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Abrir una puerta a la Marcha Negra

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Cabe esperar una respuesta a los cientos de personas participantes en la Marcha Negra que llegan a Madrid. Entre los caminantes hay políticos y sindicalistas, pero sobre todo historias de personas.
El sector de la minería se enfrenta a la hora de la verdad tras caminar cientos de kilómetros desde Asturias, León y Teruel hasta Madrid. Llevan más de un mes en huelga, sin cobrar, y clamando una respuesta que garantice el futuro, ya no de la minería del carbón, sino de toda la sociedad de las comarcas dependientes de este sector en España. Es cierto que entre los manifestantes hay sindicalistas y partidos políticos, pero eso no debe desvirtuar la heroicidad de sus actos ni la honestidad en la gran mayoría de sus reivindicaciones. Solo hay que mirar bien para comprobar que quienes caminan arrastran las historias de cientos de familias a las que ahora bien poco les importa la política o la acción sindical. Esas personas, las que caminan con ampollas en los pies a la espera de una respuesta, a quienes permanecen encerrados en la mina, a los que aguardan una respuesta en sus casas;  todas merecen que el Ministerio de Industria les abra una puerta y les ofrezca unas palabras de aliento mañana en Madrid. El silencio solo contribuye a reforzar las posturas radicalizadas, a planteamientos manipulados y a errar en las razones que motivan el recorte. Es de sentido común pensar que el Gobierno Central no desea ningún mal a la población de las cuencas mineras. Sin embargo, la falta de diálogo y los desencuentros de los últimos meses dejan un gran espacio abierto a la duda. Por eso son tan necesarias las respuestas contundentes, la transparencia y la claridad en todas y cada una de las decisiones que se tomen.  La desinformación lo confunde todo. De nada sirve ya buscar culpables de la muerte o la ruina del sector, o cargar contra quienes azuzan las manifestaciones. Urge retomar la mesa de negociación en la que se sentaban unidos patronal, sindicatos y gobierno; así como plantear soluciones consensuadas que aseguren los puestos de trabajo que están en juego y asienten las bases del Plan del Carbón 2013-2018.

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