar y que va a pedir soluciones. Unas soluciones que ya estaban previstas y preparadas en la manga de quien las ideó. Es entonces cuando se aplican medidas drásticas, que el público va a aplaudir, agradecido, con el sano convencimiento de que surgieron de su petición. He aquí el verdadero triunfo de la manipulación. ¡Vaya!, pensé de nuevo ¡Y yo que quería huir de las noticias…!
El Nobel
Jorge Mario Pedro Vargas Llosa, tal es su nombre completo. Premio Nobel de Literatura 2010. Un personaje poliédrico, sorprendente, más aún de lo que suponía a primera vista.
El autor de El Sueño del Celta, Pantaleón y las Visitadoras, o La Fiesta del Chivo ha estado desde hace largo tiempo vinculado a España y es un personaje que como buen humanista no se ha quedado en la labor de escritor: ha sido un político en el más profundo sentido de la palabra. Hijo de un militar, internado en su adolescencia, estudiante brillante de Literatura y Derecho, trabajó en varios diarios como aprendiz, enterándose de lo que vale un peine.
Llegaron las primeras obras, y después, en la década de 1980 la política. Encabezó protestas contra el gobierno de Alan García, fundó el movimiento Libertad, y fue candidato a la Presidencia del Perú, su país, en 1990. Partió con ventaja, pero su rival, Alberto Fujimori, forzó una segunda vuelta, que terminó ganándole. Gracias a eso, y bajo amenaza de quitarle la nacionalidad peruana, llegó a Madrid, y le fue concedida la nacionalidad española, compartida con la peruana. Crítico con dictaduras y sistemas autoritarios, ha evolucionado a posturas más próximas al centro y centro derecha.
He aquí una personalidad con la que muchos se pueden identificar, y de las que necesitaríamos más. He aquí un hombre, que ha vivido de todo un poco, de familia acomodada en ciertos momentos, hijo de militar, estudiante de derecho, político carismático, que ha evolucionado de forma coherente desde el comunismo hasta las posturas moderadas de centro, que son las que suelen llegar en el momento de madurez.
"Un corredor de fondo", en suma (como diría Eliseo Bayo), que sabe de lo que habla, que sabe de lo que escucha, que tiene vocación de servicio y que en definitiva vive y obra convencido de que su trabajo es en definitiva para compartirlo con los demás. Seguro que si miramos a nuestro alrededor, sin salir de nuestro pueblo encontraremos personajes así, aunque no tengan el Nobel. Por eso mi reconocimiento y respeto al señor Vargas Llosa, y a aquellos que, "escribidores" o no, comparten con aquél sus mismos sueños.
Alquimia
El IX Premio Ebrópolis, como reconocimiento a la labor de la Comarca del Bajo Aragón-Caspe / Baix Aragó- Casp por su labor de integración de la población inmigrante, las obras de la Plaza Heredia, adelantadísimas, a punto de acabar antes de plazo, Caspe, que aparece en la televisión autonómica más que lo acostumbrado… todo esto son cosas que me llevan a pensar en la Piedra Filosofal.
Pero cuidado, no hablamos de magias, ni sagas de Harry Potter. Hablamos de ese principio de la alquimia, o química, que es el de los catalizadores. Un catalizador es un elemento que con su presencia hace que otro se transforme en otra cosa, o que cambie sus propiedades o su comportamiento.
Según los expertos hay "catalizadores negativos" o inhibidores, y "catalizadores positivos o promotores". Los primeros reducen la velocidad de reacción química de la sustancia, llegando a pararla en algunos casos. Los segundos, son los que consiguen lo contrario: esto es, acelerar los cambios de la sustancia en cuestión. Un ejemplo muy claro lo tenemos en los medicamentos: algunas pastillas frenan los efectos de otras, e incluso los desvirtúan. Es algo muy peligroso si el tratamiento combinado es muy largo. Otros, por el contrario, se complementan bien, y duplican la efectividad de la medicación.
La piedra filosofal que buscaban los Antiguos, tendría entre otras, la propiedad de convertir, con su sola presencia, el plomo en oro. Pienso, y compruebo que el causante de todos esos frutos que glosaba más arriba es el trabajo continuado y racional. La planificación y la sutil combinación de inteligencia y prudencia. La gestión inteligente y el diálogo. Iniciativas como el proyecto comarcal Convivencia y Vivienda, para hallar y reforzar conocimiento y aceptación mutua han sido una de esas pepitas de oro logradas gracias a los catalizadores que mencionábamos. Mi más sincera enhorabuena a todos aquéllos que logran que el sudor de su trabajo sea el mejor catalizador posible.
De la piel de Caspe
Hablábamos de obras la semana precedente; de las obras que proliferan por la piel de Caspe, de la mejora de infraestructuras, de las operaciones que rajan para atajar un mal. Hoy, en este preciso instante, hablaremos de una de sus consecuencias, porque en Europa muchas ciudades son como cebollas, y están compuestas de muchas pieles, de mucha historia, de muchos sustratos… Como Caspe.
Una de esas pieles, la del S.XX, ha sido retirada. Entonces, como cuando se desenvuelve un regalo, ha aparecido una sorpresa: unos restos en piedra, a pocos metros de la Colegiata caspolina; posiblemente balsas, restos de canalizaciones, prodigios de ingeniería en otros tiempos, y vestigios de un pasado tal vez más industrioso que nuestro presente.
Es pronto para hablar: aún no se ha precisado oficialmente la época, pero se cree que pueden ser restos medievales, que en historia es como decir que un anillo es una joya. Tal vez una tenería, es decir, la fábrica donde se curtían y trabajaban las pieles, quizás la hipótesis más probable. No obstante queda mucho por investigar, datar los restos de cerámica conservados, valorar su contexto... Pero es un resto de valor para ayudar a conocernos mejor, lo que fuimos, nuestro presente…
Haciendo introspección recuerdo nuestro patrimonio desaparecido. Si tiramos de la memoria histórica recordaremos días como aquellos en los que el retablo de Forment, o los sepulcros de Fernández de Heredia o el Obispo García desaparecieron irreversiblemente a manos de tropas fanáticas. Pero hoy no es ese día. Hoy se ha obrado como se tenía que obrar. Habría sido fácil tapar la obra, colocar las nuevas infraestructuras y tuberías por el camino más corto y aquí paz, y allá gloria. Al fin y al cabo cuanto antes se termine la obra, antes acaban las molestias que origina. Pero aquí, la Concejalía de Urbanismo y Patrimonio, no ha optado por la vía más fácil, sino por la vía correcta. "Se terminarán las obras, y se harán bien, pero hay que avisar a Patrimonio". Y así se ha hecho. "Deben venir los arqueólogos, datar los restos, evaluarlos. Y entre todos debemos protegerlos". Y así se está haciendo. Por una vez el sistema funciona y se hace lo que se tiene que hacer. Así es como uno se siente orgulloso de ser caspolino.
Para todos luce el sol
O llueve para todos. Es muy conocida esa frase, y eso es lo que nos pasa con las obras que afectan al centro neurálgico de nuestra población. Todos, representantes públicos o ciudadanos, ricos o pobres, jóvenes y viejos, debemos pasar por la tierra y la roca, esquivar las zanjas y sortear las vallas, cual participantes de una gymkana municipal. Para unos es un inmenso fastidio, y para otros, entretenimiento y novedad. Así son las cosas en este Caspe de nuestras andanzas, polarizado y unánime, contradictorio y tragicómico.
Parece ser que en la España predemocrática había un torero con bastante gracejo al que una vez le presentaron a un insigne intelectual de la época, diciendo que, entre otras cosas, se dedicaba a la filosofía y por tanto era un filósofo. El torero, intrigado, preguntó que qué era eso de "filósofo". "-Pues es un señor que se dedica a pensar", le respondieron. Su respuesta, inocente y socarrona, fue:"-Es que hay gente "pá t'ó" ". Pues lo mismo podríamos decir en casos más cercanos. Si las calles, la iluminación y el alcantarillado necesitan saneamiento, nos quejamos. Si esas deficiencias se corrigen, previo levantado de la calle, protestamos, si hay sequía es malo para el campo, si llueve, nos molesta porque hay que sacar paraguas.
Estamos de acuerdo en que es harto engorroso andar a saltos cual ciervo de Valdestrecha por el centro urbano, pero como ciudadanos debemos ser responsables. Igual de incómodo es para unos que para otros. Pocas cosas son más democráticas que éstas. El fin, que es el bien común, exige que asumamos estas pequeñas molestias. Las cosas no aparecen arregladas y saneadas por generación espontánea: exigen un trabajo y un esfuerzo, las economías no se arreglan porque toque la lotería, sino con buena gestión, ahorro y contención del gasto. Las operaciones quirúrgicas pretenden solucionar el problema, no rajar el cuerpo, aunque para lo primero sea preciso lo segundo. Por eso, por mi parte prefiero la carrera de obstáculos transitoria que la otra opción. Vengan más reparaciones si son para que tengamos unas infraestructuras dignas.
De lo transparente
El sol ya está suficientemente alto, las nubes aún continúan sobre el azul, los rayos del sol asoman sin complejos y las nieblas matinales se han disipado, pero aún hace mucho frío. Como los "haiku"; esos escritos japoneses que comienzan con una descripción de la climatología, me gustaría empezar el artículo de hoy.
Reflexivos que estamos, cosas de los biorritmos. Una vez le preguntaban a un niño si alguna vez había visto el aire. El niño decía que no; no tenía la menor idea de cómo era, ni de su color, ni de su tamaño ni de su forma. No mentía: no habría sabido dibujarlo o describirlo. No obstante no había hecho otra cosa desde que nació que ver el aire en torno suyo. Es más: era imposible que no lo viera, sólo que a fuerza de verlo había perdido la dimensión y veía todo lo que su transparencia le permitía ver: su entorno, las personas, los objetos, la naturaleza, los muebles...
Muchas veces nos pasa lo mismo: se hacen actividades, hay un gran trabajo de fondo, lo tenemos ante nuestras narices, pero no lo vemos. No es que seamos ciegos, es que la percepción repetida hace las cosas invisibles o inaudibles. Por eso cuando a la gente se le pregunta, ¿Y usted, cómo ve Caspe? Muchas veces comentan que no ven novedades, que no se enteran de lo que se hace, que todo parece inamovible. En parte puede que tengan razón, incluso mucha razón, pero por otro lado me pregunto si no pasará como con el niño de nuestra historia. A veces, cuanto más transparente es algo, menos se ve.
