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La comarca

lun, 20 may

Hacerse camino al andar

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Los mineros aragoneses quieren hacerse oír pacíficamente, pese a que la desesperación les haya llevado a gritar su sufrimiento excediendo el tono a veces. Los insultos, las pintadas o la violencia son casos puntuales, totalmente reprobables que no cabe generalizar. Tampoco se han de permitir las acusaciones políticas, puesto que tanto el anterior gobierno como éste son responsables de la situación que ahora atraviesa la minería; tanto de los recortes como de la falta de previsión sobre lo que iba a suceder. El horizonte del sector se acorta con el ajuste de Industria, pero la UE ya lo había establecido en 2018 y ni siquiera existía un plan de reconversión serio. Pese a todo, los mineros están demostrando su capacidad de resistencia desde hace años, y también su tono dialogante y de consenso, esta vez al caminar los 102 kilómetros que separan Ariño de la sede del Gobierno de Aragón. Cabe esperar que este gesto sea atendido a su llegada a la capital aragonesa como es debido por los responsables políticos de la Comunidad. Las declaraciones del Ministro Soria, empeñado en aniquilar a los pueblos mineros españoles, no son nada halagüeñas; y lo más grave de todo es que no haya cambiado el tono pese a las movilizaciones, llamadas al diálogo, y los 16 días de huelga que hoy se cumplen. La reunión de la presidenta Luisa Fernanda Rudi con el sector minero ayer debería servir para agilizar vías de comunicación con Madrid que permitiesen reconducir la situación. Asimismo, urge que los senadores aragoneses en bloque tomen una postura clara por el futuro del carbón como parte esencial del mix energético nacional y apoyen las enmiendas a los PGE el próximo martes. Ayer el PAR anunció que votará a favor, así que solo falta el sí del PP. El recorte del 63% (el 39% si se tiene en cuenta solo lo ejecutado el año pasado, según el Gobierno) supondrá el cierre de las minas antes de final de año. Un margen de maniobra totalmente insuficiente para reubicar a los más de 300 trabajadores directos y los miles de indirectos que dependen del sector en nuestros pueblos.

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