Hemos visto con asombro la publicación del artículo de denuncia del trato que se da a los cerdos en una granja en Caspe tanto en su periódico La Comarca del viernes 11 de junio como en El Mensual de junio. Nuestro asombro es por haber dado credibilidad a una asociación, "Igualdad Animal", que se dedica a crear polémica y llamar la atención mediante la publicación de material fotográfico y video obtenido de manera no lícita en la mayoría de los casos y con ninguna prueba de éste haya podido ser manipulado (http://vimeo.com/ igualdadanimal). Desde la agrupación de Defensa Sanitaria de Porcino Matarraña, que engloba las explotaciones de porcino de Fabara, Maella y Nonaspe, queremos hacer un llamamiento a la prudencia y la coherencia.
Llevamos muchos años trabajando para que la producción porcina en nuestra Comarca sea de primera calidad tanto del producto como sanitaria, respetando el medio ambiente y el bienestar animal. Aunque somos conscientes que tenemos que seguir mejorando, el esfuerzo de todos los ganaderos es tremendo para adecuarnos a todas las normativas porque también sabemos que ustedes mismos cubrieron la noticia de nuestra VI Jornadas Técnicas, celebradas el pasado 13 de abril y que fueron dedicadas en su mayor parte al bienestar animal. Por eso les rogamos que en el futuro, cuando tengan que publicar noticias como la mencionada, piensen en su veracidad y en el sector, porque no sólo es un pilar fundamental en la Comarca del Bajo Aragón-Caspe también lo es para las Comarcas del Matarraña y Bajo Aragón, es más para todo Aragón. A esto le podríamos sumar el resto de sectores ganadores porque esta asociación se basa en el Veganismo, corriente extremista y radical cuya filosofía de vida descarta el uso de los animales para cualquier cosa, no solamente en alimentación si no también en el calzado y el vestir. Por último, le solicitamos el derecho a réplica y que esta carta o artículo similar aparezca en sus publicaciones para poder nuestro disgusto y disconformidad por el trato dispensado al sector porcino y porque merecemos más respeto del recibido.