Por cierto, hablando de apariencia y realidad, nos remitimos al Barranco de las Brujas, un entorno natural a unos 6 km del casco urbano caspolino que apareció en este rotativo, y también pudimos ver en la tele la semana pasada. Parte del Caspe misterioso, que es mucho, y que esconde bastante más de lo que muestra. Lugar de aquelarres, ciencia, y piedras que se transforman en brujas, quién sabe. El caso es que la Asociación Cultural Compromiso está trabajando en su difusión turística y cultural, así como en la mejora de accesos y señalización, igual que con otros muchos lugares en nuestro término municipal. Trabajo y transparencia. Gestión eficiente y humildad para aprender. Son las palabras mágicas que transforman lo transparente e invisible en algo visible.
Días de resaca
Han terminado las ferias. Esas tres larguísimas jornadas dedicadas al comercio que anualmente se celebran en Caspe coincidiendo con la festividad de Todos los Santos. Expocaspe 2010 ha cerrado con 30.000 visitantes, redondeando los datos, que este año han gastado menos, lo cual viene siendo una costumbre un tanto peligrosa, pero comprensible, dada la coyuntura en la que nos encontramos.
Hay que dar la enhorabuena a la organización, al Concejal responsable de Ferias, Armando Relancio, y a gente como Nuria que llevan meses preparando el evento. También a quienes han estado al pie del cañón en sus puestos, con resfriados de por medio. Con unos recursos limitados han conseguido otro año más mantener la cita a un gran nivel, economizando dinero - aunque habrá a quien tiempo le falte para decir lo contrario en esos foros de nuestros pecados - y haciendo magia para que nuestras ferias más nombradas se sigan celebrando y puedan resultar positivas para todos: Ayuntamiento y expositores.
Coincidiendo con las ferias, tuvimos el acto que refrendaba y oficializaba definitivamente nuestro hermanamiento con Santa Maria a Vico (Santa María en el Camino, literalmente), con la Alcaldesa de Gaillac por testigo.
Y también, ya lo adelantábamos la semana pasada, se celebraron las Jornadas sobre el Turismo Religioso y la Veracruz de Caspe, promovidas por la Comarca del Bajo Aragón - Caspe / Baix Aragó - Casp, y apoyadas por varias asociaciones culturales, aunque con poca asistencia de caspolinos, todo hay que decirlo, pese a la divulgación dada y a la calidad de actos y ponentes. Aún nos queda un largo camino para aprender a valorar lo que tenemos, pero todo se andará.
Lo principal es que Caspe, una vez más ha sonado en los medios; que aún en tiempos de escasez ha sido una fiesta para el comercio, y que también la Cultura, ésa que afecta a todas las áreas de la vida, ha reinado en la población en la que una vez se eligió un rey.
Vitalidad en otoño
Desde luego no podemos decir que los caspolinos no tengamos una vida intensa. Esta semanita la tenemos cargada de actos por todas partes. Justo tras terminar el simposio sobre la figura de Juan Fernández de Heredia (sobresaliente con todo) , y ya estamos pensando en las Jornadas sobre la Veracruz y el turismo religioso. (Entendido desde las más variadas disciplinas que no se limitan ni mucho menos, a las cosas de la fe). Todo coronado por el marco de Expocaspe 2010, un pleno municipal de por medio, reuniones de asociaciones para elegir qué apoyar económicamente desde la Concejalía de Participación Ciudadana, y la visita de los italianos de Santa María a Vico.
Vidilla, vidilla que dan estos eventos. Lo importante es participar, moverse y hacer que los demás se muevan. Cuando llegan los fríos, calor humano, y movimiento. No sé si es que llevo el organismo desacompasado pero ahora empiezo a sentir una vitalidad como la de las ardillas en primavera, y eso a pesar de los catarros otoñales. "Que hablen", decía don Luis Buñuel, "que hablen, aunque sea bien". Pues eso podemos decir: si hacemos actividades, que se hable de Caspe, que Caspe cunda, que los caspolinos sean oídos. Que nuestro pueblo se mueva. Hacía semanas que no volvíamos al tema, porque como todo, existe algo que es importante en las artes y en la vida ciudadana, los tiempos.
Creo que podemos congratularnos del esfuerzo de nuestras entidades locales y algunas asociaciones. De las ferias de noviembre hablaremos en otro espacio, pero del Simposio dedicado a Juan Fernández de Heredia, un aragonés universal que en uno de los momentos de mayor poder de la Corona de Aragón, puso a Caspe en el sitio que le correspondía y al que dotó de un importante legado cultural (como la Veracruz, construida según cuenta la tradición con un trozo de la cruz de Cristo), y de las jornadas dedicadas a analizar el efecto que puede tener la debida promoción de esta última reliquia para fomentar las peregrinaciones cristianas, creo que es importante hacer aquí una mención.
Ésa es la base, la sinergia, para crecer y consolidarnos como un destino de congresos, dedicado a la inteligencia, y por otro, para atraer diversos segmentos turísticos, atendiendo a la diversidad que podemos ofrecer. Enhorabuena a la Comarca del Bajo Aragón - Caspe /Baix Aragó- Casp, a todos los colaboradores y sobre todo, a las asociaciones y particulares que lo están haciendo posible.
Los tres hermanos
Han sido cinco días de convivencia. Cinco días que saben a poco, donde los caspolinos que esta semana han ido a las Galias han convivido en paz y armonía con los franceses de Gaillac y los italianos de Santa María a Vico. Hace más de 10 años que Caspe y Gaillac, una localidad francesa del Departamento del Tarn, en la región Midi Pyrenèe se unieron y compartieron vivencias y andanzas haciendo de Europa un pueblecito. Después vinieron los italianos santamarianos, samaritanos o vicanos, que así se llaman también, vinculados a nosotros desde hace menos tiempo, cosa de tres años, y después con los franceses.
Son muchas las emociones que suben a la garganta al rememorar esos días, y estas líneas se quedan muy cortas para uno de los caspolinos participantes que estuvimos allí. Sólo puedo decir que fue como estar en casa, tanto en Francia como en Italia. Y otra de las cosas a destacar fue la buena armonía entre los propios caspolinos que hubo allí (caspolinos de Caspe y una caspolina de Rumanía: María Ciurcano) . Hubo representantes políticos de nuestro Ayuntamiento y gente en definitiva de variada ideología, y todos fuimos uno, los caspolinos nos reconciliamos con nosotros mismos, e italianos, franceses y españoles respiramos el mismo aire y fuimos capaces de sentirnos con la misma sangre.
Y es que el mundo se hace grande haciéndolo pequeño como un pueblo, que la vida hay que aprovecharla en lo que realmente importa, que cuando somos capaces de conocer a los demás es cuando somos capaces de reconocernos a nosotros mismos. Y que cuando damos el salto de fe y confianza en los demás, olvidando lo que nos separa, es cuando suena la música celestial. Sólo puedo decir una cosa. Merci beacoup, gallacoises. Molto grazie samaritani. Gracias, caspolinos.
Un Gran Maestre y un Gran Maestro
La semana pasada me complació ver en la columna de mi paisano Alejo Lorén la referencia al buen hacer con las estructuras de caña de otro paisano, Juan Pedrola. Y otra de las cosas que más me llenó de gozo fue el hecho de que un artista relativamente joven viese reconocido su trabajo domando los tallos surgidos de la tierra para transformarlos en luz, en lámparas, en estructuras que se elevan hacia algo místico como es el Arte en su estado puro.
Estos días en los que se avecinan las jornadas heredianas, en las que participan entre otros la Comarca del Bajo Aragón-Caspe / Baix Aragó - Casp y los Amigos del Castillo del Compromiso, en los que el C. E. C. B. A. Caspe también rememora su personalidad, y en los que nos retrotraemos a un personaje al que todos le ponemos rostro, quiero hablar precisamente del rostro con el que caspolinos y turistas se encuentran al ver, en piedra y junto a la que fuera Colegiata , al Gran Maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén.
Porque ese rostro no es otro que el del autor de la obra: D. José Suñé Comech, escultor caspolino, pintor también, y profesor y director durante muchos años de la Escuela Municipal de Arte. De carácter un tanto peculiar, pero noble, porque llamaba a las cosas por su nombre. Al llegar a estas líneas me puede la parcialidad, está claro. Me viene indeleble el recuerdo de un crío de 8 años escasos en el local de la Calle Hospital, hoy desaparecido, donde una veintena de personas se daba cita de lunes a jueves, de seis y media a ocho, para aprender a dibujar y pintar. Me viene a la piel el recuerdo de aquellas estufas de pared junto a unos cuadros y esculturas en madera. Se aparece nítido el olor del disolvente y las virutas de madera.
Ese olor a pintura que me ha acompañado siempre y que siempre será un el olor de mi infancia. Está claro, me viene el recuerdo del maestro de carácter duro, pero con arrebatos de genialidad. Siento la gratitud por su labor callada y las correcciones, poco agradables pero necesarias. Percibo agradecimiento y la sensación de un tiempo pasado que sólo vuelve cuando lo rememoramos y retornamos al paraíso de la infancia. Recuerdo la mala relación de algunos/as concejales de cultura de la época con este escultor que trabajó en Versalles. Varios años después de su desaparición todavía está pendiente el homenaje, el nombre de una calle o una plaza. Todos somos culpables, pero aún estamos a tiempo. Aquí lanzamos el guante.
La cigarra y la hormiga
Llevamos unos días moviditos en Caspe. Esto del Otoño bucólico parece no ir demasiado con nuestro talante. Caen las hojas de los árboles y del calendario y nos encontramos con Comunicados de la Fiscalía del Tribunal de Cuentas al consistorio caspolino, que nos dejan perplejos, asombrados, patidifusos, trastornados, trastocados, alucinados por lo que en ellos se dice.
El otoño es una estación de cambios, cuentan. Las aves frioleras emigran a otros lares más cálidos, las ardillas suelen hacer acopio de nueves y avellanas para pasar el invierno y las hormiguitas trabajadoras han llenado su particular despensa de alimentos para hacer frente al periodo de escasez.
Las cigarras, por el contrario (al menos según la historia), han derrochado sin tener en cuenta que podía llegar un invierno más o menos crudo, y al llegar estas fechas se encuentran sumidas en la más espantosa de las deudas, con el miedo en el cuerpo y quién sabe si con remordimientos o sin ellos. Aquí los veranos han durado bastantes años, incluso lustros, y los otoños e inviernos llegaron cuando llegó la crisis. Entonces la cigarra empezó a llamar a las puertas de los diferentes hormigueros.
Ahora que el viento empieza a soplar más fuerte, parece haber dejado al descubierto una situación económica en la que, pese al trabajo invertido por la actual Área de Hacienda, para sanearla con transparencia y honradez, tenemos que abonar anualmente más de 70.000 € en intereses para pagar los despilfarros de la corporación anterior. Eso implica dos cosas. O subir impuestos, o recortar servicios. Y ninguna de las dos nos gusta.
