Los vecinos de La Fresneda despertaron el lunes con la resaca propia del fin de fiestas y con restos de vandalismo que se había producido durante la noche. Entre el domingo y el lunes, varias personas que no han sido identificadas, rompieron lunas de coches y macetas del mobiliario urbano. Éste no es el primer episodio de vandalismo que se produce en el municipio, que siempre cierra sus fiestas patronales con incidentes similares.
Según el alcalde de la localidad, Javier Adell, «hubo un año en el que varios vándalos rompieron hasta 15 lunas de coches». Es el agridulce final a una intensa noche festiva que ofreció orquesta y discomóvil a los cientos de asistentes.
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