El 26 de mayo de 2012 será una fecha que quedará grabada en el calendario de la memoria del socialismo alcañizano. Sus responsables locales han querido restarle importancia hasta ahora, con una labor callada en los últimos meses para evitar reavivar confrontaciones. Pero lo cierto es que la dirección del PSOE se va a renovar por completo hoy, con nuevas caras, la mayoría jóvenes y ajenas a las luchas internas que ha sufrido el partido durante las dos últimas décadas. Al menos, esa es la intención. Los 138 militantes del PSOE alcañizano están convocados a la Asamblea que votará a la nueva ejecutiva local.En principio solo se conoce una lista con posibilidades de prosperar, compuesta por unas veinte personas.
Casi la mitad serán menores de 40 años y el 80% no están vinculados a la política del pasado. Encabeza la renovación el historiador Jorge Abril, que recientemente fue nombrado Secretario de Políticas de Cooperación en la ejecutiva Provincial. A sus 36 años, ha formado parte de la Gestora que ha dirigido el PSOE durante este tiempo. Sus compañeros le definen como «ideólogo» y «honesto», entendiendo la política como un servicio público y de paso. Se ha mostrado muy activo en el debate ideológico en defensa de la Socialdemocracia y del medio rural bajoaragonés. Por eso quizá, se haya propuesto para orientar la hoja de ruta y las áreas en las que trabajará el partido. Dicen que ha escrito un discurso de diez folios para su presentación.
Aunque la estructura de trabajo no será piramidal, sí se ha creado una vicesecretaría. La segunda de abordo será la médico alcañizana Pilar Beguer, que fue recientemente nombrada Coordinadora de Políticas Sociales y Sanidad a nivel provincial y también es una de los ocho vocales de la Gestora.
Junto a ellos habría personas al frente de 13 secretarías, y el resto hasta unos 20 serán vocales. Muchos de esos secretarios proceden de Juventudes Socialistas, una formación que nació con fuerza el año pasado y cuyo trabajo quiere ser potenciado al máximo. Luis Lasmarías, Jonathan Jiménez, Ángel Navarro o Miguel Górriz son algunos de ellos. Estarán acompañados por personas de mayor madurez política y experiencia, como José María Andreu (responsable de UGT en el Hospital y presidente de Omezyma), Carmen Portolés (directora del Museo Juan Cabré y miembro del Comité Regional), Javier Bel, (actualmente presidente del Instituto Cultural Bajo Aragón, ICBA), o el abogado Joaquín Galindo, quien insistió en que la lista está llena de «gente con ganas» que permitirá al partido empezar de nuevo y terminar con cualquier «operación maquiavélica y sin legitimidad».
Otro de los pesos fuertes de la nueva directiva que se vota mañana recae en la figura del histórico Rafael Lasmarías como Presidente, un cargo honorífico (con poder de decisión en última instancia) que anteriormente ostentó Rufino Foz.
«Será un Comité basado en la operatividad y el debate político en torno a áreas temáticas que trabajarán el día a día de las necesidades de la ciudad. Queremos nuevas ideas, nuevas personas», dijo Abril, quien no quiso confirmar su lista de nombres.
Habrá áreas de Desarrollo Económico, Sector Primario, Deporte, Juventud y Nuevas Tecnologías, Cultura, Sanidad, o Cooperación. Cada persona se ocupará de las políticas más afines a su trabajo o inquietudes.
Además, formarán parte del Comité como vocales los tres concejales del ayuntamiento, Carmen Pilar Mir, Manuel Ponz y Merche Zagalá. Cabe recordar que este fue uno de los principales puntos de desacuerdo con el anterior secretario general, Ángel Lacueva, quien expulsó a los concejales del Comité, salvo a él mismo. Se considera la interacción con los ediles fundamental para mantener el contacto con la política municipal. El presidente de la Gestora, Ignacio Urquizu, podría formar parte del Comité como secretario de Organización, no obstante, él ya es miembro de la ejecutiva regional. Urquizu fue nombrado en abril Secretario de Formación del PSOE aragonés, lo que le habilita para asistir con voz al Comité alcañizano. El mismo caso se produce con Ángela Lara por su cargo en la ejecutiva provincial.
Urquizu tampoco quiso hablar de los nombres que se presentarán mañana, por «respeto» a la Asamblea, donde se darán a conocer todos los detalles al respecto y se presentará el documento político en el que se quiere trabajar desde ahora. Sí realizó un balance «positivo» de este año, a pesar de las «dificultades».
«Todos no han colaborado, pero ha habido respaldo a la Gestora. Hay gente estupenda en el partido y eso es lo fundamental». De este año, califica como lo más negativo el mal resultado electoral. «Lo peor de estos meses fueron las elecciones, los malos resultados en todos los sitios. No obtuvimos lo que esperábamos». Lo mejor, «la creación de Juventudes Socialistas de Alcañiz».
Otra de las incógnitas es el índice de participación en la Asamblea y se ha hecho un llamamiento a ella. El año pasado, cuando se reunieron para votar entre las candidaturas electorales de Alfonso Callejero (apoyada por el sector de Ángel Lacueva) y Manuel Ponz, acudieron 120 de 170 militantes. Cabe recordar que esto produjo una situación límite y supuso un punto de ruptura que demostró que continuaba existiendo una división histórica que nació en los ochenta. La ejecutiva provincial -con el respaldo de la regional y la federal- se vio obligada a intervenir para detener la candidatura de Callejero, desmantelar el Comité Local y nombrar a la Gestora. Una decisión sin precedentes. Desde entonces, se han dado de baja 40 personas, la mayoría vinculadas a la lista de Callejero, que fue expulsado del PSOE por la ejecutiva federal junto a Maria Luisa Vicente, Jesús Rodríguez y Enrique Martínez. Varios de ellos han integrado la nueva formación Socialistas x Teruel, que se dio su primer batacazo electoral en las generales de noviembre, con solo 75 votos. Ha habido 10 altas, casi todas de miembros jóvenes vinculados a Juventudes.
Al margen de todo este pasado de intrigas y luchas intestinas, el partido quiere arrancar una nueva etapa en la que se hable de política desde otro espíritu y un punto de vista «limpio», dice Abril.
Respecto al futuro, insiste en que presentarse como Secretario General no implica en ningún caso ser candidato a las elecciones municipales de 2015. De hecho, varias de las personas que han aceptado acompañar a Abril en la lista, lo definen como poco «presidencialista», lo que obligará al diálogo de los miembros de la ejecutiva y al trabajo conjunto.
«Lo diré el sábado muy claro. Ser Secretario General no estará vinculado a ser candidato. Cuando llegue el día, elegiremos al mejor para la ciudad, tras un estudio y análisis tranquilo. Me gustaría que el elegido obtenga al menos un respaldo en Asamblea superior al 65% de los votos. Que nunca más se repita lo del pasado».