En Caspe la historia ha sido como en el cuento, pero con ligeros matices: las cigarras, no sólo no han trabajado por tener la despensa llena de cara al invierno, sino que además, no han dejado trabajar a las hormigas para que la tengan saneada. Las hormigas, no obstante no se rinden y trabajan sin descanso. Aunque fuera haya nieve, en el hormiguero la vida bulle como nunca.
Queremos regar
Al menos desde agosto podemos ver unas pancartas y camisetas reivindicativas por territorio caspolino. A la voz de ¡Queremos regar!, la Comunidad de Regantes de Civán, compuesta a su vez por otras tres comunidades: la de Civán, Canal de Caspe y Val de la Liana, reivindica su derecho, un derecho prometido por la C. H. E. y la D. G. A. que nunca termina de llegar y entretanto sus cultivos languidecen entre promesas yermas y lo único que crece en sus campos es la desesperanza, el hastío y la incredulidad.
Pero vayamos por partes: todos los regantes caspolinos conocen la Acequia de Civán o Acequia principal. Con 51 km da riego a 4.400 ha, y 2.165 usuarios, aparte de suministro a 48 granjas. Se construyó en 1550, y muchos de sus tramos están exactamente igual que entonces, es decir, son precarios, y susceptibles de causar problemas ante cualquier imprevisto.
Por otro lado en julio de 2009, la D. G. A. concedió el título PEBEA con casi 23 millones y medio de euros de presupuesto de ejecución por contrata, habiéndose iniciado los trámites para transformar en regadío los terrenos de Val de la Liana, Val de las Fuesas y Zaforas en febrero de 2001, ocho años antes. En noviembre de 2009 la Comunidad se reúne con D. G. A. y Acesa, la empresa destinada a dirigir las obras. La respuesta a los caspolinos es que en 2010 empezarán las obras con total seguridad. Aún están esperando.
En cuanto al Canal de Caspe, o de la Colomina, se construyó entre 1960 y 1965, sin llegarse a usar, lo que llevó a su deterioro por abandono. Entre 1999 y 2003 se demolió para hacer uno nuevo, ya que el viejo era inutilizable. A principios de 2009 se reunió la Comisión Técnica Mixta, distribuyendo los trabajos en la estación de bombeo, la red de caminos, y el resto de obras distribuido en dos anualidades, comenzando en 2010 y acabando en 2011. A fecha de hoy, sólo está comenzada la estación de bombeo. El resto "se empezará el año que viene". Como siempre…
Integrar, del latín integrare
El pasado sábado 11 de septiembre, junto al Mercado de Saldos celebrado en la Plaza Mayor, fue posible ver a un grupo de madres y padres del Colegio Compromiso de Caspe que recogían firmas para solicitar a la Dirección Provincial de Educación de la D. G. A. medios y acciones para una efectiva educación e integración en las aulas, tanto de los niños caspolinos de origen español, como de los de origen extranjero.
La situación no es nueva. Arranca de los últimos años y si pudiésemos explicarla con una sola palabra diríamos desequilibrio. En efecto, si analizamos el origen de los alumnos de ese colegio, más del 50% tiene su origen fuera de nuestras fronteras. En algunas aulas, de poco más de 20 niños, sólo cuatro son españoles, y el resto no son hispanohablantes. En esos casos (Primer Curso de Educación Infantil), un 80% de niños no saben hablar español, y los que sí lo hablan, no pueden avanzar porque esa circunstancia no beneficia precisamente la integración ni la buena marcha de clases o actividades extraescolares. Sin profesorado suficiente ni aula de inmersión lingüística, ése es el caldo de cultivo para que desde la más tierna infancia esta sociedad futura crezca compartimentada. Eso, a todas luces, no es bueno, ni es ejemplo de convivencia, ni refleja la sociedad española que tenemos.
Si en un aula los niños no saben hablar español, y los cuatro españoles no saben la lengua extranjera, mala comunicación puede haber. Como son mayoría los niños marroquíes hablarán entre ellos, jugarán entre ellos y los que no se integrarán serán precisamente los españoles, que a su vez se cerrarán sobre sí mismos, dejando de lado a los otros.
Si por el contrario la proporción de unos y otros se igualase, todos podrían hablar el mismo idioma, compartir sus juegos y aprender de sus respectivas culturas. Entonces sí podríamos hablar de integración. Eso es precisamente lo que reivindicaban madres y padres del Colegio Compromiso de Caspe: una mejor distribución del alumnado de origen inmigrante, para que compartan juegos y conocimientos con los de origen autóctono, porque ésa es la mejor vía para la integración. Muchos padres marroquíes asumían el concepto, y se mostraron de acuerdo con las reivindicaciones, sumándose a ellas. Es fácil entender que con voluntad es posible ponerse de acuerdo.
La vuelta al cole
Esta semana sí. Por fin ha comenzado oficialmente el nuevo curso escolar y para alegría de muchos progenitores, los niños se han incorporado a su rutina estudiantil, con rabietas unos y con alegría el resto, por reencontrarse con sus amigos tras un largo verano.
Algunos llegan con los deberes bien hechos y objetivos claros. Otros andan perdidos, apáticos, con síndrome postvacacional y sin saber muy bien que uno más uno son dos, y el resto, esos alumnos repetidores curso tras curso, se empeñan sistemáticamente en poner palos y zancadillas, prepotentes ellos, con el objetivo de que el curso no avance en contenidos, y pase el tiempo hasta que lleguen las vacaciones, allá por mayo o junio.
En el otro bando tenemos a los profesores; ese colectivo que para mí, se merece el mayor de los respetos en todos los sentidos. Su paciencia con los alumnos impertinentes es infinita, e intentan encarrilarlos por el camino del orden y el buen hacer: les explican las cosas de forma que entiendan qué es lo mejor para todos, y tienen que hacer frente sistemáticamente a sus reiterados intentos por boicotearles las clases.
Es normal que tras esa labor casi policial los docentes acaben sumamente estresados. No es casualidad que sean estos dos oficios, policía y docente, los que más bajas por depresión tienen en sus estadísticas. Hace falta mucha vocación para seguir ahí, porque el sueldo no compensa esa presión diaria.
Pienso en otros lares y se me representa el paralelismo clarísimo y en todo su esplendor...Los alumnos rebeldes que no hacen los deberes, ni escuchan, ni dejan escuchar; que tergiversan y frenan la clase...Los profesores poniendo orden, para que el colectivo aprenda y evolucione... De todo hay en nuestro particular ecosistema y Caspe y su Ayuntamiento no dejan de ser una metáfora de la escuela. Igual de dura e igual de didáctica.
Por un debate constructivo
Es común en Caspe la situación en la que determinadas personas envían a la emisora local determinadas cartas, o participan en determinados foros, virtuales o no, haciendo críticas demoledoras. También es demasiado frecuente el hecho de que a uno no le guste que le vean o relacionen con "los del otro bando". Parece ser que hay miedo. Decía en otro artículo eso de "O estás conmigo o contra mí", y ciertamente es de risa, pero por otro lado también es una pena.
Mucha gente joven cree que es momento de un debate, democrático, desde los diferentes puntos de vista de cada cual, desde el respeto y la voluntad de sumar; no desde la destrucción. Es bueno conocer los puntos de vista y motivos del otro lado: nos hace conocernos mejor. Para otros parece en cambio que el límite sea una constante: "con esos no se puede hablar, que no son de los nuestros". Si esto cambia, hay despegue. Si no, es complicado.
Romper guetos cuesta y hay que negociar, pero es posible y deseable. Es precisa la comunicación, ésa a la que tanto apelan las compañías telefónicas en sus anuncios, y no debería ser tan atípico como es aquí ver a unos y otros compartir un café animadamente.
Recuerdo que Alejo Lorén decía tiempo atrás que "en Caspe somos pocos, mal avenidos, y encima tenemos mala leche", en relación a una crítica a un tipo de personajes que sólo ponen negatividad y nada más. Pues en cierto modo, así es, hay mucha mala leche, pero habría que pensar por parte de quién. Nunca hemos criticado el hecho de que alguien opine o asista a los acontecimientos culturales, aunque haya quienes se rasguen las vestiduras y crean que sí. Lo criticable es aniquilar sistemáticamente lo que hacen otros; ser tendenciosos y sembrar la discordia, sin trabajar ni proponer soluciones. Pero por suerte muchos creemos en la crítica constructiva, y que, si se aporta algo, no será necesariamente para que otros "se pongan la medalla" sino para que todos lo disfrutemos.
Un momento de calma
Tick-tack, tick-tack…pasa el tiempo, se desgranan las horas y las resacas post-fiestas continúan. Se forman las nubes, los monumentos posan para la cámara de los turistas y la gente sigue de vacaciones. Reconozco que me da un poco de envidia (sana, eso sí) el hecho de tener unos días de asueto y relax.
Después de la tempestad de petardos, alborozo y jolgorio llegan la calma y la reflexión. Y después de esta calma sosegada llegan las tormentas, la vuelta al cole de los chicos y los políticos y el pulso de las calles vuelve a su rutina. Al llegar estas fechas de fascículos y coleccionables (este año menos frecuentes que otros) me suelen venir recuerdos de la infancia; recuerdos serenos y agradables, un poco melancólicos por aquello de los tiempos pasados que no vuelven, pero constructivos a estas alturas de la vida.
Todo permanece inalterable en el cambio, pero nada volverá a ser igual. Lo que pudo ser y no fue, los fracasos, asignatura de nuestros logros. Todas esas cosas. Una montaña de propósitos de la que hemos escalado un buen tramo, que se nos antoja infinitito, pero que vemos corto si la comparamos con lo que nos queda por escalar. Éste va a ser un curso intenso, es un año electoral y la carrera ya está en marcha, sorda, inexorable, apasionante. Es momento de mirarnos a nosotros mismos, ahora, en esta calma antesala de acontecimientos. Es hora de enfrentarnos a lo que tenemos que afrontar y ser valientes. Es hora de respirar, coger "recorrilencia" y empezar a correr.
Novia despechada
Cariño, no te quise a ti, sino al espejismo que me mostraste" Como en esas relaciones en las que una de las dos partes, decepcionada, se va; igual que cuando la otra parte amenaza: "si me dejas haré una locura, te arruinaré, te difamaré y será tu palabra contra la mía", puedo decir que me ocurrió a mí con cierta agrupación política regionalista caspolina por la que pasé y salí, llegado el punto en que no coincidí con sus planteamientos.
Al parecer, esa novia no me olvida ni puede pasar sin mi persona, a juzgar por la importancia (inmerecida) que me da, al concederme nada menos que la contraportada de su exigua publicación propagandística.
