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Ultimátum para acabar el PGOU que regulará los masicos de Alcañiz

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El Ayuntamiento de Alcañiz ha enviado un ultimátum a la empresa encargada de realizar las correcciones requeridas al nuevo Plan General de Ordenación Urbana: o acaban su trabajo antes de que termine el mes de agosto, o se plantearán buscar un nuevo estudio de arquitectura para concluir el plan. Concretamente, la empresa de origen navarro recibió hace un año el encargo de realizar en los planos las correcciones solicitadas por la oficina de Urbanismo de Teruel.

 

Entre ellos, los relacionados con la normalización de los masicos irregulares del municipio. Para atajar ese problema, el Ayuntamiento había presentado una serie de medidas que necesitan el visto bueno de Urbanismo. Entre ellas, la agrupación legal de masicos en las zonas más masificadas: la Val de Cavadores y la Carretera de Castelserás. Se trata de una forma de estipular un articulado conjunto a esas construcciones con el objetivo de conseguir su inclusión en el Plan, y de posibilitar la construcción de nuevos chalets en esa zona.
Sin embargo, el Consistorio no ha recibido hasta ahora noticias sobre la evolución de estas correcciones. De ahí el malestar en el equipo de Gobierno.

Concretamente, Alcañiz cuenta con un total de 550 edificaciones que funcionan como segunda vivienda. La mayor parte, masicos. Según se apunta en el borrador del PGOU, «la situación legal de la mayoría de estas construcciones es correcta, en cuanto que proceden de fecha anterior a la segunda revisión del PGOU de Alcañiz, que regularizó este tipo de construcciones».

Sin embargo, el borrador del Plan señala que la proliferación de masicos irregulares es un problema de «cierta importancia en Alcañiz. En algunos lugares empiezan a suponer un riesgo de formación de núcleos aislados, lo que podría ocasionar problemas urbanísticos, condicionando el propio crecimiento del núcleo urbano». No obstante, el documento muestra la sensibilización del Ayuntamiento con este tipo de edificaciones, e indica que «su solución no pasa por la erradicación, sino por su aceptación y ordenación, tanto en el caso de los ya existentes como de los futuros».

Falta de servicios
Para los propietarios el principal problema que plantean los masicos construidos sin licencia de obras es que al estar ubicados en zonas no urbanizables el Ayuntamiento no puede facilitarles algunos servicios, como el suministro de luz y agua o los vertidos.

No obstante, el alcalde Gracia Suso se muestra confiado en poder obtener aprobación de las medidas reguladoras propuestas en cuanto se hayan adjuntado las modificaciones al Plan. Pero si Urbanismo no viera claros esos cambios, el Consistorio podría decidir la aprobación parcial de la parte del Plan que comprende las zonas urbanas, y dedicar más tiempo a estudiar la situación de los masicos.

A su favor juega la actitud liberalizadora en materia urbanística de la DGA. De hecho, el Consejo de Gobierno de Aragón aprobó el día 31 de julio la reforma de la Ley de Urbanismo de Aragón (LUA), que simplifica las licencias urbanísticas, se adapta a la diversidad territorial de la Comunidad Autónoma y a las necesidades de cada municipio.

* Más información en la edición impresa.

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