Hojeándola saco dos conclusiones básicas:
1)Que andan cortos de imaginación cuando casi toda su extensión la ocupan fotocopias de documentos, y un artículo que ya publicaron hace dos años, escrito además, por un ex - miembro, que suscribe lo que dijo entonces: Caspe tiene potencial, hay mucho trabajo por hacer y gente que quiere hacerlo. Lo que no suscribo ahora es que ese partido político regionalista de Caspe sea el que lo hace, porque no es la capacidad de trabajo lo que les define, precisamente. En eso sí me equivocaba. Y en cuanto al Plan de Dinamización bueno fue que llegase, pero si no se sabe gestionar bien, como se está haciendo ahora, de poco sirve traerlo.
2)Que el CPC y su líder representan lo que les gustaría ser, y no son. De ahí sus continuas referencias, y las críticas a jugadores que pudiendo, pasan de tercera regional (versión parvulitos) a primera división.
Me vienen a la mente el coyote y el correcaminos. El coyote siempre quiere dar caza al correcaminos, pero su maldad infantil sólo le hace pegarse tortazo tras tortazo mientras el correcaminos sale indemne y lo deja kilómetros atrás. Entonces el coyote, celoso de la sagacidad del correcaminos, coge sus rabietas típicas y su ego enorme se altera: "¡O estás conmigo, o estás contra mí!" parece decir a quienes le rodean. De risa.
¡Felices Fiestas!
Casi parece que se trate de Navidad, aunque en lo climatológico y el contenido no podamos estar más en la antípodas. Ya estamos en fiestas, nuestras fiestas de Agosto, las que coinciden con tres cuartos de los pueblos españoles y se esperan como lo máximo del esparcimiento. Ha pasado Caspe con éxito la primera ronda del Megaplayback de Antena 3, y casi por coincidencia nos encontramos con dos motivos de celebración: San Roque y este triunfo.
Un verano calentito en el que vamos de fiesta en fiesta. Horas de música, peñas y comidas en grupo, olor a cerveza, calzoncilladas y relajo por doquier para casi todo el mundo.
Sólo un inconveniente que se repite año tras año: los petardos. ¡Ay, de los petardos!. No nos prestemos al chiste fácil, me refiero a esas pequeñas bombitas en todas sus variantes: "encorreviejas", petardos chinos…
Son una inestimable fuente de diversión para los niños y adolescentes. Tienen un atractivo especial, no hay duda, y es lícito su uso dentro de unos horarios - que no siempre son respetados- si bien también presentan un serio inconveniente: son muy molestos. Sumamente molestos. Y peligrosos.
Por un lado el ruido de sus explosiones, que hacen que Caspe parezca una población en estado de sitio a ciertas horas de la mañana y de la tarde (cosas de la fiesta), y por otra parte algo más serio, que son las quemaduras que pueden producir en ciertos viandantes ajenos a su uso.
Me consta que desde la Concejalía de Participación Ciudadana se está trabajando en unas normas de convivencia en las que algo se va a decir al respecto, y se va a regular mejor este extremo, compatibilizando la diversión de unos con el derecho de los "no petarderos", pues no olvidemos que la libertad de unos termina donde empieza la de los otros.
Ya hay horarios que acotan el uso de estos "mecanismos de pólvora" pero ¿hay espacios delimitados a tal efecto? ¿Por qué no un "petardódromo" donde explayarse hasta la saciedad? ¿Por qué no un espacio para los aficionados a las tracas y otro para aquellos que hasta ahora tienen que esquivar a saltos esos "encorreviejas" callejeros? Ahí tenemos un reto, próximo, cercano y asumible.
Máquinas para vivir
Se avecinan las fiestas, esas fiestas tan omnipresentes en nuestro solar ibérico, y como estamos en verano y el calor aprieta, el ocio es objeto de deseo. Pero no vamos a hablar de ocio, sino de trabajo, y ese trabajo es el que se refiere a la realización de los deberes y en concreto a unos deberes bien hechos. Las calles de Caspe, tan cuestionadas por algunas voces poco dadas a poner soluciones por eso de que "otros se lleven la medalla", están mutando de una forma sutil, pero continua. Ejemplos como el barrio del Pueyo, o el resto del casco antiguo de Caspe hablan de ese proceso de evolución gradual.
Una a una las vías del municipio se transforman con obras más baratas, y posiblemente con unos resultados finales más satisfactorios que antes. La lista es larga, pero no entretendremos en exceso a l@s lectores/as. Lo destacable es que si nos paramos a comprobar los precios de las obras, de hace, pongamos, cuatro años, y hoy en día, así como la relación calidad precio, descubriremos que se han optimizado las inversiones: antes los presupuestos se disparaban, y seguían subiendo tras adjudicarse la obra. Ahora vamos a "todo incluido".
Se sabe cuánto se va a gastar, sin sorpresas de última hora. Y el resultado final que afecta a nuestro urbanismo y patrimonio es positivo, tal vez más positivo que antes, aunque habrá quienes no lo vean así, obviamente. Pero centrémonos en cuestiones más allá de lo que pueda parecer decorativo: las zonas urbanas afectadas por el Plan ARI (Área de Rehabilitación Integral), no sólo cambian y deben cambiar su vial, y sus aceras.
También es importante su cara, también cuentan sus fachadas, porque no olvidemos que los barrios son conjuntos de casas, y éstas son - o deberían ser- en definitiva "máquinas para vivir", "estuches de la felicidad" tal y como diría el afamado arquitecto Le Corbusier. El Pueyo, la Muela (de Caspe), o la neurálgica Plaza Heredia son eslabones de una cadena que se extiende en el tiempo urbano. Ese tiempo, como el de una partitura, nos invade con su cadencia, y paso a paso pretende mejorar la vida de sus habitantes.
Pena y esperanza
Durante el Pleno de la semana pasada en el consistorio caspolino surgieron varios temas con mucha miga. Uno de ellos aludía al conflicto entre la Junta Local de Ganaderos y el Ayuntamiento, por la titularidad de los polígonos 42 y 10. Como espectador me llamaron la atención dos formas diferentes de plantear el tema: de un lado el PSOE aportó datos y hechos de un modo que no supe ni pude descifrar, enmarañándose mis ideas. De otro, el grupo Compromiso por Caspe, argumentó la situación con rotunda claridad, más o menos así:
El Juzgado de Primera Instancia de Caspe otorga el deslinde del Polígono 42, solicitando el Ayuntamiento al ICONA anular dicho deslinde. El Abogado del Estado indica al Ayuntamiento que no ejercitó acciones en el expediente de deslinde, cabiendo sólo la acción reivindicatoria ante el citado Juzgado. Representantes del Ayuntamiento y Junta Local de Ganaderos se reúnen en la Casa Consistorial el 11/07/1980 para tratar el tema, y el Pleno de 13/11/1980 aprueba "que la Ganadería de Caspe se compromete y obliga a firmar la pertinente escritura pública a favor del Ayuntamiento de Caspe de todas las parcelas del Polígono 42 salvo una balsa de ganado (parcela 204)". En la misma sesión del pleno el Ayuntamiento de Caspe reconoce que todas las Parcelas del Polígono 10 y la 25 del Polígono 9 "Coletillo" son "una extensión de terreno que de inmemorial ha venido detentando la ganadería como bien propio y que por error catastral figuró como propiedad del Ayuntamiento".
Resumiendo, el Polígono 42 pertenecía al Ayuntamiento, se lo apropió la JLG pero luego reconoció quién era su propietario real, sólo que el Ayuntamiento no ha hecho aún su reclamación oficial por las vías oportunas en treinta años, ni lo escrituró en su día, haciendo dejación de funciones, prescribiendo su titularidad y perdiéndolo. Según Javier Sagarra, es el secretario de la corporación quién tiene el deber de custodiar los documentos y elaborar los informes jurídicos y le recriminó haber dejado perder el polígono 42 para el Ayuntamiento. El polígono 10 es de la JLG, tal como se reconoció, pero lo quiere reclamar el PSOE por vía judicial y no el polígono 42, que es el que sí le pertenecía al Ayuntamiento. Por si fuera poco, están diciendo que este tema está impidiendo el desarrollo de los PEBEA de Valdurrios, propiciando un enfrentamiento entre agricultores y ganaderos. La conclusión es que los caspolinos hemos perdido en torno a 300 ha por la dejadez y pasividad de quienes debían velar por los intereses del pueblo.
Desarrollo sostenible
La semana pasada se informó a los comarcanos del Bajo Aragón - Caspe sobre el Programa de Desarrollo Rural Sostenible, y el Plan de Zona que nos afecta como comarca. Con un presupuesto de aproximadamente 5.100.000 €, destinado para zonas rurales a revitalizar, como la citada comarca de Caspe, el monto viene de las diferentes Administraciones, incluida la Comarca del Bajo Aragón - Caspe/ Baix Aragó - Casp y tiene una vigencia que va desde 2010 (momento de su aprobación) hasta el 31 de diciembre de 2014, siendo prorrogable un año más.
¿Qué es lo más importante de esta relación de datos? Sencillamente que Caspe y su Comarca van a contar con una importante suma de dinero para llevar a cabo PROYECTOS. Éstos, a su vez redundarán en una diversificación de nuestra economía, y en las consiguientes mejoras en cuanto a los servicios sanitarios, educativos, sociales, económicos, medioambientales, de infraestructuras, etc… tal como describen sus 5 ejes de actuación. Es importante el ejemplo sin precedentes de Participación Ciudadana, ya que los comarcanos dan ideas de proyectos, planteando sus necesidades dentro de ese marco, que redunden en una mayor calidad de vida para todos.
La mejora de servicios arraiga la población, equilibra la posición de nuestros jóvenes y mujeres en el mercado laboral y la actividad turística o la mejora de las explotaciones agrícolas, ganaderas y forestales; lo mismo que el hecho de tener en nuestra tierra todo lo necesario para vivir bien. Aumentan los ingresos exponencialmente y también nuestro nivel de vida. De zona de emigración pasamos a tener un presente y un FUTURO, y además podemos participar en su diseño.
En las diferentes reuniones en nuestros pueblos los vecinos asistentes aportaron sus ideas, acogieron bien la iniciativa y dieron el visto bueno a la llegada de más de cinco millones de euros. En Caspe también. Muchas ideas: brigadas verdes para limpiar las orillas del embalse, electrificación de las huertas, telemedicina, nuevas especialidades en centros de salud, creación de un jardín botánico de investigación, educación y aplicaciones turísticas, etc…
Surgió también el típico cenizo caspolino, que no aporta ideas y sólo protesta; cuestiona la presencia de algunas asociaciones, reniega de la cantidad de dinero que va a redundar en su propio beneficio, y pone trabas donde hay ventajas. Fue irrelevante y le respondieron miembros de otras asociaciones, siempre en positivo, acogiendo con entusiasmo este Programa de Desarrollo Rural Sostenible, sin sucumbir a la negatividad de esas almas en pena. Bienvenidos sean dineros, planes y personas que nos beneficien. Con esta idea me quedo.
Días de vino y rosas
Esta semana parece que está claro de lo que hablar, pero como imagino que los compañeros de sección y hoja harán bastantes referencias al magno acontecimiento futbolístico surge el dilema: si extrapolamos las cosas a la Selección Española de Fútbol en exceso, aburrimos. Si no la nombramos, tal vez pequemos. Así que encontrar la justa medida se antoja una tarea harto complicada.
De todos modos sí me gustaría sacar algunas conclusiones que traspasan lo meramente deportivo. Reconozco que no he sido nunca especialmente futbolero, pero tampoco lo contrario. Siempre es agradable ganar el Mundial de Fútbol. Nunca había visto tantas banderas españolas en la calle, en Caspe, en Zaragoza, en toda España. Resultaba llamativo contemplar en la televisión una imagen de unos vitorianos o barceloneses cantando a grito pelado eso de "Yo soy español, español..." y era apasionantemente nuevo ver unidos políticos de todos los colores con una ilusión común.
Si los sociólogos hablan de momentos en los que el sentimiento colectivo nos hace comportarnos como un solo ser, ése era uno de ellos. Lo que me alegró es contemplar que si eso ha sido posible con el fútbol, también puede serlo con lo que suponga el bien colectivo de nuestro país, de nuestra región, de nuestra comarca, de nuestro pueblo. Ojalá esa misma comunión entre todos se pueda extrapolar pronto a otros campos, porque si es cierto que el deporte levanta una nación, también lo es que la investigación, la sanidad, la educación y la economía son los que hacen que no se caiga.
Si más de cuarenta y seis millones de españoles autóctonos y oriundos de otros lugares han sido capaces de latir al unísono, mucho más fácil es que algo menos de 10.000 habitantes caspolinos sepan unirse para conseguir el beneficio global. Y cuidado, que con esto no me refiero a eso del pensamiento único que dicen algunos, sino al hecho de saber tomar decisiones inteligentes, para dentro de la diversidad, saber escoger lo que nos conviene globalmente. Ése es el reto.
Por cierto, felicidades a las “Cármenes”. Muchas felicidades mamá.
Eventos S. A.
Hace algún tiempo escribíamos en estas líneas sobre el hecho de cómo la fiesta podía ser para muchos motivo de trabajo y cómo enlazando una con otra se podía crear una suerte de "calendario laboral" precisamente basado en los momentos de ocio. Ahora, apenas salidos de la conmemoración del compromiso y los neomedievalismos, veo el programa de San Cristóbal, y casi solapadas, las fiestas de Agosto. ¿Quién dijo crisis?. Muchos, optimistas quizá, vemos oportunidades.
Dividamos el año en cuatro estaciones. El cambio de estación casi siempre es motivo de fiesta. El 21 de Diciembre está próximo a las Navidades. El 21 de Marzo roza, por delante o por detrás la Semana Santa. El 21 de Junio, los neomedievalismos caspolinos. El 23 de Septiembre, parece quedar libre, pero no estaría mal celebrarlo, ya que es tiempo de berreas. En cada uno de los trimestres, numerosos son los días del calendario marcados en rojo. Parece casi un collar de perlas marcadas por el signo de la fiesta. Y la fiesta vende. Recuerdo las tapas "medievales" que ofrecían los establecimientos de restauración en un ejercicio casi impecable de coordinación, días atrás.
Si se puede hacer eso, también es posible lo que proponemos. Enlazar fines de semana en base a las celebraciones existentes o creando otras nuevas. Y en torno a eso organizar menús temáticos, coordinándose nuestros establecimientos del ramo. El menú romano, para los tiempos de Semana Santa, el menú sefardí o morisco, a finales de Junio. El menú de otoño, en la época de la berrea del ciervo, íbero, a base de carne de venado, setas, castañas y frutos secos. El de Navidad, a base de platos autóctonos aragoneses, y de platos navideños de otros países.
La semana de San Juan, con esas fiestas de playa y hogueras, ¿por qué no celebrarla por ejemplo en las playas a orillas del Ebro, en el poblado de Pescadores? (cuando esté definitivamente solucionado el problema de los pescadores furtivos, obviamente) Se trata de estructurar y repartir a lo largo del año una serie de eventos; de enlazar fines de semana y de garantizar a nuestros establecimientos y comercios una afluencia de visitantes estable y fluida. Si somos tan partícipes como en las fiestas medievales o patronales, seguro que llegará el momento en que seamos un destino turístico consolidado por nuestra gastronomía, amén de todos aquellos aspectos en los que trabaja el Plan de Dinamización.
Peligro y Oportunidad
La semana pasada me impresionaron notablemente las imágenes de las orillas del embalse de Mequinenza aparecidas en este mismo rotativo. Los cadáveres de siluro ondeando como banderas rubricaban lo que todos sabíamos pero nadie se atrevía a decir hasta ahora y entonces tuve un sentimiento contradictorio. De profunda angustia por un lado, y de alivio y optimismo por otro al ver que hay alguien que se atreve a cambiar las cosas para bien.
Alguna que otra vez hemos escrito sobre "El Dragón Azul", el Ebro, por la forma que tiene visto desde el aire, y porque queremos convertirlo en una de las puntas de lanza de nuestro desarrollo turístico.
Pero queda claro, que no bastan los esfuerzos de la Administración Local o Comarcal, ya que los furtivos y sus implicaciones (basuras en las orillas, eco-crímenes, etc…) parecen querer dar al traste con nuestras esperanzas basadas en el desarrollo sostenible.
Mal se puede hacer y crear turismo en esas circunstancias. Todo ello me produjo una profunda desazón la semana pasada, y me vino a la mente la palabra de moda en los últimos tiempos: crisis.
Si mal no recuerdo el ideograma chino de esta palabra se compone de otros dos significados: peligro y oportunidad. El peligro está claro: los pescadores furtivos. La oportunidad es la reacción a tiempo de las autoridades comarcales y locales; el PDPT; el Manifiesto de Mequinenza y el Plan de Uso y Gestión del entorno de los embalses de la comarca.
Ése fue el motivo de mi optimismo en medio de la congoja. Las competencias comarcales y de los ayuntamientos del entorno del embalse de Mequinenza llegan hasta donde llegan. Es preciso hacerse oír por la CHE, por el Departamento de Medio Ambiente de la DGA, por el resto de ayuntamientos. Y es necesario el consenso para superar la situación.
El primer paso está dado. El punto de inflexión, marcado. El cambio hacia lo que queremos ha comenzado y llegaremos a nuestro objetivo. La Comarca y los empresarios del ramo están dando la cara y la talla. Ahora es el turno de todos los demás.
¿Participación o democracia extrema?
El 14 de junio tuvimos en Caspe la oportunidad de escuchar al Director General de Participación Ciudadana, Ignacio Celaya, quien junto a la Concejal de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Caspe, Ana Cabrero, desgranó la finalidad de involucrar a los ciudadanos en el proceso de buscar soluciones junto a los políticos.
Ana Cabrero nos expuso claramente los planes de su Concejalía para el pueblo de Caspe. Facilitar las herramientas necesarias para que todo aquel que quiera participar en la construcción de lo público, pueda hacerlo. El presupuesto inicial de la Concejalía cuenta con 6.000€. El plan de participación ciudadana para Caspe comenzará desarrollando proyectos que impliquen a asociaciones, como la elaboración de la nueva página web municipal, de modo que la información que nos afecta como ciudadanos nos llegue con claridad meridiana, y por fin, trabajar en unas Ordenanzas de Convivencia para Caspe, algo sumamente necesario debido a las culturas de múltiples nacionalidades con las que compartimos espacio.
Quedó claro que en el proceso debemos tomar parte todos los actores: ciudadanos, Administración y políticos. En este debate constructivo todas las partes son imprescindibles y cada uno debe cumplir su papel: los ciudadanos planteando sus inquietudes sobre su futuro y los políticos buscando el beneficio global, por encima del clientelismo.
Tenemos el marco normativo, que es el Reglamento de Participación Ciudadana, tenemos órganos de participación como son los consejos sectoriales entre otros, tenemos asociaciones comprometidas y una Concejalía que ha apostado fuerte para que esto de la Participación sea una realidad. Tendremos que empezar por hacer un diagnostico de la situación, plantear las reglas de juego, actuaciones efectivas, y autoevaluarnos para mejorar.
Dan para pocos milagros 6000€, pero son un comienzo. Hay voluntad, aunque el camino exige esfuerzo por parte de todos: no siempre las propuestas serán las que rijan nuestra futura organización u ordenanzas, bien porque no sean las mejores para el bien global, o porque haya temas que nos afecten pero sean competencia de otras administraciones.
Lo importante y con lo que nos tenemos que quedar es con la idea de que tan necesario como consensuar soluciones para nuestro desarrollo y convivencia, es el hecho de poder llevar nuestras propuestas como asociaciones y en definitiva como ciudadanos a la mesa, y poder defenderlas. Y eso, es un avance.
Personajes entrañables
Estas fechas son tiempos de pre-verano. Los chicos van acabando el colegio, los jóvenes van superando la Selectividad y muchos trabajadores están a punto de coger las vacaciones. La canícula aprieta y la sangría, los helados, la piscina y la playa nos llaman a gritos. Dan ganas de tener vacaciones.
Y entonces vienen a la mente esos personajes eternamente ociosos que no tienen trabajo reconocido pero viven divinamente. Esos elementos de nuestros pueblos que continuamente se pasean por las calles con gesto crítico y mirada severa, con camisa de leñador y cartera bajo el brazo.
Hoy toca hablar de gentes pintorescas, lo han adivinado, y dedicamos nuestro capítulo a esos personajes como los que describimos más arriba. Gustan de frecuentar tertulias, plenos municipales y foros virtuales. Les encanta tener la última palabra y ser los más cultos, listos y liberales. Sin embargo este último extremo choca con su constante censura de todo trabajo que mejore lo que tenemos.
Critican siempre, pero nunca arriman el hombro. Su pedantería roza lo obsceno y acostumbran a pasar por múltiples asociaciones reivindicativas, de las que siempre acaban saliendo por piernas, sabe Dios por qué motivos. Algo útil eso de salir por piernas para quien siempre le busca los tres pies al gato y se mueve como pez en el agua en los hábitats donde surja polémica, sobre todo donde se pueden retorcer los datos como quien fabrica una soga, retorciendo y aplastando la fibra vegetal. La diferencia es que los fabricantes de sogas son productivos.
Por no trabajar ni siquiera cuando escriben son originales. Les encanta copiar los textos de otros, y parafrasearlos. Pero en el fondo hasta tienen un punto entrañable y son como esos especímenes autóctonos que hay que catalogar y proteger. Al fin y al cabo es bueno que hablen y pululen por las calles: como todo el mundo los conoce, el hecho de ser desacreditado por uno de estos espíritus permanentemente quejosos es casi una bendición. Espero que caigan muchas bendiciones tras este artículo.
Generosidad global, beneficio individual
Una de las normas esenciales para la convivencia en perfecta armonía es el respeto de unos elementales valores y normas que garantizan la estabilidad social. Esos valores pasan por mantener limpio y cuidado nuestro hábitat en beneficio de los demás y en el nuestro propio.
Así, lo que parece un ejercicio de generosidad para con los demás se torna en generosidad para nosotros, y nos repercute positivamente. Como en el "dilema del prisionero", lo que podemos deducir es que cuando uno busca el beneficio propio a costa de perjudicar al compañero, o vecino, el daño acaba siendo globalmente mayor que cuando ambos colaboran en un arranque de generosidad, momento en el que el beneficio global bendice a ambos.
Si extrapolamos esta situación a la limpieza de las calles tendremos claro lo que ocurre en nuestro bien amado Caspe. Y no es que hablemos de la brigada municipal ni de los poderes fácticos, que realizan su trabajo. Hablamos de los vecinos, autóctonos y foráneos y de sus escupitajos, sus micciones en plena calle, los restos de pipas, los excrementos de los perritos, los bancos en plazas y glorietas llenos de porquería, y un insondable etc…
Está claro que en la búsqueda egoísta del beneficio propio (léase, no molestarse en ser cuidadoso y respetuoso con el entorno) lo único que se consigue es perjudicar globalmente, y por consiguiente, auto perjudicarse. Si en cambio cada cual hace el pequeño esfuerzo de no tirar las pipas a la calle, de llevar la bolsa para las caquitas de los perros y tirarlas a la basura, de no escupir, y de controlar un poco su fisiología, el resultado global acaba repercutiéndole directamente, y podrá disfrutar de una ciudad digna, limpia y salubre. Es un esfuerzo de todos.
El grupo CPC, consciente de la situación, y como acción de participación ciudadana, impulsa la creación de una normativa en la cual, la infracción de esas elementales normas de convivencia que suponen contaminar el medio urbano en que vivimos, sea castigada de forma moralizante. Y práctica. No con penas económicas, sino con trabajos en beneficio de la comunidad. Traducido: quien ensucie lo pagará limpiando. Por muy insolvente que sea no habrá escaqueo posible, y la multa no acabará en la basura. Y lo más importante: de una vez por todas Caspe quedará limpio.
Cogito, ergo sum (Pienso, luego existo)
Respondiendo a los cumplidos aprovecho este espacio para saludar a mi paisano Alejo Lorén, ese columnista que a la vez es tan buen actor y que en tiempos nos deleitó con una gran obra de teatro: Calígula. En ella hacía el papel de Octavio y aunque se estrenó en 2001, si mal no recuerdo, aún recuerdo que me impresionó sobremanera en aquel año, para mí de nuevos comienzos en lo vital. Pero bueno, no divaguemos más de la cuenta.
Agradezco sinceramente que Alejo me dedicase unas palabras en su columna. No siempre se tiene tamaño privilegio, y siempre va bien para alimentar la vanidad. Con todo quiero matizar algunas cuestiones de lo que él dice sobre lo que humildemente escribo. Ni todos los que se creen libres lo son, ni los que escriben en nombre de una Asociación están necesariamente atados para expresar su opinión libre.
El hecho de que uno firme sus escritos en nombre de una Asociación significa que recoge la opinión de ésta, que en este caso, está compuesta por la suma de muchas opiniones diferentes pero complementarias. No confundamos esto con la opinión unificada que viene desde arriba, que la hay, pero en partidos como el que Alejo cita con siglas, o en otros similares, de calado nacional o autonómico. Aquí somos una Asociación Cultural por un lado, y por otro una Agrupación Electoral que busca el beneficio de todos los caspolinos. Con puntos de conexión entre una y otra, desde luego, pero con la suficiente autonomía como para depender de nosotros y pensar razonablemente por nosotros mismos. Coordinados, eso sí.
Una cosa es reflejar lo que dicen íntegramente ciertos líderes, con puntos y comas, y otra bien diferente expresar la opinión propia de la mejor manera posible cuando ésta coincide con la de un colectivo o un grupo de personas asociadas. Son matices, pero son importantes. Ni todo son desvaríos, ni todo originalidades. Y este principio se da tanto en lo que escribe Alejo como en lo que escribe Álvaro. Un cordial saludo, Alejo. Queda pendiente un café.
Evolucionar o morir
Me pregunto cuándo las palabras dejan paso a los hechos, y cuándo es la voluntad la que se impone a lo que nos rodea para hacer que nuestra realidad cambie y se torne en lo que queremos ser. Es un misterio insondable. Con todo en ese pensamiento radica la diferencia entre el ser o el no ser. Entre crecer o apagarse. Entre vivir o ser dependiente.
Hemos escrito bastantes veces sobre la potencialidad del Turismo en la Comarca del Bajo Aragón Caspe. Semana tras semana venimos haciendo veladuras sobre el turismo azul, el del agua, sobre el patrimonial, sobre el religioso, sobre cuantos quepan en la faz de nuestra comarca. Hoy no nos saldremos de la tónica.
Entre los muchos recuerdos de los años de Universidad, hay uno que viene muy a colación en estos tiempos. "- Atención - nos decía la profesora de Conservación y Restauración del Patrimonio Histórico Artístico - Es muy importante que valoréis la posibilidad del autoempleo. Es una buena opción en los tiempos presentes y más en los que se avecinan"
Aunque con matices, porque ser autónomo es como pedir al genio de la lámpara salud infinita, sus palabras se tornan proféticas doce años y pico después. Y precisamente las rememoro por la sencilla razón de que los empresarios turísticos de ésta, nuestra comarca, tienen en sus manos uno de los más importantes motores de desarrollo de la misma. Ser empresario sin herencia es difícil y casi heroico. Estos emprendedores, con sus errores y sus aciertos han luchado por sobrevivir en un mundo duro cual ecosistema amazónico, y ahí siguen, superando día a día esa selección natural que los hace mejores.
Ahora tienen otro reto y otra oportunidad. Subirse a la ola del PDPT. Machacar y coordinar esfuerzos con la Administración Comarcal. Perseverar. Dejar de lado el orgullo y jugar en equipo. No querer destacar por cortarle los pies a la competencia, sino por crecer más ellos mismos, que parece lo mismo pero no lo es.
Por eso os hacemos este llamamiento: Diálogo. Intercambio de ideas. Podemos y debemos crear paquetes turísticos, que integren todos vuestros intereses, y debemos hacerlos colaborando por encima de diferencias. La voluntad ahora es que no caigan en saco roto como ha podido pasar en otros períodos. Por esta vez algo está cambiando y la historia ha empezado de forma diferente.
La Torre de Babel
Según el Antiguo Testamento, los hombres, que en tiempos remotos hablaban un mismo idioma, en un arranque de soberbia decidieron aunar esfuerzos y construir una torre que llegase hasta el cielo. Yahveh, alertado por la empresa de los hombres y considerando que en su unión podrían conseguir cuanto se propusieran, decidió aplicarles su particular cura de humildad, de tal manera que cada uno habló en una lengua diferente de la de sus compañeros, imposibilitando el entendimiento de unos con otros, y por ende, su objetivo final, que era llegar al cielo.
Viendo la multiculturalidad de aluvión de la que Caspe goza en los últimos años tienta pensar que ésta es nuestra particular Torre de Babel. De acuerdo con Servicios Sociales, hay 69 nacionalidades, 59 no hispanoparlantes, 9.609 personas empadronadas en enero de 2010, de ellos 2.938 extranjeros (30,58%) y 6.671 autóctonos (69,42%)
La falta de previsión de la autoridades responsables de las migraciones (no lo son las corporaciones locales: ayuntamientos, comarcas, aunque sí que sufren las sobrecargas en los sistemas: educación, sanitario y servicios sociales...) ha dado lugar a que todos los vecinos nos sintamos desamparados. Los juicios de valor son delicados y no se puede generalizar. Simplemente planteamos una reflexión: la integración de unos y otros debe darse bilateralmente, con su "tempo", como un baile. Es necesario un tiempo de adaptación y asimilación. Igual que con un medicamento, la dosis es muy importante.
Tenemos que asimilar el contingente de inmigración que podemos. No olvidemos que con la crisis no llega ni para los jubilados o funcionarios. Nuestra capacidad es limitada. Los intercambios culturales (siempre que se respete por todas las partes) son positivos, pero es necesaria una regulación para asumir esa riada humana, si no queremos que el río se desborde. ¿Se puede crear la situación inversa a la que ocurrió en Babel? ¿Podemos pasar de la confusión de lenguas a hablar un idioma común en el que nos entendamos? La solución pasa por la planificación de la Administración Estatal, por la habilitación de las infraestructuras con previsión, para que no se produzca la situación de escasez e inseguridad que ahora tenemos; por el respeto y la tolerancia con los recién llegados, pero también por el esfuerzo de éstos por respetar las costumbres de su tierra de acogida. En resumen: sólo pedimos igualdad para todos.
El Dragón Azul II
La semana pasada hablábamos del Mar de Aragón y de las actividades náuticas desarrolladas en él. Expusimos el programa de las I Jornadas de Actividades Náuticas, que en líneas generales se basaban en competiciones oficiales, charlas y sobre todo en las jornadas de puertas abiertas para que todo el público se acercara a probar las instalaciones en las que se desarrollaba todo.
Transcurridos esos tres intensos días es momento de sacar conclusiones y la primera, sin duda, fue la enorme y positiva sorpresa que se llevó el público al contemplar la calidad y magnitud de las instalaciones abiertas al turismo azul, al turismo basado en el agua y en los deportes náuticos. La segunda sorpresa, más atenuada, fue el entorno. Y decimos que más atenuada porque quién más quien menos lo conoce y sabe que para muchas sensibilidades es bello. El caso es que iniciativa privada e iniciativa pública, cuando van de la mano persiguiendo el beneficio de su entorno dan frutos, y aquí los están empezando a dar. Una competición lleva a otra, y de las autonómicas podemos pasar a las nacionales, europeas o mundiales. Publicidad, más gente que se acerca, patrocinadores, turistas, ingresos, dinero… ¿Qué nos lo impide?
El Plan de Dinamización del Producto Turístico, cuya primera anualidad se inició en julio de 2009 ha tenido muy en cuenta el potencial de los embalses de la Comarca del Bajo Aragón - Caspe y su entorno más inmediato, como senderos y otros escenarios enfocados al turismo deportivo y de naturaleza: 294.623 euros se han invertido en el acondicionamiento, planificación de actuaciones y señalización, en Fayón, Caspe y Chiprana. Tenemos 3 embalses: Mequinenza, Ribarroja y Civán. Dos de ellos están en vías de aprovechamiento. El tercero, el de Civán todavía exhibe íntegro su potencial.
Uno de los primeros pasos para evolucionar es asumir los dones que tenemos. Tomar conciencia y despertar. En un entorno de secano tenemos agua, tenemos espacio, tenemos voluntad y ahora tenemos medios. Nuestro entorno más inmediato ha apostado por el asfalto y la apuesta les ha salido redonda, y un aplauso bien fuerte que se merece. Nosotros apostamos por los circuitos de agua. Agua y gasolina pueden complementarse: deben complementarse lo mismo que venas y arterias. Es nuestro compromiso, no sólo por Caspe, que también, sino por nuestra Comarca. Nos lo merecemos. Queremos ser dragones. Queremos ser el dragón azul.
El Dragón Azul
Visto desde el aire nuestro embalse se asemeja a un dragón azul, una gigantesca criatura mitológica a punto de iniciar el vuelo de Aragón al Mediterráneo. Vistas así las cosas viene a la mente de uno la similitud en la pronunciación de la palabra dragón con Aragón, ese juego de palabras que no escapó en la heráldica aragonesa y que aquí parece cobrar un nuevo sentido.
La comparación viene a cuento porque del 7 al 9 de mayo se celebrarán las I Jornadas de Actividades Náuticas en este Mar de Aragón caspolino y comarcano, y precisamente es éste uno de los dragones, que no caballos, de batalla con los que queremos enfrentar un presente en el que crear un destino turístico de calidad es la única opción posible en lo que a promoción se refiere.
Las Jornadas, organizadas por Lake Caspe Aventura, la Federación Aragonesa de Vela y la Comarca del Bajo Aragón- Caspe dentro del Plan de Dinamización del Producto Turístico, comenzarán con una presentación de las mismas en Salón de Actos de APEC, en Caspe, para seguir con charlas, la Copa de Aragón de Vela y unas travesías y bautismos náuticos para todos los que quieran conocer este tipo de actividades, y el Mar de Aragón en toda su plenitud.
El circuito promete, y los kilómetros para navegar abruman. Rodeo a una isla, la de La Mediana, inmersión en la Naturaleza, experiencias sorprendentes, apuestas de presente y de futuro y el pulso firme en mitad de un trayecto. Todo sin salir de un pueblo.; Caspe y sus circuitos de agua.
Confiemos que ese dragón azul, el Padre Ebro, la Calle Mayor de Aragón, como diría el señor Clemente, nos aproxime más y más a lo que queremos ser y nos convierta en un dragón de los deportes náuticos y del turismo azul. Ánimo y acérquense. Mójense. Literalmente.
Vámonos de fiesta
Casi acabando abril, a punto de entrar mayo, nuestra geografía se ve salpicada de fiestas que adelantan esas otras fiestas que van a eclosionar definitivamente bien entrado el verano: San Bartolomé y las peregrinaciones campestres post-Semana Santa, Naupesca, la Sartané en Maella, San Marcos en Chiprana, San Jorge, El 1 de Mayo y la migración masiva al Mas de la Punta, el Día de la Comarca del próximo 8 de Mayo… en fin, un no parar que casi hace preciso un descanso para descansar, valga la redundancia, de tanta actividad ligada al ocio.
Pero no vamos a criticar todo esto -los dioses nos libren- puesto que siguiendo a cierto filósofo todo movimiento se apoya en un punto de descanso. Precisamente son estas paradas lúdicas y festivas las que, con mucho acierto, pueden ponernos a trabajar en muchos sectores y desde no pocos puntos de vista.
En primer lugar son manifestaciones más o menos abiertas a muchos tipos de público: especialmente la feria de Naupesca, la peregrinación laica del Mas de la Punta, (para caspolinos, para comarcanos, para todos), y sobre todo el Día de la Comarca, que ya anda por su séptima edición … Hay que ver cómo pasa el tiempo…
En segundo, dan lugar a infinidad de actos de toda índole: actuaciones musicales, actividades senderistas, visitas turísticas, talleres de cocina, demostraciones deportivas, concursos de pintura y fotografía. Eso supone mucho dinamismo, cultural, y económico.
Por fin, nos animan a participar y a crear lazos de unión entre comarcanos y demás visitantes de otros territorios. Vínculos genéticos, apegos y afectos. Es maravilloso contemplar como pese a tantas divisiones presentes y transversales, nuestra sociedad sabe reinventarse a sí misma y por algunos momentos son más las cosas que la unen que las que la separan. Suena manido, pero lo veo muy cierto.
También es fácil pensar que al hilo de la "fiesta" se puede hacer mucho trabajo: el que está y lo que se puede inventar. Ideas hay muchas. Todos tenemos cuatro o cinco en la recámara, o más. Lo importante con todo, el otro 50%, es llevarlas a buen puerto.
Sirva como ejemplo entonces este rosario de celebraciones en el que tan unidos podemos estar por un fin común, y apliquémoslo no sólo al ocio, sino también a la vida pública y al negocio. Seguro que mejoramos sin darnos cuenta.
La cota 114
Hay un refrán, bastante razonable, que dice que la caridad bien entendida empieza por uno mismo. La frase viene a colación por una cuestión y es la que se refiere al caudal ecológico del Ebro. Hace cosa de tres años comarcanos y visitantes contemplábamos con estupor cómo el Mar de Aragón quedaba reducido a un charco de barro, incapacitando pesca y navegación, así como cualquier otra posibilidad de uso. El desastre a nivel ecológico no fue menor: millares de peces putrefactos en las orillas ante el descenso de la cota en un panorama que de "Mar de Aragón" pasaba a materializar el "Mal de Aragón", o al menos uno de ellos: la sequía.
Paralelamente en estos últimos tiempos se ha ido apreciando cómo el Delta del Ebro ha crecido más y más, pero no de forma precisamente natural y ecológica, sino proliferando los cultivos. Por obra y gracia divinas las cerca de 4000 ha aquí perdidas han resurgido esos kilómetros más abajo y la cota 121 del Embalse de Mequinenza queda periódica e inesperadamente reducida, muy por debajo de los 114 m. s.n.m. que la Comarca del Bajo Aragón- Caspe ha pedido mantener como cota mínima a la Confederación Hidrográfica del Ebro, sin obtener respuesta hasta la fecha.
Las conclusiones básicamente son dos:
1. La Comarca del Bajo Aragón- Caspe necesita hacer un desarrollo turístico sólido y sostenible, poniendo en valor sus recursos naturales, a partir del Embalse de Mequinenza, con una cota mínima en 114 m.s.n.m.
2. El pretendido caudal ecológico para el Delta del Ebro, loable si así lo fuera, parece haberse desvirtuado en un simple trasvase de riego que ha multiplicado por 3 la superficie de cultivos desde 1900, a costa de un nivel variable, ínfimo e insostenible en nuestro terruño.
Queda pues una vía, una sugerencia, un ruego: la base ciudadana. La Comarca presiona sin cesar a la CHE, pero nosotros, a nivel de pueblo lo desconocemos. Es preciso el apoyo de una base social ciudadana consciente de que por ahí pasa nuestra supervivencia económica y existen medios para apoyar a esa Administración Comarcal en su reivindicación. Una plataforma en defensa de nuestros intereses es plenamente legítima. Apoyar al órgano comarcal, también. Hay que ser solidarios con nuestros vecinos, siempre y cuando se dé la sostenibilidad en nuestro territorio.
Operación ARI
Hoy trataremos de un proyecto en marcha,el plan ARI (Área de Rehabilitación Integral) que afecta al Barrio de la Muela de Caspe, es decir, a la antigua judería del S. XII que alberga a unos 1200 habitantes .
Se rehabilitarán 110 viviendas en 3 años, y se destinarán cerca de 6 millones de euros en una primera fase de inversión. Los interesados podrán recibir aportaciones en torno al 60 % de la inversión autorizada, con fondos del Ministerio de Vivienda, del Gobierno de Aragón y del propio Consistorio, y está abierta en Caspe una oficina para atender a los interesados y asesorarles.
Hasta aquí los datos objetivos. Ahora viene la lectura, y es que por una parte este plan de rehabilitación va a suponer la regeneración de una zona profundamente degradada, va a mejorar la calidad de vida de las personas que lo habitan, y va a suponer principalmente la renovación de la población, ya que una de las ideas es duplicar las viviendas, permitiendo a la juventud caspolina acceder a unas viviendas en pleno centro a un coste asumible, así como instalar negocios en los locales que se generarán. Hay precedentes en otras ciudades europeas: Carcasonne, Toledo, Gerona... La protección de un espacio patrimonial singular, con su valor histórico-artístico, así como su musealización ha supuesto la pujanza de zonas inicialmente deprimidas.
No sólo eso: también queda clara una cuestión: poner en condiciones una serie de viviendas implica reformas: reformas que lógicamente llevarán a cabo los gremios: fontaneros, albañiles, carpinteros, pintores, etc… Empleo. En tiempos de crisis ésta es una de las vías para poner en marcha la locomotora.
El CPC (Compromiso por Caspe) está empujando esta iniciativa con todas sus fuerzas. La Asociación Cultural CPC, impulsora de la Agrupación Política del mismo nombre está apoyando todas las iniciativas que convengan a Caspe y a su Comarca, y lo que preocupa a la Asociación Cultural CPC es lo que preocupa a todos los caspolinos, al margen de pactos e independientemente de colores políticos. CPC aplaudirá las iniciativas buenas para Caspe, y se opondrá firmemente a aquéllas que no lo sean, vengan de quien vengan. Lo que sí queda claro es que CPC no dará la "espantá" ante las dificultades ni se asustará ante la más mínima tormenta. Ése es su compromiso con el pueblo de Caspe: impulsar el gobierno y dejar la oposición para aquellos que se dejan vencer.
De luz y de sombra
En tiempos de crisis sorprende ver en los medios cómo se multiplican los casos de corrupción, prevaricaciones, etc, etc... Podría decirse que ambos conceptos van indisolublemente unidos, sea porque cuando la escasez aprieta tendemos a culpabilizar, o sea más probablemente porque la crisis es consecuencia de los clientelismos y de la política del "todo para mí ( y mis amigos), nada para mi vecino".
Estos días me sorprendía cómo la periodista de un informativo enumeraba a toda velocidad los casos de corrupción en cierta comunidad autónoma española, subrayando que aún pese a su velocidad de palabra no tenía tiempo en el espacio que se le concedía siquiera para enumerarlos todos.
Entonces recapacité y resultaba peligrosamente cercana en cualquier lugar de la geografía ibérica esa situación de ciudadanos hartos de que, quienes se supone los representan, gobiernen para sí mismos: beneficios directos, manipulación de la política local, juntas extraordinarias convocadas a toda prisa para "legalizar" injustificablemente a los suyos, construcciones ilícitas y actividades comerciales propias bajo la lluvia de subvenciones. "Olvidos" literales de la legislación aprobada por ellos mismos, pasividad e inoperancia para con los demás, despilfarro y pésima gestión…ruina, en definitiva, en estas Costas, si no del Sol, sí del Cierzo y de las sombras.
Dicen los entendidos que cuando la situación está así de mal es motivo de regocijo, porque la solución está ya cercana, los hechos se precipitan y se vuelve al orden por un nuevo período de tiempo. Eso es lo sano y recomendable, y eso es lo que deseamos. No vamos a decir eso de "estoloarreglamosentretodos.org" antes de tiempo. Sería demasiado inocente y posiblemente desorganizado e improductivo. Esto lo deben arreglar los mismos políticos que elegimos con nuestros votos, y es cierto: algunos son meros oportunistas, pero otros son serios, y buscan, pese a quien le pese, lo que convenga al interés común, por encima del voto fácil y la demagogia. Por fortuna, el tiempo pone a cada uno en su sitio y ya queda menos para las Autonómicas y Municipales. Entonces será cuando de verdad podamos "arreglarlo entre todos".
El Pregón de Semana Santa en Caspe
El sábado 27 de marzo por la tarde tuvo lugar el pregón que inauguraba oficialmente la Semana Santa caspolina. El lugar no pudo ser más espectacular. Ni la puesta en escena. Ni el pregón. Fue uno de esos momentos en que uno se queda admirado de cómo todo puede confluir en un determinado momento para convertirse en algo mágico.
Si empezamos por el pregonero, D. Gonzalo Martínez Gracia, Vicepresidente del Ateneo de Zaragoza merece matrícula de honor. En su discurso se refirió a los orígenes del Reino de Aragón, su vínculo con las Órdenes Militares y a algunos de sus representantes, como Juan Fernández de Heredia, tan relacionados con Caspe y nuestra Historia. En pocas palabras hizo una semblanza del personaje desde el punto de vista histórico, literario, religioso y muchos más. No se perdió en divagaciones estériles. Fue conciso, completo y lo más importante: ameno.
Captó el interés de la mayoría de la audiencia y narró la historia como algo nuevo y efervescente. Supo hilvanar esta historia con la del Compromiso, y con el mensaje imperecedero de la Semana Santa, al margen de la ideología de cada uno. Porque independientemente de que consideremos estas fechas un momento de fe, un momento cultural o un motivo de peregrinaje turístico, ese momento hubo algo especial que unió a mucha gente en ese marco incomparable de la Colegiata caspolina.
Brillantes también Los Goliardos, ese grupo de 4 músicos de cámara, completísimos, del terruño, geniales, que dejaron ganas de más. Emocionante la coordinación de las Cofradías de Semana Santa y la actuación de la Parroquia.
En ese momento creí que era posible un tiempo en que la cultura y la fe (la de cada uno, en sí mismos, en la religión, en lo que sea) podían hacernos libres: librepensadores al margen del rigor de lo "políticamente correcto", de las ideas falsamente "progres", incapaces de aceptar con deportividad críticas constructivas, y llenas de intolerancia y resentimiento hacia aquéllos que no les aplauden todos sus actos o se limitan a una crítica objetiva y constructiva.
Por una vez pensé que aquí Caspe tiene mucho que ofrecer: en forma de turismo religioso y futuros jubileos, con el beneficio económico que pueden conllevar: aquí es donde el Plan de Dinamización de la Comarca puede empezar a levantar el vuelo. Éste es uno de los sectores que Caspe puede convertir en su particular mina de oro. Ánimo a quienes están al frente de ese Plan de Dinamización, y mi enhorabuena a D. Gonzalo, a la Coordinadora de Cofradías, a la Parroquia, a Los Goliardos y a las autoridades y público allí presentes.
Cultura y culturetas
Viernes 12 de Marzo de 2010. 20, 30 horas. Caspe, Casa de Cultura. El Centro de Estudios Comarcales del Bajo Aragón Caspe, organiza una conferencia: "Juan Fernández de Heredia: un aragonés universal del sigo XIV" con motivo del VII Centenario de su nacimiento. El ponente es Don Juan Manuel Cacho Blecua profesor de la Universidad de Zaragoza.
Por una vez, y es de agradecer, el Centro de Estudios no nos obsequia con una de esos actos relacionados con la Guerra Civil y la Memoria Histórica a los que tanta afición tienen. Comienza la charla y el profesor Cacho comienza a desgranar su discurso sobre el Gran Maestre de los Sanjuanistas, tan ligado a Caspe y tan importante para nuestra historia. La exposición se limita a recordarnos que Fernández de Heredia promovió la traducción de muchas obras clásicas al aragonés, para ser recordado y dar una imagen en todos los aspectos equivalente a la de reyes y papas. Echo en falta una visión histórica del personaje y su relación con nuestra localidad, lo que todos esperábamos saber ("alguna relación debió de tener con Caspe, que a mí se me escapa", dijo el profesor), y contemplo las caras apagadas del personal.
Haciendo crítica constructiva pienso que la intención de estos actos es buena, porque de algún modo, todo lo que nos afecta es cultura. También valoro el esfuerzo del conferenciante, excelente profesional, aunque a mi juicio no tuvo su mejor día. La cultura debe inspirarnos. No obstante uno no sintió la más mínima inspiración y el hastío le venció. ¿Seré un inculto rústico y vulgar? Quiero pensar que no. Pienso en los organizadores: me pregunto si tienen verdadero interés por la cultura, porque para difundirla, bajo mi punto de vista, no basta con llenar una sala con chavales que van para mejorar su nota en la asignatura de su profesora, una de las organizadoras del acto.
Precisamente por esos jóvenes y por el resto de la gente se tiene que mostrar la cultura como algo ameno y agradable que invita a profundizar en ella; jamás debe convertirse en algo soporífero que se termina aborreciendo a costa de hacer una foto y llenar el expediente. Entonces será cuando la cultura de verdad nos haga libres.
El Gran Hermano
Con dinero procedente del Gobierno Central se van a poner videocámaras de vigilancia en Caspe. El número exacto, así como su emplazamiento por el momento van a quedar en el más estricto de los secretos, y con ello esta localidad va a ser la nueva protagonista de "Gran Hermano", ese fenómeno televisivo tan de principios de esta centuria, amado u odiado dependiendo de qué sectores de la población hablemos donde los espectadores matan el tiempo tratando de vivir unas vidas ajenas mientras no viven las suyas y por otro lado los concursantes, cobayas televisivos, a falta de vivir del cuento escrito intentan vivir del televisado, y todos tan contentos.
La diferencia es que ahora los concursantes somos nosotros por obra y gracia de un sector que sólo se entretiene destrozando árboles, maceteros, explotando contenedores de basura, asaltando comercios un día sí y otro también, llenando la calle de escupitajos, y un inmenso etc que configura la crónica del día a día caspolino. Generalmente a la gente no le gusta sentirse observada con esta suerte de Gran Hermano, y a mí personalmente tampoco. Es más, lo detesto. Claro, que habría que preguntarse el porqué de esta medida aparentemente tan radical.
Tampoco me agrada encontrarme con los destrozos urbanos de la pandilla de impresentables de turno. De igual modo no me complace oír que han destrozado tal o cual comercio o que han cometido un robo en una casa particular, que algún día puede ser la de cualquier lector. Pienso en Francia, o en Suiza y resultan paradigmas donde los ciudadanos respetan el mobiliario urbano, quizás porque piensan que su casa no empieza en la puerta, sino en la calle y en las aceras. Aquí parece que no sirve educar ni concienciar y sólo entendemos medidas drásticas. ¿Perdemos derechos? ¿Se atenta contra nuestra intimidad? ¿O en cambio, se pretende evitar que aquéllos que cometen destrozos y atropellos sean sometidos al escarnio público por ellos? Piénsenlo, y pónganse en el lugar de quienes han sufrido algún desperfecto en su local ante la pasividad general de años previos, o un robo a punta de navaja en su propia casa. Seguramente concluirán que, aunque aborrezcan "Gran Hermano" (que también puede ser que les guste), en lo más profundo de su ser, lo agradecerán.
La zona azul
Una concejalía caspolina, la de Armando Relancio. Siete máquinas expendedoras de tickets de aparcamiento en la zona azul, aumentando el área de influencia a la Calle Hermanos Albareda y a la Plaza de la Virgen, junto al colegio Compromiso de Caspe. Unos horarios de 9,00 a 14,00 h y de 17,00 a 20,00 h de lunes a viernes y sábados por la mañana.
Un precio de un céntimo por minuto, con la posibilidad de anular la sanción por sobrepasar el tiempo de aparcamiento ingresando 3 € en la máquina expendedora los 30 minutos siguientes. Una empresa, Dornier, que explota la zona azul durante un año, con las ventajas que supone hacer un estudio de viabilidad del negocio, a coste cero. La posibilidad de que al año siguiente sea el Consistorio el que explote el negocio si es rentable, o que en cualquier caso, saque un pliego de condiciones abierto a empresas del sector. Unas estadísticas objetivas de las que dispondrá el Ayuntamiento para ver la viabilidad de la experiencia piloto. Ojalá hubiera más empresas que actuasen así en nuestro bien amado pueblo.
Ante estas noticias, que por fin nos van situando en nuestro tiempo, uno se pregunta qué clase de inventos surrealistas eran ésos de usar un reloj de cartón, que no sabían bien dónde pedir los visitantes cariacontecidos. Son pequeñas cosas, que se dan por evidentes, que se suponen en cualquier población mediana en habitantes, y que sorprendentemente no habían llegado a Caspe. Al menos uno piensa, que con retraso, partiendo de bajo cero, las cosas están empezando a funcionar. Poco a poco, con tropiezos como cuando se empieza a andar, mucho esfuerzo y pequeñas medidas como ésta, se van viendo algunas flores primaverales en este tiempo de floración de almendros y aliagas; que el invierno va agonizando poco a poco, y que algún día estas flores se van a ir transformando en frutos importantes, cuando llegue la canícula y los fríos queden en un mal recuerdo. Alegremos la cara. Estamos en Marzo.



